¿Qué ha salido mal en el lanzamiento de Total War: Shogun 2 — Complete Edition?

Total War: Shogun 2 es, por méritos propios, un clásico contemporáneo dentro de la saga Total War. Desde su lanzamiento en 2011, el título se ha ganado el cariño del público gracias a su llamativa dirección artística, su capacidad para sumergirnos temáticamente en el periodo Sengoku y una jugabilidad que perfeccionaba la fórmula de combinar estrategia por turnos y en tiempo real que ya estaba presente en sus predecesores. Todo esto lo han consolidado como uno de los títulos más queridos y respetados, no solo dentro de la franquicia creada por Creative Assembly, sino entre el conjunto de amantes de la estrategia.

Quince años después de su lanzamiento original, Shogun 2 recibió el 13 de octubre de 2026 una versión renovada y actualizada bajo el título de Complete Edition. Pero apenas 48 horas después y debido a las críticas de los jugadores, SEGA y Creative Assembly han lanzado el ya habitual comunicado con fondo negro en el que anuncian que el producto no ha cumplido las expectativas —ni las suyas ni las de los usuarios— y será retirado temporalmente de plataformas digitales como Steam, donde acumula críticas extremadamente negativas.

Por eso, desde Futoi Karasu, hemos seguido la actualidad de este caso para analizar qué ha salido mal con el lanzamiento de Total War: Shogun 2 — Complete Edition, qué problemas presentaba esta nueva versión y cómo el regreso de uno de los títulos más queridos de la saga ha terminado como una oportunidad truncada para presentar un homenaje realmente a la altura del Shogun 2 original.

©The Creative Assembly

Cambios gráficos, problemas de optimización y uso opaco de IA generativa

Uno de los principales cambios que traía esta nueva versión respecto a la original correspondía a los apartados técnico y gráfico. Entre las novedades destacaba la actualización del juego a la arquitectura de 64 bits, junto a mejoras visuales en iluminación, sombras y las texturas. También contaba con una nueva interfaz reescalada para resoluciones de 1440p y 4K, así como diversos ajustes de calidad de vida en los controles y la propia interfaz.

Sobre el papel se trata de cambios razonables si lo que se buscaba era adaptar un título de 2011 a los equipos actuales. El problema es que estas mejoras vinieron acompañadas con una notable caída en el rendimiento del juego, con numerosos usuarios que señalaban desde el principio los grandes problemas de optimización que venían con esta nueva versión.

A esto hay que añadir la existencia de bugs y errores durante la experiencia de juego. Sorprende ver que errores que ya estaban presentes en la versión original hace quince años se han quedado sin corregir, a lo que se suman nuevos problemas detectados por parte de la comunidad que no existían en el juego original. Es decir, en lugar de ofrecer una versión pulida al máximo del videojuego que pretendía actualizar, esta Complete Edition ofrecía un resultado que sí era visualmente llamativo, pero tenía como contraparte un rendimiento y una sensación de acabado peores que el producto original.

Comparativa realizada por el medio Kotaku entre la tarjeta de la misma unidad en el videojuego original (izquierda) y la Complete Edition (derecha) / ©The Creative Assembly ©Kotaku

Pero, sin duda, el punto más criticable del lanzamiento es el uso de IA generativa según han apuntado medios como Kotaku. En concreto, este medio ha realizado una comparativa entre las ilustraciones de las tarjetas de unidad del juego original y las de esta nueva edición, y la pérdida tanto de coherencia como de detalle en las ilustraciones evidencia que Creative Assembly ha hecho uso de la IA para reescalar las imágenes.

Las dudas sobre el uso de IA generativa se extienden también a las nuevas animaciones, vídeos e intros que se presentaban como otro de los atractivos de esta edición. Estas secuencias se habían presentado con un estilo que tomaba reminiscencias a la Escuela Kanō o técnicas como el yamato-e y el ukiyo-e. Lo cierto es que se trata de un añadido visualmente llamativo, pero en el que también se están detectando algunas anomalías ya típicas de la generación de imágenes por inteligencia artificial, como el famoso mal de los seis dedos visible en un soldado portugués durante una cinemática.

Algunos miembros de la comunidad han detectado anomalías en estas nuevas animaciones, como un soldado portugués con el famoso mal de los seis dedos tan típico de la IA generativa / ©The Creative Assembly

Lo injustificable no es solo la evidente pérdida de calidad artística y cuestión ética que supone el uso de la IA generativa, sino que el estudio lo ha hecho sin avisar a la comunidad ni declararlo en la página de Steam, lo que contraviene las normas de Valve sobre la comunicación de contenido generado por IA. En Futoi Karasu ya nos hemos posicionado en varias ocasiones en contra del uso de IA durante el proceso creativo y en el desarrollo de videojuegos, por lo que se trata de una medida injustificable que, además, se ha realizado de espaldas tanto ante la prensa como al conjunto de los jugadores.

Poco contenido nuevo

Ello a un margen, esta nueva edición también incluía todas las expansiones lanzadas hasta la fecha y desbloqueaba más de cincuenta facciones menores que ya estaban presentes en el mapa del juego original, aunque no eran jugables de forma oficial. Este es otro de los problemas que traía esta nueva edición, ya que el aumento del número de facciones no vino acompañado de ninguna novedad jugable de calado. De hecho, todas las facciones que añadieron son totalmente genéricas, carecen de rasgos que las hagan especiales y solo disponen del catálogo básico de unidades.

En este punto se echa bastante de menos ese pequeño factor distintivo que diferenciaba a cada una de las facciones principales del juego original y sus expansiones, por lo que empezar una campaña con los nuevos clanes ofrece poco atractivo más allá de partir desde un nuevo punto en el mapa o plantearnos algún reto para rolear, como tratar de evitar la caída de clanes famosos como el Imagawa.

Perspectiva del clan Imagawa en la Complete Edition y la versión original de Total War: Shogun 2 / ©The Creative Assembly

También conviene recordar que Creative Assembly ya comercializaba desde hace años Total War: Shogun 2 Collection, un paquete que reunía el juego base y todo su contenido descargable. Por tanto, la recopilación de todas las expansiones tampoco constituía una justificación suficiente para esta nueva versión, pues ya existía un paquete que ofrecía conjuntamente el juego original y sus DLC. Si a esto le añadimos que la comunidad de modders, que es la que ha mantenido vivo el juego durante estos quince años, ya había desbloqueado estas facciones de forma totalmente gratuita, resulta difícil justificar estos cambios como un motivo de peso para lanzar una nueva edición.

Críticas por el precio y desaparición del producto anterior

Otro de los puntos que han recibido críticas ha sido el precio de esta nueva edición. Total War: Shogun 2 — Complete Edition ha salido al mercado con un precio de lanzamiento de 39,99 euros, aunque los propietarios del juego original en Steam pueden beneficiarse de un descuento de fidelidad del 75 % que lo deja en 10 euros durante el primer mes de lanzamiento. Se trata de un precio que ha levantado más de una ceja y que ha motivado críticas por parte de la comunidad, pues resulta elevado para un videojuego que difícilmente necesitaba una versión renovada, y menos aún a ese precio, dada la escasez de novedades de peso que incorpora.

La medida resulta especialmente sangrante si tenemos en cuenta la cercanía en el tiempo con el lanzamiento de The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered el pasado mes de septiembre, el cual se ofreció como actualización gratuita a quienes ya poseían el juego original.

Por si fuera poco, este lanzamiento venía acompañado de la retirada de la versión original de Shogun 2 de Steam como producto independiente por decisión de Creative Assembly, una retirada que ya se ha revertido. Aunque quienes compren la Complete Edition también recibían el juego original y su contenido descargable —con la excepción del pack de sangre—, se trataba de una clara medida anticonsumidor que limita las opciones de compra y complica el acceso independiente al juego original, precisamente aquel al que esta nueva edición pretende rendir homenaje.

Arte promocional de Total War: Shogun 2 — Complete Edition / ©The Creative Assembly

Un potencial desperdiciado

Al margen de todo lo que hemos comentado, Shogun 2 sigue manteniendo la esencia que hacía especial al juego original. Aunque es precisamente ahí donde residía parte del problema, ya que aparte del lavado de cara esta nueva edición apenas se diferencia de un título que ha envejecido lo suficientemente bien como para que resulte difícil justificar una revisión tan escasa en contenido. Por todo esto, no podemos dejar de percibir esta versión de Total War: Shogun 2 no solo como un producto innecesario ante la vigencia del original, sino también como una maniobra de Creative Assembly para hacer caja con uno de los mayores éxitos comerciales de la franquicia, en especial tras unos años en los que algunos títulos recientes de temática histórica, como Total War: PHARAOH, no han funcionado comercialmente todo lo bien que esperaban desde la compañía.

En conjunto, esta Complete Edition de Total War: Shogun 2 supone una oportunidad desperdiciada para ofrecer una versión que realmente intentara hacer justicia a un juego tan bien valorado entre los aficionados al género de la estrategia. Con el comunicado de SEGA y Creative Assembly reconociendo que el juego no está a la altura y anunciando su retirada temporal para «investigar los problemas», el futuro de esta edición queda completamente en el aire. Habrá que esperar para ver si la compañía apuesta por enmendar los errores y relanzarla en un estado digno, o si, por el contrario, este episodio queda como una muestra más de cómo poner por delante la búsqueda de beneficio económico rápido por parte de ciertas compañías puede minar la confianza de los jugadores.

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