El pasado 7 de mayo, sin previo aviso, Nintendo anunció un nuevo Star Fox. Saldrá a la venta el próximo 25 de junio y, aprovechando la ocasión, tal vez sea momento de revisar la franquicia y entender por qué el anuncio podría ser o no una buena noticia.
El nuevo juego se llamará Star Fox, a secas. Tras su aparición estelar en la película de Super Mario Galaxy, ya se podía entrever que una nueva entrega llegaría y, ahora que el equipo homónimo formado por Fox McCloud, Peppy Hare, Slippy Toad y Falco Lombardi volvería a surcar el sistema Lylat, una aproximación sencilla y accesible para nuevos jugadores que no están familiarizados con la franquicia debería de ser la respuesta evidente.
Hay varias posiciones con las que afrotar la vuelta de una saga apagada a ojos del público. La conclusión a la que mas suelen aproximarse las empresas es traer una nueva entrega, conservadora con su iconografía y elementos clásicos, para que nuevos jugadores puedan conectar sin tener que traer todo el bagaje de casa.
Esta puede ser o no un reinicio de la franquicia, puede ser simplemente una nueva iteración, mas ligera y accesible, como pasó en Ratchet & Clank del año 2016. En este se contaban los sucesos del primer juego, pero desde la perspectiva de los personajes actuales, quienes recordaban los hechos. Esto daba margen a que diversos elementos pudieran variar, a que los personajes actuales comentaran cómo se sentían ante ciertas cosas o, por qué no, también a partes en las que los personajes activamente se inventasen lo que sucedía simplemente por edulcorar el recuerdo.

Ratchet & Clank (2016) no fue bien recibido por la crítica y, pese a no ser tampoco un juego terrible, sentó un precedente para su saga: No hacía falta volver atrás. Por suerte, al contar su historia de esa forma, los próximos juegos podrían continuar sin problema, ya que la puerta a la continuidad nunca se había cerrado. El caso de Star Fox, en cambio, es diametralmente opuesto, es una historia de puertas cerradas una detrás de otra.
La primera entrega de la franquicia es Star Fox, para la SNES. En 1993 se publicó la primera aventura del equipo, en la cual atraviesan el sistema Lylat para enfrentarse al malvado Andross, un ex compañero de James, el padre de Fox, al cual traicionó. Al derrotar a Andross, Fox y su equipo salvan la galaxia y ajustan las cuentas pendientes. Esta primera entrega fue un despunte técnico en la consola, ya que usaba el modo 7 de la SNES para falsear modelos poligonales con sprites. De esta forma, Star Fox era un juego poligonal antes de que las consolas pudieran procesar modelos y, aunque para esto se sacrifica el detalle, percibir los arwings como modelos en tres dimensiones años antes era vislumbrar el futuro desde la mirilla de una puerta.
El segundo juego fue Star Fox 2, también para la SNES. Este es un caso muy curioso, ya que fue un juego cancelado del cual se habían filtrado prototipos jugables, pero con el lanzamiento de la SNES mini en el año 2017, el juego entró en el catálogo de la consola y a día de hoy se puede jugar desde el Nintendo Switch Online. Se trata de un juego continuista, con la novedad de que dos nuevos personajes entrarían en el equipo. De nuevo, al ser un juego cancelado, esto crea la continuidad alternativa de un futuro en el que Andross vuelve tras los eventos del primer juego y las jóvenes reclutas Miyu y Fay se lanzan a salvar la galaxia junto a los veteranos del equipo Star Fox. En lo mecánico, también era un juego disruptivo y muy ambicioso, ya que, en vez de seguir las rutas preestablecidas como en el juego anterior, en este se puede enviar a los pilotos del equipo a los diferentes niveles desde la base.
La siguiente entrega fue Star Fox 64, también conocida como Lylat Wars en Occidente. Esta sería la segunda iteración pública de la franquicia, ya que estos prototipos jugables tardarían aún muchos años en salir. ¿Cuál sería el argumento esta vez? Pues el mismo que en el juego original: derrotar a Andross para salvar la galaxia y vengar a James McCloud. La entrega de Nintendo 64 es un remake puro y duro, lo cual podemos entender con el contexto de Star Fox 2 siendo cancelado tras un desarrollo complicado y con una primera entrega que abogaba por un futuro al cual aún no podía responder de forma justa. En ese momento, la industria se planteaba alrededor de una consola diseñada para traer experiencias poligonales, así que traer de vuelta la entrega original con todo su esplendor era la decisión correcta.
Antes de llegar a Star Fox (2026), es necesario hacer una pequeña parada en los juegos que, por fin, continuaron con la continuidad. Star Fox Adventures merecería un artículo propio, pero se podría decir que es la primera secuela real de alguna entrega de la saga. El problema es que el juego de Rare no era un Star Fox, sino un juego llamado Dinosaur Planet, el cual, en mitad de su producción, se convirtió en un juego de esta franquicia.

De esta forma llega al mercado una aventura en la que Fox tendrá que explorar a pie un planeta lleno de dinosaurios. Pese a estar en la franquicia de Star Fox, es una propuesta muchísimo más parecida a las entregas tradicionales de The Legend of Zelda: mazmorras, puzzles, la misma dinámica de girar alrededor de los enemigos en el combate… hablamos de uno de los títulos más icónicos de Game Cube, así que es un juego que aún a día de hoy se recuerda con muchísimo cariño. Poco después tendríamos Star Fox Assault, una secuela directa en la cual Krystal debuta como miembro del equipo tras los eventos del juego anterior y, en el año 2006, tendríamos Star Fox Command, otra secuela más con el mismo equipo para la Nintendo DS. En uno de los finales de este juego veríamos cómo Fox y Krystal acabaron felices y teniendo hijos.
Si antes se mencionó a Ratchet & Clank era, precisamente, por esto. Un nuevo juego que continúe la historia se enfrenta a seguir con el arco en el cual Fox dejó de ser ese chaval que quería vengar a su padre a ser un padre y tener hijos. La continuación evidente es ceder el puesto a una nueva generación de personajes, pero es entendible que Nintendo no quiera perder a un icono, pues no sabe cómo encajarían estos nuevos personajes en la audiencia.
La veloz visita en este artículo a la época de Game Cube y Nintendo DS se debe a que, pese a ser la era dorada de la franquicia, también es en cierta forma su final. Han pasado veinte años desde Star Fox Command y ese futuro evidente no llegaría jamás. De nuevo, se vuelve a los iconos, y en el año 2011 salió a la venta Star Fox 64 3D para la Nintendo 3DS. El título es bastante explicativo, ya que se trata del mismo juego que en Nintendo 64, con mejores gráficos y portátil. Con Ocarina of Time 3D disponible en su consola de bolsillo de la generación, no es de extrañar que el otro gran relanzamiento sea este juego. No hay mucho más que comentar: se trata de la tercera versión del juego original, pero desde luego no la última.

Si bien al principio del texto se ponía sobre la mesa la idea de reconectar con los iconos y volver a lanzar las franquicias desde un nuevo punto de entrada para atraer al público nuevo, a estas alturas se puede demostrar que eso es justamente lo que ha hecho Star Fox constantemente desde el principio. Sin embargo, volverían a intentarlo otra vez más en el año 2016 con Star Fox Zero, un juego desarrollado por Platinum Games que volvía a contar los eventos de Lylat Wars. Esta vez se dieron el lujo de no hacer un remake tan puro, así que, pese a contar la misma historia, se percibía como un título completamente fresco. Se usaba la pantalla del mando de la Wii U como cabina, desde la cual se podía ver el juego en primera persona, mientras que en la pantalla principal se aprecia una vista general de los niveles. El juego recibió opiniones muy divididas; hay gente que lo defiende como uno de los mejores juegos que ha firmado Platinum jamás y, por otro lado, también hay gente que no consiguió hacerse a los controles y no le gusta nada el juego. Junto a esta entrega también llegó Star Fox Guard, un pequeño juego con Slippy Toad como protagonista, pero, más allá de la mención, no ofrece nada más reseñable.
Tras esto, solo se lanzó Star Fox 2 el año siguiente y, unos pocos años después, Starlink Battle For Atlas. No se trata de un título al uso de la franquicia, sino de un intento de Ubisoft de entrar en el mercado de los Toys to Life, pero su mención es importante, ya que la versión de Switch venía con una figura del Arwing y otra del propio Fox como piloto. Con estas, se podía completar el juego entero jugando como Fox, con el añadido de escenas al juego base y este pasando a suponer un personaje activo en la narrativa.
Desde entonces, no se ha lanzado absolutamente nada, y Star Fox (2026), para sorpresa de nadie, relata de nuevo Lylat Wars. Al contarlos, se puede apreciar que la mitad de los juegos de la franquicia se basan en volver a los mismos mapas, los mismos personajes, los mismos eventos… Porque, en un alarde de sinceridad, la trama de Star Fox no es que sea el buque insignia de la franquicia. De hecho, una entrada accesible a esta serie debería ser cualquier entrega. ¿Qué necesidad tiene el público de volver a las guerras de Lylat? Cualquier otro conflicto o villano que se derrote en el mismo juego funcionará para un público nuevo y reiniciará la máquina una y otra vez, así que lo único que conseguimos es no sembrar semillas para el futuro.
Tampoco hay que engañarse: el nuevo juego pinta genial y, pese a que los diseños realistas chocaron de primeras, la idea de basarse en la estética original de las marionetas de la portada del primer Star Fox es impresionante. Estará por ver si, pese a su propuesta jugable más clásica —en contraposición al disruptivo Star Fox Zero—, puede brillar con sus propias luces o se limitará a ser la quinta vez que Fox salve la galaxia y vengue a su padre.