Recientemente finalizó Black Clover, el último que quedaba del conjunto de mangas que más representaba a la Weekly Shonen Jump de la década de los 2010, junto a otras obras recientemente concluidas, como Boku no Hero Academia o Haikyu!. En estos tiempos sigue habiendo cierto temor acerca de hacia donde apunta la revista de Shueisha y si van a ser capaces de estrenar nuevos pesos pesados para no continuar agarrándose a One Piece como a un clavo ardiendo. En esta página hemos hablado anteriormente de este asunto y de que obras como Akane Banashi o Kagurabachi no solo están al nivel requerido, sino que superan a muchos de los títulos aún hoy reverenciados de anteriores generaciones. Sin embargo hay una nueva serie que desde que empezó a publicarse ha acaparado muchas miradas. Estamos hablando, por supuesto, de Ichi the Witch, que recientemente se ha publicado en España.
Conocida en Japón como Madan no Ichi —título que hace un juego de palabras con el término majo, bruja— comenzó su andadura en septiembre de 2024. Nos encontramos en un mundo en el que las mujeres son las únicas capaces de poseer la magia concedida por los majiks, bestias sobrenaturales que campan a sus anchas por todo el mundo para que las brujas hagan pactos con ellos. Un día, mientras la poderosísima bruja Desscaras se estaba enfrentando al rey de estos monstruos, Uroro, este último descubre que se ha vuelto incapaz de ser derrotado por ninguna mujer y por ello, ya que en teoría son las únicas que pueden hacerle frente con su mafia, es virtualmente invencible. Al final la realidad es muy diferente, ya que debido a un afortunado golpe bajo de un cazador llamado Ichi, éste es derrotado, por lo que el muchacho adquiere sus poderes, convirtiéndose en el primer brujo hombre del mundo. Con esta premisa comienza este manga de aventuras con Shiro Usazaki —que fue injustamente apartada de su proyecto anterior, Act-Age, por los delitos de su guionista— a los pinceles y Osamu Nishi, autora de Iruma-kun, a cargo de la historia. Esta dupla es muy especial porque es el primer duo autoral de la Jump formado íntegramente por mujeres, cosa que le da un soplo de aire fresco al proyecto.

La trama nos lleva entonces hasta la asociación de brujas de Mantinel, donde se decide que esta pareja formará un pequeño escuadrón de caza de majiks junto a Kumugi, una investigadora que funcionará como cronista y se ocupará de que Ichi no haga nada raro con sus nuevos poderes. Cada uno de los sucesivos arcos se centrará en un majik concreto o en un misterio relacionado a éste, donde los protagonistas podrán utilizar las diferentes criaturas que han ido consiguiendo anteriormente, con ciertas similitudes a Pokémon —de hecho está confirmado que es una de las inspiraciones, junto con Cardcaptor Sakura— para finalmente conseguir al nuevo monstruo en cuestión. Sin embargo, estos no requerirán necesariamente de un combate, pues cada uno de los majiks suelen pedir un desafío para concederle sus poderes a cualquier bruja, que muchas veces se alejan de una batalla ordinaria y se acercan más a la utilización del ingenio, lo cual vuelve más fresca esta premisa. En general todo esto se acompaña con una sensación de aventura y descubrimiento constante , muy en sintonía con lo que recordamos de mangas de antaño, en la que el lector siente que vive en un mundo enorme y misterioso, algo que pone la guinda sobre el pastel de un conjunto que reluce por sí mismo.
El elenco de personajes es probablemente el otro punto en el que más brilla el manga. Ichi, el protagonista, es una versión algo más salvaje de la idea del héroe que solemos ver en otros mangas similares: alguien criado en las montañas que valora y venera cada ser, por lo que en principio no hace daño a nadie, pero que tiene como lema que una vida vale por otra y que ante la violencia se convierte en un cazador salvaje. Esto hace que solo combata cuando el enemigo, o la criatura que quiere cazar, haya atacado antes o que previamente haya hecho daño a alguien. Es algo que lo limita pero forma parte de una filosofía muy interesante que choca bastante con la enorme violencia que descarga cuando sus frenos están levantados. Sin embargo, la verdadera estrella del manga es la bruja Desscaras, que actúa como maestra del joven y que además es la más fuerte y capaz de Mantinel. Aunque usa el estereotipo de profesor todopoderoso que ya hemos visto en más de una obra —aunque pocas veces con mujeres— esta hechicera es, en contraparte, un desastre como persona. Es vaga, ególatra e irresponsable —y el manga no para en ningún momento de burlarse de ella cuando toca— pero también es el personaje más poderoso de toda la obra y una maestra que se preocupa muy fervientemente de su aprendiz, dando lugar a momentos de reflexión muy interesantes que contrastan con la estupidez de la que hace gala en condiciones normales. Cada vez que esta mujer aparece en una viñeta es imposible mirar hacia otro lado por el carisma absurdo que destila y, dicho sea de paso, está muy bien que un personaje visiblemente racializado tenga tanto peso en la trama cuando en otras obras ni están ni se les esperan. El resto del elenco principal también es muy destacable, teniendo a la pequeña e insegura Kumugi y al beligerante Gokuraku, pero no brillan tanto como los otros dos. Al menos por ahora. Como punto extra, hay que mencionar que hay una gran cantidad de personajes femeninos destacables y bien construidos en Ichi the Witch, algo que tradicionalmente no ha sido lo más habitual en la Shonen Jump.

Por otro lado el arte es magistral gracias a la mano de Shiro Usazaki, que no solo plasma unos diseños tremendamente carismáticos tanto de criaturas como de personajes, sino que ilustra unas despampanantes escenas de ataque cuando los protagonistas utilizan sus majiks en una gran cantidad de imágenes a doble página, incluso varias por capítulo, aunque sí es cierto que su abuso puede llevar a que a veces se hagan algo cortos. Con todo, Ichi the Witch es una de las mejores propuestas de la Shonen Jump moderna y uno de los candidatos, junto con la ya popular Kagurabachi —con la que está oficialmente hermanada—, de que cuando salga una versión animada reviente en popularidad por todos lados. Estamos en una era de cambios y tras la caída de la anterior generación de la popular revista de Shueisha es el momento de explorar los nuevos horizontes que nos puede ofrecer. Y aunque no todo vaya tan bien como debería, algunas figuras aparecen para coronarse como el posible futuro de la Jump. Aprovechando que acaba de llegar a España, deberíais darle a un vistazo a este firme candidato a coronarse como nuevo rey, el brujo Ichi.