Los mil y un artículos: Futoi Karasu cumple un millar

El 11 de octubre de 2021 es una fecha marcada con cariño en los calendarios de cada redactor de Futoi Karasu. Menos de una semana después de la victoria de Francia ante España en la final de la Liga de las Naciones de la UEFA y apenas unos días tras las elecciones de la República Checa —este ejercicio contextual es necesario para entender que ese número rodeado en el almanaque lo es exclusivamente por el tema que nos ocupa—. Y es que esa tarde eran publicadas, mientras el anochecer bañaba los cielos peninsulares, las primeras líneas de esta web. Una primera batería de artículos a los que pronto seguirían mucho más. Hoy, tras un total de 1639 días, es el momento de celebrar el haber llegado a una barrera que, sinceramente, en un principio no soñábamos con alcanzar. La de los mil artículos. Un millar de textos en los que cada integrante de la redacción ha puesto sus conocimientos, su visión del mundo y su corazón. Porque 1639 días y mil artículos equivalen a muchos latidos de corazón. Para celebrar tamaña cifra hemos contado con la práctica totalidad de la redacción —e incluso varias personas que en su día aportaron su granito de arena a esta iniciativa, aunque ya no formen parte de ella— para este especial en el que no sólo repasaremos brevemente la historia de Futoi Karasu, sino que también desnudaremos nuestros sentimientos sobre ella.

Ana of the Valley: Entré en la web en mi año de trabajo de fin de carrera y ahora estoy en el último año de doctorado (o eso espero). Por lo tanto, ya ha llovido desde los primeros días, y puedo decir que aquí he crecido tanto profesional como personalmente. Futoi Karasu supone una experiencia única e irrepetible, pues de alguna forma entre todos los redactores hemos conseguido un entorno multidisciplinar, en el que combinamos mamarracheo con rigor profesional y una perspectiva informada y variada de muchos temas de actualidad relacionados con las pasiones de todos los redactores. Honestamente, la web con su conjunto de redactores, colaboradores, allegados y lectores se han convertido en una experiencia que siempre tendré presente a lo largo de mi vida. Esperemos que, como mínimo, sigamos así otros 1000 artículos más.

MissChopin1: ¿1000 artículos? Me suena que Starfield tenía 1000 mundos. Puede que sea poco objetiva, pero este microcosmos que es Futoi Karasu se ha volcado en cuerpo y alma en esa cifra mágica. A nivel personal, Futoi Karasu no solo me ha dado oportunidades para crecer en mi escritura y hablar sobre mis pasiones en más párrafos de lo que tiene la biblia; me ha dado el privilegio de tener en mi vida personas increíblemente talentosas, amables y a las que puedo contarles sin tapujos mis nuevas obsesiones. 

Fonsy: ¿Conocéis la canción “We Didn’t Start the Fire”? Pues podríamos hacer una cover con todas las vivencias acontecidas en esta web, pero los salseos se quedan para el círculo interno. Cuatro años y medio dan para mucho, para tanto como mil artículos en los que os hemos querido ofrecer un vistazo a la cultura japonesa desde muchos frentes, como el manga-anime, su historia o sus prácticas culturales y mitos. Y nos queda combustible para mil más. —quizás después necesitemos algún cambio de aceite—, por eso agradeceros a vosotros, nuestros lectores, por estar interesados en los desvaríos de esta bandada que, en todo este tiempo, ha crecido —y a veces menguado— y reforzado sus lazos con mucho cariño.

Clara Kujo: Como redactora que forma parte de Futoi Karasu desde el inicio, estoy muy orgullosa de que este pequeño proyecto independiente haya podido llegar tan lejos. 1000 artículos no se cumplen todos los días. En el futuro, espero poder seguir aportando mi granito de arena a esta maravillosa web.

Mr. Gorilo: Si me hubieran dicho que íbamos a llegar a los 1000 artículos al poco de empezar, le habría dicho que me gusta ese optimismo pero que primero construyamos el camino antes de emprenderlo. Y ahora, ¿qué puedo decir? Me alegra que estos pequeños sueños se cumplan y espero ahora, ahora con mucha más confianza y seguridad, ¡que se puedan llegar a los 2000 y más allá!

Las primeras reuniones fueron caóticas. Todo había comenzado con una conversación tuitera bastante en caliente, tras una combinación de las habituales y catastróficas salidas de tono de los habituales medios sobre anime hispanohablantes. Queríamos una respuesta a esa tendencia, una plataforma sana, responsable, que abrazase el mainstream pero que nunca tuviese miedo a ir más allá. Una iniciativa sin ánimo de lucro, comprometida socialmente y con ganas de hacer las cosas bien. Sabíamos lo queríamos hacer pero no teníamos muy claro cómo. Gran parte de las personas que instigaron esta revista no se encuentran ya en la redacción, pero sus ideas iniciales resultaron clave para dar forma a lo que hoy es Futoi Karasu. Desde el primer momento renunciamos a las noticias y, especialmente, a cualquier estrategia que se apoyase en la polémica barata o el clickbait. Seríamos una web justa, analítica y que tratase los temas en profundidad, tras renunciar al poder la inmediatez. Para nosotros, SEO significaba únicamente Sociedad Española de Ornitología. Y es que no podíamos jugar con las normas de los grandes, así que tendríamos que construir nuestras propias reglas.

Para quienes fuimos creadores de todo esto la visión estaba clara. No hay mejor forma de llegar a más personas, de ser leído, recomendado y, sobre todo, de perdurar que hacer las cosas bien. No sólo bien, sino lo mejor posible. Es algo tan simple y, a la vez, tan complicado en ocasiones como eso. Una visión harto idealista que en los tiempos de la hiperconectividad y los estértores de la Web 2.0 parecía anacrónica y abocada al fracaso. A la vista está que Futoi Karasu nunca ha disfrutado de los éxitos de Eurogamer o SomosKudasai pero, más allá de la carencia de los medios para ello, jamás lo pretendió. Entre tanto, nuestros artículos han recibido lectores de más de 140 países y muchos de ellos, pese a nuestra modesta presencia en redes sociales y el nulo uso de publicidad, acumulan miles y miles de visitas.

Minomono: Si me pidieran describir con una palabra mi experiencia dentro de Futoi Karasu, esta sería «acogedora». Desde el primer momento me hicieron sentir como uno más, y eso hace que solo tenga palabras bonitas sobre la gente que forma parte de la bandada. Aunque entré hace poco más de un año y considero que no tengo, en muchos aspectos, el bagaje de los más veteranos, aprecio a Futoi porque no solo es un espacio donde no solo he podido compartir ideas, sino conocer personas estupendas y muy inspiradoras. En estos 1.000 articulos me gustaría agradecer en especial a los compañeros y compañeras que se pegan el trabajo constante de revisar y corregir nuestros artículos. Para mí, sus consejos y observaciones han sido una fuente de aprendizaje enorme.

Cris: ¡Hola, hola! Soy Cris, fan de Ikuhara, Umetsu, Shinbō, Kawajiri y Riyoko Ikeda. Soy una personita nueva en la revista, y ha dado la casualidad de que he entrado justo para el artículo número 1000. ¡Felicidades!

Carmen: Primero de todo, felicidades a la web por sus mil artículos. Después de formar parte del equipo desde hace más de un año no puedo estar más orgullosa de lo que estamos consiguiendo, y, por supuesto, agradecida por seguir aquí. Por una parte, gracias a mis compañeros por ser tan acogedores y ofrecer un espacio a una chica tímida como yo para ganar confianza con su escritura, más aún al permitir que sea, casi, monotemática con los animes de abuelitos. Bromas aparte, ha sido una enorme oportunidad y sois todos maravillosos. Y por otro lado, gracias a los que me leéis aún y os interesáis por las cosas que escribo. Espero y estoy segura de que vamos a conseguir mucho más.

Kalvatron: Recuerdo muy bien cómo supliqué a Hache para entrar a Futoi Karasu, muy convencida de mis habilidades de escritura. Me di cuenta en seguida de que me quedaba mucho por aprender, pero decidí tomármelo como una oportunidad para formarme. Futoi Karasu se convirtió en una gran escuela de la que guardo muy buenos recuerdos, y pese a ya no formar parte del equipo, ha sido un placer inmenso haber estado desde su concepción y ver en lo que se ha convertido hoy. Por muchos más años y más artículos.

Drazz: Llevamos como cuatro años y medio a pico y pala en la web y hemos llegado por fin a las cuatro cifras en cantidad de artículos. Se dice pronto, pero han sido un millar de tardes por parte del equipo partiéndonos los cuernos para mostraros nuestras ideas de la mejor forma posible. Poco a poco, ladrillo a ladrillo hemos conseguido hacer crecer esta humilde página con un equipo que se ha convertido en casi una segunda familia gracias a chillear en Discord durante las noches de lo que ha sido casi un lustro. Si me preguntáis a mi, mis favoritos entre los que he firmado sean probablemente el de Golden Sun 4, donde tuve la oportunidad de desahogarme tras década y media de esperar y el de la Jump, que nació de una conversación boba en Galicia cuando quedamos varios de los cuervos para pasar el verano. Muchas gracias a todo el equipo de Futoi Karasu, actual o pasado, por colaborar en estas mil experiencias. A por mil mas.

Uno de los momentos álgidos de la web fue poder entrevistar a Kazutaka Kodaka

Los primeros meses fueron como todo inicio de una web con herramientas amateur y sin financiación: una concatenación de secuencias de ensayo y error. A veces no entendíamos por qué WordPress no funcionaba como se suponía que debía funcionar, otras nos desanimábamos cuando algunos de esos primeros textos no superaban la miserable docena de visitas, cosa en las primeras semanas era algo desoladoramente normal y en ocasiones quienes corregían los textos querían colgar de los pulgares desde lo más alto de la Torre Cepsa a quienes cometían más de tres leísmos por entrada o, directamente, no respetaban las pautas del proverbial y obligatorio libro de estilo. Poco a poco en la redacción nos empezamos a entender mejor, a ayudarnos mutuamente y el trabajo comenzó a fluir cada vez con mayor eficiencia y calidad. Algunos artículos arrancaron a funcionar en visitas de una forma que no esperábamos. Primero nuestros alegatos sobre el autor de Rurouni Kenshin, luego nuestro acercamiento a Osamu Dazai y, mucho más recientemente, los análisis sobre el final de Tokyo Revengers o el personaje Michael Kaiser, de Blue Lock. Las semillas comenzaban a florecer.

Menos de un año después de la puesta en marcha de la web quisimos dar un paso más. Sabíamos que para la subsistencia a largo plazo era clave un cierto grado de apoyo audiovisual, así como para diversificar nuestra oferta de contenidos, así que pusimos en marcha un intermitente canal de Youtube del que podréis disfrutar un reestreno muy pronto y una serie de podcasts, de los que aún sobreviven algunos capítulos en Spotify. Los tropiezos a la hora de generar y, sobre todo, planificar y gestionar estas iniciativas mientras cada uno de los participantes intentaba compaginar todo esto con sus vidas laborales más allá de la web nos enseñó una poderosa lección. Sacar adelante un proyecto desiderativamente profesional pero sin medios y únicamente en el tiempo libre de los integrantes era harto complicado. Pero rendirse no era una opción.

PyroBTyping: Son meros rumores, pero se dice que a los 1000 artículos te llega un correo de Toei mostrando interés en adaptar la página web al anime, tenemos ya los seiyuus y todo pensados de antemano. ¿Sabrá Tsudaken hablar galego fluido? Bromas aparte, leer un número de cuatro cifras pone en retrospectiva las muchas ideas que todos los redactores hemos plasmado a lo largo del tiempo. De aquí en adelante, solo se puede subir, así que encantados de seguir dándole a las teclas ¡Gracias por seguir leyéndonos!

Akareh: Me uní al equipo de Futoi de la forma más fortuita posible; contestando a un tuit cuando la web no era más que un pequeño polluelo que todavía no había despegado del nido. Ahora, con un par de canas más y unos añitos más a la espalda, el Cuervo vuela libre y sigue con un equipo cargado de la misma ilusión y buen hacer que en los primeros días. Aunque al final la vida nos llevó por caminos distintos y mi estancia fue de apenas un añito y medio, me llevo un grato recuerdo de mi estancia en esta humilde casa y de la gente que sigue a pie de cañón escribiendo en esta web. Felices mil, Futoi. Es y seguirá siendo siempre un placer leeros

Lambolambs: Recuerdo mi primer artículo para la web, en el que hablaba del secreto detrás de la oleada de risas que Bobobo dio a la audencia española. El corazón de aquel texto residía en sacar una sonrisa a los lectores, a la par que elevar su curiosidad sobre el tema que les presenté. Esa ha sido siempre mi filosofía a la hora de redactar en todos estos años atrás y que no he querido abandonar. Dar siempre una visión alegre y alentadora del gran contenido audiovisual que nos ofrece Japón y, en ciertas ocasiones, el mundo entero. De entre mi repertorio de análisis, retrospectivas y demás peripecias estoy especialmente orgullosa de como he tratado a la saga Super Mario, con énfasis en Mario Kart. Lo veo como un modo de agradecimiento a un integrante tan importante de mi vida que me ha permitido disfrutar y conocer gente maravillosa. Atesoro los artículos más elaborados como los análisis a villanos que merecían un vistazo profundo, como Barbanegra -One Piece- o Donovan Desmond -SpyXFamily. – Y allá por 2023, realicé un pequeño experimento narrativo para resaltar el potencial oculto tras las descripciones de las Pokédex en Pokémon que son un regalo para los que aman a fondo el mundo de estos monstruos de bolsillo. Por eso mismo, estoy deseando ver qué mares o que recovecos cubriré en mis futuros artículos. Lo que tengo claro es que quiero hacerlo aquí mismo, en Futoi Karasu. Gracias a todos por leernos durante tantos días, meses y años.

Mary: Mil artículos llevan ya los cuervos y no podría estar más orgullosa de tal logro. Me alegra haber formado parte de un proyecto tan especial como es Futoi Karasu, porque siento que dentro del mismo pude encontrar un sitio donde expresarme con total libertad sobre mis mangas, animes y videojuegos favoritos, sin miedo al qué dirán. En Futoi Karasu siempre se va un paso más allá y mis compañeros me inspiraron a ver las cosas desde otra perspectiva, lo cual les agradezco inmensamente. Es increíble ver lo lejos que ha llegado Futoi. Gracias por haber creado un espacio donde se puede aprender y estar a gusto al mismo tiempo. Tengo muchas ganas de seguir disfrutando de las palabras de nuestros queridos cuervos. Espero que sigáis escribiendo con tanto esmero durante muchos años más.

Con el paso del tiempo, llegaron las incorporaciones e inevitablemente las marchas. Nuevas visiones, nuevos enfoques y, obviamente, nuevas personas en nuestras vidas. Somos conscientes de que hay pocas cosas menos objetivas y absolutas que la apreciación del arte, sea este en formato manga, anime o videojuego, pero nunca dejamos de tener claro cómo posicionarnos en todo lo que rodeaba el medio. Siempre en contra del odio, siempre en contra de la opresión y, por supuesto, con el deseo no siempre tan fácil de cumplir de colocarnos en el lado bueno de las cosas, en la óptica constructiva. Nunca dejamos de disparar con nuestros cañones artículos defendiendo las obras con visión femenina, sometiendo al male-gaze o a las relaciones parasociales favorecidas en la ficción o el ocio a un necesario escrutinio y reflexión o textos que ponían contexto sobre problemáticas tan ignoradas por los medios mainstream como el orientalismo contemporáneo.

Es importante e imprescindible mencionar a estas alturas a nuestra comunidad. Los seguidores regulares y habituales de Futoi Karasu no son tantos, cuantitativamente hablando, pero siempre han superado toda expectativa con su comportamiento. Desde el primer momento hemos tenido una comunidad sana y casi completamente ejemplar y no podemos más que desear que en el futuro siga siendo el el espacio seguro para inconformistas del medio que es actualmente.

Mag: Futoi Karasu fue el primer sitio donde comencé como redactora y, sin duda alguna, ha sido una de las mejores experiencias que he tenido la oportunidad de vivir. Gracias por darme espacio y voz pese a ser una novata y, de este modo, permitirme explorar los juegos otome desde un lado más crítico (aunque también haya hablado de otros jueguecitos y mangas). ¡Enhorabuena por los mil artículos y que sean muchos, muchos más!

Eiennousagi: Cuando me cogieron en Futoi Karasu sentí ilusión, sí, pero también nervios. No sabía cómo iban a ser mis compañeros ni si iba a poder encajar. Sin embargo, me sentí muy acogida desde el primer momento. Encontré a gente amable y que de verdad siente pasión por la cultura japonesa, en todos sus ámbitos. Esta pasión nos ha llevado a publicar ya 1000 artículos en la web. Espero que el número siga creciendo poco a poco, mientras intentamos transmitir de la mejor manera posible nuestro amor por las distintas ramas por las que se manifiesta la cultura nipona. Muchísimas felicidades, Futoi Karasu.

Zel: ¡Aquí Zel, nueva incorporación! Mil artículos son muchos artículos. Estoy muy contenta de poder formar parte de este sitio tan guay junto a gente que sabe tanto, es un privilegio para mí poder escribir y leer sobre lo que me gusta, ¡espero que sigáis apoyando el proyecto otros mil artículos! ¡Nos leemos!

Dargor Majere: Escribir en Futoi Karasu se ha sentido como… revivir en cierta forma. Hace años, formaba parte de Koi-Nya y escribir era parte de mi día a día. Tras el cierre de la web, traté de hacer mis pinitos en otras webs, pero nunca llegué a sentir lo mismo. Al enterarme de la existencia de esta web, decidí unirme y, aunque tuve que parar un largo tiempo por una depresión galopante, la web y, sobre todo, su maravillosa gente, ha estado siempre ahí para mí. Y aunque en ocasiones sienta que mis artículos no se encuentran al nivel de mis compañeros, le doy mucho cariño a mis textos y hablo de lo que genuinamente me gusta y disfruto. Espero que sigáis con nosotros otros mil (¡o diez mil!) artículos más.

Van Cooper: Se me hace bastante raro escribir estas palabras. Aún siento como un momento cercano en el tiempo aquel día en el que Hache montó un pequeño grupo en los DM de Twitter en el cual, junto al resto de miembros fundadores, preparamos este humilde proyecto. Cierro los ojos y estamos aquí, con una veintena de compañeros que partieron, otros que llegaron después y, sobretodo, con amigos con los que caminar. Estoy orgulloso de todo lo que se ha construido aquí. Mil textos no son pocos textos y, aunque no todos nos sentimos orgullosos de todo lo que hemos escrito y publicado, debemos abrazar el error como parte de este proceso creativo. Aprovecho este pequeño espacio para dirigirme a todo el equipo —veteranos, recién llegados y los que están por venir— e insistir en que, pese a que es normal que a veces ataque la inseguridad, recordaros que si estáis aquí es porque lo que hacéis le ha parecido valioso a gente que, de primeras, éramos unos completos desconocidos. Seguid iterando, estoy muy orgulloso de que hayamos llegado juntos hasta aquí y estoy seguro de que volveré a cerrar los ojos y estaré en breves escribiendo un pequeño texto para el artículo 2000. Mientras tanto, caminemos.

La primera ponencia oficial de Futoi Karasu en un evento multitudinario

Como dando la razón a nuestras aparentemente ilusas convicciones iniciales, con el paso de los años comenzamos a recibir los frutos de nuestro trabajo. Las distribuidoras de videojuegos en Occidente comenzaron a confiar en nosotros y en los últimos tiempos hemos recibido para realizar sus correspondientes análisis títulos de Gust, Nihon Falcom e incluso Capcom, entre otros tantos. Hemos dado también el salto a la música y los conciertos y con ello hemos sido el primer medio hispanohablante en realizar una crónica de un concierto de la mismísima Ado, durante su primera gira internacional. Igualmente, nuestro trabajo cronificando los eventos de anime peninsulares no ha caído en saco roto y edición tras edición somos invitados a cubrir eventos como la Toledo Matsuri o la Japan Weekend. De hecho, gracias a nuestra asistencia continuada a este último tuvimos la suerte de poder entrevistar a uno de los creadores de videojuegos con una visión autoral más especial de la actualidad, Kazutaka Kodaka, escritor de la saga Danganronpa y de otros títulos tan especiales como Master Detective Archives: Rain Code o The Hundred Line: Last Defense Academy. Todo esto desembocó en un nuevo salto adelante, en el que Futoi Karasu dejó de divulgar sobre arte contemporáneo otaku de forma exclusivamente online para hacerlo también de manera presencial. Dábamos así nuestra primera charla educativa cultural en un evento de primera línea nacional, como fue la Japan Weekend de febrero del presente 2026, en el que dos integrantes de la redacción expusieron sus conocimientos sobre la historia y la evolución de las novelas visuales a todo aquel asistente que quiso escuchar.

Leiachansan: Lo primero que comenté en la entrevista inicial fue que yo realmente venía aquí a hacer amigos. Mirando atrás, casi cuatro años después, no me podía imaginar que mandar un artículo escrito tumbada desde el sofá de mi casa me llevaría a conocer a algunas de las personas más importantes de mi vida y que han acabado siendo de mis mejores amigos. En Futoi Karasu he tenido la oportunidad de crecer no solo como escritora, sino que también considero que he crecido como persona. El tener la oportunidad de ser redactora jefe, además de correctora, creo que ha sido una de las maneras en las que he podido ayudar a mis compañeros con el tema de la escritura y además me ha permitido aprender mucho sobre temas que mis compañeros pilotan. La cooperación y el poder aprender de personas tan interesantes es una de las otras cosas que me llevo de estos tres años largos, espero pasar otros 1000 artículos aprendiendo de compañeros tan versados en aquello que les apasiona y con los que da gusto tanto debatir como pasar un momento más distentido. A título personal creo que la web me ha dado algunos de los mejores momentos de mi vida, ya que no me imaginaba por mi cuenta haber podido entrevistar a Kodaka o incluso dar alguna ponencia sobre un tema que me apasione tanto con la compañía y el apoyo de mis amigos. Haya unos próximos 1000, 2000 artículos, o incluso 100, de Futoi me llevo cosas muy bonitas que atesoraré toda mi vida.

Raúl Alonso: Cuando entré a Futoi Karasu hace ya casi tres años, me ilusionaba mucho haber conseguido un espacio en el que dar salida a mis reflexiones y opiniones sobre mis obras favoritas. Lo que comenzó con, quizás, una perspectiva un poco enfocada hacia mí mismo, se acabó por convertir en un proyecto en el que lo que más me enorgullece, sin duda alguna, son los compañeros que me rodean. No solo son queridos amigos, que me han hecho sentirme acogido y valorado en todo momento, sino también personas con una inquietud creativa alucinante y que se ve reflejada en propuestas muy valiosas. Lo que más me emociona sobre haber llegado a los 1000 artículos es lo que no se ve de forma directa: el trabajo duro, las investigaciones interminables, las cálidas conversaciones en grupo y el tan temido networking para tratar de crecer en nuevas direcciones. Todo ello ha confluido en una trayectoria que, con sus idas y sus venidas, ya puedo recordar con muchísimo cariño y satisfacción, y que solo puedo esperar para ver de qué maneras tan impredecibles como estupendas seguirá evolucionando. Pase lo que pase, la web se ha quedado con un pedacito de mí, sin importar cuántos años nos queden por delante ni cuántos textos ello suponga.

Como habréis podido adivinar, en caso de ser lectores habituales, efectivamente, todos los párrafos en redondilla que hablan de nuestra evolución han sido escritos por Hachedehelp, director de esta web, quien no podía despedir este texto celebrativo sin unas palabras desde el corazón: Mi relación con el periodismo ha sido desde hace años una que mezcla, como si fuese el peor de los cócteles, unas gotitas metafóricas de estrés postraumático, un pequeño vaso de voces que me llaman impostor, un chorrito de síndrome de Estocolmo y dos cucharadas de frustración irresoluta. Mi admitida incapacidad para encajar en redacciones convencionales me había hecho renunciar casi por completo a buscar un futuro en la prensa, pero Futoi Karasu fue como una especie de último intento, a la desesperada. Sin nada vital en juego, pues ya disponía de un trabajo fijo, era un proyecto que nacía simple y llanamente de la pasión por unos medios artísticos que tantas horas de mi vida se habían llevado y de la rebeldía contra cómo se contaban las cosas en tantas otras webs. Un intento de golpe en la mesa por parte de personas que creíamos que se podía hablar de anime, manga y videojuegos de manera diferente. Profunda pero no intimidante, cordial pero no banal, repleta de buen humor pero sin renunciar nunca a la divulgación de conocimiento especializado. Mil artículos después me embarga la satistacción por cómo este polluelo al que hemos dedicado ya varios años de nuestra vida vuela libre más allá de su nido. Han sido docenas de artículos escritos, varios cientos corregidos —algunos de los cuales admitiré que aún me persiguen en mis más terribles pesadillas pero a los que me volvería a enfrentar con el mayor de los arrojos, porque fueron precisamente los que más nos llevaron a todos a aprender necesarias lecciones— y un montón de risas y discusiones, de fracasos, contratiempos y también de celebraciones. Y, por encima de todo, de personas. De compañeros. De amigos. De un puñado de seres humanos absolutamente inolvidables por quienes sólo puedo sentir el más profundo de los orgullos. 1639 días equivalen a unos dos millones y medio de latidos de corazón. Un corazón que sólo puede enternecerse ante el camino andado. Y como anuncio a nuestro público: no estáis preparados para los próximos mil artículos que se vienen.

Deja un comentario