Daemonologie: una historia de horror folklórico y caza de brujas

«El sueño de la razón produce monstruos»

Los Caprichos, Francisco de Goya

Un pequeño pueblo escocés vive sumido en la paranoia y el miedo. Uno de sus habitantes ha denunciado que un brujo o bruja se esconde entre ellos mientras les acecha, matando al ganado y liberando terribles enfermedades.

Con este motivo, las autoridades religiosas nos han convocado a nosotros, un cazador de brujas, para que acudamos a la remota y sombría aldea. La misión es simple, pero implacable: en unos pocos días se ejecutará a uno de los seis aldeanos. Nuestra tarea es interrogarlos, desentrañar el misterio y desenmascarar al brujo o bruja quien, como castigo, deberá pagar con su vida. 

©Katanalevy

Daemonologie es un juego independiente de terror folclórico desarrollado por Katanalevy. Nacido en una game jam y ampliado para su publicación en 2024, ofrece una experiencia breve —aproximadamente treinta minutos por partida—, pero cargada de tensión e incertidumbre por describir lo que está pasando. El tiempo limitado, tan solo cinco días para encontrar al culpable, y la diversidad de diálogos obligan a rejugarlo varias veces para comprender la historia por completo y descubrir los secretos ocultos tras cada habitante y cada rincón de la aldea. 

La base jugable consiste en interrogar a los seis habitantes del pueblo, escuchando sus versiones de los hechos y tratando de identificar a quién miente y quién dice la verdad. Pronto descubrimos que las palabras de los aldeanos carecen de sentido o se contradicen entre sí, formando un laberinto de sospechas, contradicciones y verdades a medias que nos hace desconfiar por completo de todo el mundo. Es entonces cuando entra en juego la tortura. 

Uno de los tormentos al que podemos someter a los aldeanos es el «aplastapulgares», un instrumento real utilizado en la Edad Moderna. / ©Katanalevy

La Iglesia nos ha otorgado total libertad para arrancar la verdad de lo más profundo de los aldeanos, sometiéndoles en el proceso a todo tipo de tormentos si lo consideramos oportuno. Pero los testimonios obtenidos bajo dolor tampoco son fiables. Aunque durante las torturas los personajes nos cuentan información muy interesante, ¿podemos estar seguros de lo que confiesa una persona desesperada por acabar con su sufrimiento?

De este modo, el título nos hace reflexionar poniéndonos delante de una versión jugable y tenebrosa del «Crimen de Cuenca» —un polémico caso en el que dos jornaleros españoles fueron torturados por la Guardia Civil hasta que admitieron haber matado a un hombre que, años después, se descubrió que estaba vivo—. Todo ello queda al descubierto cuando, después de sufrir nuestros tormentos, no uno, sino varios aldeanos, nos confiesan ser la bruja con tal de que dejemos de atormentarlos.

La jugabilidad nos coloca en una espiral de violencia generada por nuestras propias acciones, lo que nos obliga a cuestionar no solo la inocencia de los aldeanos, sino también la moralidad de nuestros actos. Como jugadores, nos vemos atrapados en un dilema. ¿Lo que hacemos está justificado? ¿Y si la bruja, aquello que hemos venido a buscar y la razón detrás de tanto sufrimiento, es solo fruto de la superstición de los aldeanos?

Con su ambientación y su narrativa, Daemonologie nos transporta a la Escocia de finales del siglo XVII, un país sumido en la violencia, la superstición y la histeria sobre las cazas de brujas. El título es una referencia directa al tratado del mismo nombre, escrito por el rey Jacobo VI para instruir a sus súbditos sobre los peligros de la magia negra y justificar la persecución de supuestos brujos y brujas. 

Representación de una reunión entre varias brujas y demonios. Escocia, en torno al año 1600. / ©Wikimedia Commons

Todo en este juego busca reflejar el ambiente de esa época. La creencia en espíritus malignos, la superstición religiosa, la histeria colectiva y la crueldad amparada por la fe se entrelazan con cada diálogo. Esto también se ve a través de su apartado artístico, que refuerza los temas de la obra con su minimalismo lúgubre y misterioso. 

La estética pixel art de trazo grueso y su ausencia de color más allá del blanco y negro construyen un aura sombría y opresiva que se complementa con las magníficas animaciones stop motion que aparecen al final de cada uno de los días. Estas son sueños proféticos y de pesadilla que nos recuerdan a clásicos del terror folklórico como El hombre de paja (1973) o La Bruja, de Robert Eggers (2015). Todas ellas con una realización y manufactura tan logradas que, más que cinemáticas, parecen pequeños cortometrajes de terror.

El protagonista es atormentado por ellos cada noche y añaden otra capa de misterio e inquietud a la historia. Son secuencias crípticas, a medio camino entre visiones sobrenaturales y delirios paranoicos, que nos hacen preguntarnos si estamos presenciando verdaderos signos de magia negra, lo que alimenta nuestras sospechas sobre cada uno de los aldeanos, o se trata de los efectos de la presión, la paranoia y los miedos del propio protagonista.

Las cinemáticas están hechas con tanto mimo que parecen pequeños cortos de terror / ©Katanalevy

Lo más interesante de Daemonologie es que no se limita a ser un juego de detectives. Nos muestra cómo el miedo, la superstición y el fanatismo pueden conducir a la violencia sistemática y sin sentido. Un monarca y sus autoridades, tanto políticas como religiosas, consiguen convencer al pueblo de que cualquier tragedia común es obra de brujas, dando pie a ejecuciones y torturas que acabaron con la vida de miles de personas inocentes, en su mayoría mujeres. Cada interrogatorio, cada confesión, cada decisión nos confronta con nuestra propia capacidad de justificar la violencia y nos invita a reflexionar sobre los prejuicios que, de alguna manera, aún persisten en nuestra sociedad. 

El juego explora también la fragilidad de la verdad y la delgada línea que separa la realidad de la percepción. No hay certezas absolutas, pues los relatos de los aldeanos se contradicen, los sueños del protagonista son ambiguos y la existencia de la bruja misma queda en duda. Cada acción del jugador, cada momento de interrogatorio y cada elección moral condicionan nuestra forma de interpretar la narrativa, lo cual refuerza nuestra incertidumbre al generar la sensación de que la historia nunca se nos termina de desvelar por completo durante una única partida. Daemonologie presenta un misterio enmarañando que nos cautiva como jugadores y que sólo parece revelarse por completo a quienes se atrevan a explorar todas sus aristas.

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