El papel de las enfermeras en Silent Hill

Las enfermeras de Silent Hill no necesitan presentación. A día de hoy, su diseño es tan reconocible e icónico en el panorama del terror que hasta audiencias ajenas al videojuego las reconocen. Pero, ¿son tan simples cómo han sido presentadas en los últimos 20 años? Hoy nos vamos de visita al hospital Alchemilla para profundizar en ellas.

Iniciar este artículo definiéndolas no es tarea fácil, en tanto que las enfermeras no son un elemento estático, cada una de sus apariciones en la saga tiene un peso narrativo y todas —en su mayor parte— tienen simbolismos diferentes. Por tanto, es necesario dar contexto de toda la franquicia. Su presencia y, a veces, su notable ausencia evoluciona a lo largo de las entregas, a modo de reflejar los temas cambiantes de cada juego. Para este análisis, dejaremos de lado el lore que los estudios externos a Konami han ido introduciendo, ya que muchos chocan directamente con lo establecido por los originales o se limitan a copiar ideas sin entender lo que consiguió Silent Hill 2 en su momento.

Este artículo contiene spoilers de Silent Hill, Silent Hill 2, Silent Hill 3 y Silent Hill: The Room.

¿Os habéis preguntado alguna vez quién o qué es el antagonista de Silent Hill? Se supone que la lúgubre villa se encarga de exteriorizar los demonios más oscuros de cada uno y crea una pesadilla a nuestra medida, para darnos una oportunidad de redimirnos —como dicen, lo que no te mata te hace más fuerte—. Lo cierto es que esto no es del todo cierto. El resumen es que hay algo; llámalo Dios, llámalo energía, pero algo hay, profanado por una secta y que deja estas tierras malditas.

Imagina ser: fiesta de tus sueños©Konami

Introducción al lore

Alessa Gillespie nació con poderes sobrenaturales como la telequinesis, la premonición y la proyección astral. Le daba básicamente la capacidad de matar con solo imaginarlo. Sus compañeros la trataban de bruja, lo que degeneró tristemente en su aislamiento y acoso escolar. Dahlia, madre de Alessa y líder de La Orden, —un culto pagano que adora a su deidad nativa—, sabía que los poderes de su hija estaban vinculados a su Dios, así que decidió realizar un ritual para provocar el nacimiento de este a través de Alessa. Cuando este fracasó, Alessa acabó carbonizada, pero viva, debido a un conjuro invocado por su madre. De alguna forma, Alessa consigue separar su alma en dos. Una mitad permanece en su cuerpo torturado, mientras que la otra se convierte en un bebé, Cheryl, adoptado por Harry Mason. Alessa se mantiene con vida con vida en el hospital Alchemilla bajo el cuidado de la enfermera Lisa Garland y se esconde del mundo con el fin de atraer su otra mitad y completar el ritual. Esta tortura constante se alarga durante años hasta que Alessa desarrolla el poder de manipular la realidad.

Es entonces cuando Harry Mason lleva a Cheryl de vacaciones a Silent Hill, sin saber lo que se cuece y, al ponerla en contacto con la energía espiritual proyectada, el alma de Alessa se restablece, lo que acaba inesperadamente en que se produzcan proyecciones físicas de las pesadillas de Alessa.

Simbolismo o ausencia de las enfermeras

Silent Hill (1999): En el juego original, las enfermeras se llamaban Puppet Nurses, traducido al español literalmente como «Enfermeras marioneta». En la primera entrega, estos supuestos enemigos son, de hecho, la plantilla del hospital Alchemilla. Cuando Cheryl vuelve a formar parte de Alessa y la realidad se altera con las pesadillas de esta, se manifiestan unos parásitos que se adhieren a las espaldas de la plantilla para controlarlos. A pesar de su doblegada voluntad, el personal médico es plenamente consciente de lo que está pasando y muchos fans encuentran incluso más aterrador esa idea que las manifestaciones de la psique. Los desarrolladores pusieron esta parte del lore en un objeto secreto en Silent Hill 2 llamado Book: «Lost Memories».

Silent Hill 2 (2001): Aquí es cuando la cosa se va calentando y, ahora sí, las enfermeras son representaciones directas de la psique del protagonista y de cómo James acabó viendo a las profesionales que trataban a su mujer como algo puramente sexual. La enfermedad de Mary derivó en una abstinencia sexual involuntaria. Su mujer no estaba en condiciones ni de andar, así que poco a poco las relaciones maritales se vieron severamente afectadas por la falta de intimidad. Esto conllevó que James desarrollara una gran frustración sexual y una visión deshumanizadora del cuerpo femenino.

En la segunda entrega, las enfermeras ni siquiera tienen el derecho a una identidad, su cara se reduce a un amasijo de carne retorcida en un más que evidente atuendo erótico. Si os interesa un análisis más profundo de James, tenemos un artículo fantástico dedicado a él en la web.

Silent Hill 3 (2003): Para entender las enfermeras de la tercera entrega, tenemos que regresar al trasfondo de la primera. Dhalia consigue completar el ritual y trae a su Dios al mundo y, cuando Harry acaba con este dios, una aparición de Alessa le da un bebé a Harry, que contiene tanto su alma como la de Cheryl. Asimismo, nace la protagonista de Silent Hill 3, Heather Mason. Se trata, así, de la reencarnación de Alessa.

Las enfermeras de este juego son muy similares a los parásitos en la primera, de hecho, si nos fijamos en la fuente de la putrefacción de sus cuerpos, esta empieza por la espalda, justo donde estaba el parásito en el primer juego. A mayores, cuando las golpeas y vuelven a incorporarse, el movimiento recuerda a un titiritero controlando marionetas.

Sus uniformes son completamente normales y lo que más resalta es un cuadrado rojo en sus bocas. Según Masahiro Ito, el diseño no esconde mucho simbolismo, pero resulta curioso cómo en Silent Hill 2 las bocas se usaron para transmitir la propia locura y agresividad con la que Mary abusaba verbalmente su su marido por la enfermedad. En cierto modo, puede representar la censura. Visto así, las enfermeras de Silent Hill 3 son una representación de los recuerdos que tiene Heather de cómo Alessa veía a Lisa Garland. Lisa era la enfermera que cuidaba de Alessa y esta tenía problemas con las drogas. Así, el médico encargado de mantener a la joven carbonizada con vida para el ritual compraba el silencio de Lisa aprovechándose de su adicción.

Los movimientos de las enfermeras en Silent Hill 3©Konami

Silent Hill 4: The Room (2004): Se habla de las enfermeras como un enemigo clásico e icónico de la saga, pero su estatus como tal deriva de intentar conciliar las ventas con nunca comprometer la visión de los creadores. Silent Hill 4 iba a ser Silent Hill 3, pero a los fans nipones no les hizo mucha gracia que la próxima entrega no fuera continuista, así que el estudio y sus creativos principales se centraron en complacer a los fans con Silent Hill 3 mientras un equipo B se centraba en The Room. En su día, mucha gente se quejó de la falta de enfermeras en esta entrega, pero es que no las necesitaba. Los temas de este juegos tocan el aislamiento, la obsesión y el acoso, el trauma infantil, la percepción de la realidad, el voyerismo y el hogar como centro del horror. No necesitaba lastres como lo clásico o lo icónico.

La hollywoodificación de 2006: La adaptación cinematográfica de Silent Hill es, para el juicio de muchos, el punto que marcó el declive de la saga, pues rompía por completo con su esencia. Se incorporaron secuencias de acción para acelerar el ritmo, se simplificó la mitología y la trama, se dejó atrás la ambigüedad de la saga para dar paso a explicaciones directas y cambiaron el sexo del protagonista para apelar al sentimiento madre-hija. Todo esto debido a que, según el director, las relaciones maternofiliales son más fuertes y esa dinámica haría resonar más el mensaje sobre el sacrificio. También se centraron en un horror más visual o gore, alejado de las raíces psicológicas de los videojuegos.

Pero el mayor paso en falso, con diferencia, fue mezclar elementos de Silent Hill y Silent Hill 2. Tanto las enfermeras sexualizadas como el legendario Pyramid Head son elementos exclusivos de la historia de James Sunderland y no tienen cabida en otras narrativas, pero como son enemigos muy vistosos y fue la segunda entrega la que encumbró la franquicia, se incorporaron por motivos de marketing y para apelar a una audiencia más generalista.

Hollywoodificación de la película y las enfermeras de Homecoming©Konami

Conclusiones

Desde que la película le enseñó al público general lo que era Silent Hill, Konami se ha encargado de exprimir la franquicia todo lo que ha podido y, de hecho, fue esta ambición la que desintegró al Team Silent para darle las llaves de esta aldea a manos externas. Silent Hill: Homecoming es el resultado directo de este fenómeno. El juego, en resumidas cuentas, intenta seguir los pasos de Silent Hill 2 en todo momento, pero sin entender qué es lo que hizo a aquel título un clásico imperecedero. Se nos presenta un soldado con shock postraumático muy interesante en el papel, pero que se revela como un personaje plano conforme lo vamos conociendo. Estos atisbos de originalidad quedan eclipsados por el gore gratuito, las innecesarias secuencias de acción y la extraña implementación de simbolismos propios de otras historias —principalmente, las enfermeras sexualizadas y Pyramid Head, sin ningún tipo de contexto— que habían plagado la adaptación al cine.

Desgraciadamente, Konami se empeñó en la ya referida hollywoodificación para llegar a las masas y es una auténtica pena cómo han tratado a ese público como excusa para canibalizar una pobre adaptación en forma de película. Esperamos que este artículo haya despertado el interés de nuestros lectores en darle una oportunidad a las primeras entregas, las dirigidas por el Team Silent, y que podáis ver con vuestros propios ojos en qué es lo que consiste la verdadera esencia de Silent Hill, con sus cambiantes enfermeras y simbolismos varios, llenos de curiosidades.

2 comentarios en “El papel de las enfermeras en Silent Hill

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