Seis finales malos con mucho que ofrecer

Una de las claves del videojuego como medio y disciplina artística es su naturaleza interactiva. Una de las muestras más representativas de esta característica crucial radica en la posibilidad de elegir entre varios desenlaces. De ahí nacen los conceptos de «final bueno» y «final malo», donde a menudo, uno ejerce como final verdadero o canónico, pero el segundo suele limitarse a ser una conclusión incompleta y, en el grueso de ejemplos, insatisfactoria. ¿Pero son todos así? ¡En absoluto! Por eso, hoy vamos a hablar de finales malos con ciertos matices que los hacen interesantes.

Este artículo contiene destripes de los siguientes juegos: Koudelka, Dark Souls, Shin Megami Tensei IV, Persona 5 Royal, Castlevania: Aria / Dawn of Sorrow y Spider-Man: El Reino de las Sombras.

KOUDELKA (1999)

Se trata de una relativa anomalía en esta recopilación, pues, de los dos finales «malos» listados, uno sí encaja con la descripción de final inconcluso. Si bien hay otros juegos en esta lista con este tipo de finales, en ningún caso serán mencionados por no resultar particularmente destacables. Koudelka cuenta con tres finales, uno malo, uno intermedio con cierta dosis de drama y un mejor final, más feliz y complicado de alcanzar.

Estos finales orbitan en torno a la obtención de un amuleto incrustado en el colgante de Koudelka, la protagonista. Si se alcanzase el escenario de la batalla final sin obtenerlo, bueno, Edward, James y Koudelka se verían sobrepasados por el poder de Elaine, antagonista principal del juego, sin posibilidad de réplica. Así, el peor final del juego ofrece una de las cinemáticas más gore que hayan podido verse en una Playstation. No tiene desperdicio:

El final intermedio, si conseguimos dicho amuleto, implica ser derrotado por la forma final de Elaine que supone un notable salto de dificultad respecto al resto de jefes normales del juego. En él, el sacerdote James se sacrifica para ascender junto al alma en pena de Elaine, consiguiendo que Koudelka y Edward escapen. Parece el típico final intermedio, pero la curiosidad radica en que es el final que su secuela, Shadow Hearts, toma como canónico. Acostumbrados a partir desde los mejores finales del juego anterior, aquí se rompe la tendencia.

DARK SOULS (2011)

Dark Souls es un monolito que un día llegó, sin saber muy bien cómo, y puso todo patas arriba. No fue el primero ni el único, pero es posiblemente el paradigma de clásico revolucionario de su década. Y si bien sus finales obedecen a algo tan anciano como los alineamientos de D&D, la realidad es que convertirse en el Señor Oscuro suena de todo menos virtuoso… con matices. Tras terminar con lo que queda de Gwyn, último escollo antes de superar el juego, tendremos que tomar una decisión final. Durante el juego, se nos anima a tomar su papel y enlazar la llama, sacrificándonos para prevenir la atrofia inexorable que asola las tierras de Lordran y prolongar la Era de los Dioses. Pero, ¿y si esa agonía debiese acabar? ¿Y si hemos cargado a los dioses sobre nuestros hombros durante demasiado tiempo? Si bien, por las secuelas, sabemos que la llama fue enlazada, el final de la Era de la Oscuridad nos permitía escoger otro destino para Lordran. Uno donde la llama ya no sujetase el cadáver del mundo y la luz se extinguiese, con el No-Muerto Elegido como nuevo señor. Superados los dioses de antaño, llegaba la negra noche. La Era de los Hombres.

SHIN MEGAMI TENSEI IV (2013)

MegaTen tampoco es ajena a los alineamientos clásicos, pues Orden, Caos y Neutral siguen siendo santo y seña de la veterana franquicia desde hace muchísimos años. Sin embargo, esta entrega abarca un paso más allá, abrazando un final completamente nihilista, alejado de los postulados clásicos de SMT. La negación del mundo y obliteración del plano. Sí se trata del peor final desde la perspectiva del contenido, siendo así lo más parecido a un final malo absoluto. Los Blancos han ganado y el eterno ciclo de conflicto entre Orden y Caos llega a su final.

PERSONA 5 ROYAL (2019)

La revisión del clasicazo de Atlus trajo, cómo no, otro cierre a la apasionante historia de Persona 5, incorporando al antagonista Takuto Maruki. Su plan para alterar y reescribir la realidad, suprimiendo el sufrimiento del mundo en pos de una falsa felicidad, entroncando con el conflicto frommiano de la obra. Como es menester en el mundo de Persona y MegaTen, tenemos la opción de renunciar al mejor final por otro. Claro, este final alternativo deja a medias la recta final extendida y a todas luces se trata del final malo, ¿pero realmente es malo para los personajes?

A diferencia de otros finales aquí expuestos, hay una satisfacción innegable en esta mascarada y en la obtención de la felicidad. Nos aterra porque igual, si reflexionamos acerca de los peores momentos de nuestra vida, entenderíamos al 100% la propuesta de Maruki.

CASTLEVANIA: ARIA / DAWN OF SORROW (2003/2005)

La bilogía protagonizada por Soma Cruz se cuenta entre los títulos más queridos por los fans de Castlevania. Ambientada en la década de los 2030, tanto Aria como Dawn of Sorrow lidian con un mundo sin Señor Oscuro tras la derrota definitiva de Drácula en 1999 a manos de Julius Belmont. Así, serán varios los candidatos a heredar su trono y conseguir su poder: Graham Jones, Darío Bossi y Dmitrii Blinov. En el giro de guion del primero descubriremos la realidad: Soma es la auténtica reencarnación de Drácula y máximo candidato a continuar su legado.

Aquí entran el juego dos finales malos concretos de cada juego. En Aria, si Soma es derrotado en la pelea final contra Caos, la fuente del poder oscuro sellada en el interior del Castillo de Drácula, se verá superado por su poder y se convertirá en el nuevo Drácula, con una referencia impagable a la intro del legendario Symphony of the Night, desbloqueando a su vez el Modo Julius. Su secuela lleva esto un paso más allá y nos permite vivir esa transformación en primera persona. Gracias a una triquiñuela de Celia Fortner, una de las antagonistas del juego, Soma se descontrola y cede ante el poder oscuro de su interior, cumpliendo el anhelo de Celia para restaurar el equilibrio con el nacimiento de un nuevo Señor Oscuro. Así, desbloquearemos un remozado Modo Julius acompañado esta vez por Yoko Belnades y Alucard, en un sentido homenaje a Castlevania III donde, ahora sí, podremos cumplir la promesa que el legendario cazavampiros le hizo a Soma.

«Si algún día pierdo el control, quiero que seas tú quien acabe conmigo».

BONUS TRACK: SPIDER-MAN: EL REINO DE LAS SOMBRAS (2008)

Nos salimos un momento de la nipona programación original para incluir de refilón otro final donde se te permite ser malo malísimo y disfrutarlo. Spider-Man: el Reino de las Sombras contaba con una trama centrada en Venom, los simbiontes y, cómo no, el queridísimo traje negro. También poseía un sencillo sistema de moralidad a través de nuestras decisiones que mostraba cómo nos influenciaría el simbionte a la hora de tomar decisiones. Así, este final mostraba finalmente a un Parker ciego de poder, corrompido por completo y, al lado de Felicia Hardy, comandando una horda de simbiontes ante un Nueva York infestada. Es la definición perfecta de fantasía de poder, pero seamos sinceros: ¿Y lo que mola el traje negro qué, eh?

Deja un comentario