Shinpei viaja a la isla donde creció para acudir a un funeral. Su mejor amiga de la infancia, Ushio, murió ahogada en la playa intentando salvar a una niña. Pero aunque parezca que no hay nada más detrás de su muerte, pronto uno se da cuenta de que no fue un simple accidente. Algo fuera de lo común pasó ese día y, como no podía ser de otra forma, Shinpei está dispuesto a descubrir la verdad detrás de este asunto.
Así es como inicia Summer Time Render, un anime producido por OLM y que adapta el manga con el mismo nombre escrito y dibujado por Yasuki Tanaka. Su premisa da a entender que estamos ante una historia de suspense, probablemente con elementos sobrenaturales involucrados. De hecho, esto es justo lo que tenemos durante sus primeros episodios, donde el principal misterio a resolver es qué le ocurrió en realidad a Ushio y qué es lo que oculta la isla.
Además, una de las cosas más interesantes en las que se recrea la serie es con finales alternativos que se van aconteciendo en función de las elecciones del protagonista y que sucesivamente se reinician en pos de una ruta «mejor». Es un componente que recuerda mucho a videojuegos como Life is Strange o 999 o incluso a animes como Re:Zero, por lo que cualquier fan de este tipo de títulos seguro que disfruta de este anime.
Todo este misterio sobre la muerte de Ushio se desvanece demasiado rápido sin a penas pasos intermedios. Pero pese a que se resuelva tan pronto, quedan algunas incógnitas secundarias y al final la que prima es como pueden a derrotar al villano final. A partir de este punto, Summer Time Render se transforma en una serie de acción en la que el componente de misterio pasa a un segundo plano y los finales alternativos no son más que un recurso adicional para que el protagonista reúna las claves para derrotar al antagonista evitando el máximo número de muertes posibles.
Eso sí, cabe remarcar que en esta lucha que se nos presenta la estrategia tiene un componente clave, como en una partida de ajedrez, pero en la que ganar o perder puede significar el fin de los habitantes de la isla. Uno de los fuertes de esta batalla es que en cada capítulo la historia tira por unos derroteros que no dejan de sorprender al espectador —aunque luego se tenga que recurrir a explicaciones enrevesadas para que estos giritos tengan sentido dentro de la lógica planteada—. Además, gracias al recurso de poder reiniciar los acontecimientos para crear un nuevo final alternativo, el autor aprovecha para meternos un clímax tras otro clímax, lo que da la sensación que estamos acercándonos al desenlace de todo una y otra vez —y en parte así es, si tratamos a cada final como el tercer acto de una obra—.

¿Pero de qué trata Summer Time Render? Es decir, ¿de qué nos quiere hablar? Casi todas las historias nos hablan de un tema en concreto, nos plantean un dilema moral que hace que el propio espectador reflexione en mayor o menor medida sobre el mismo —como es el caso de la justicia en Death Note, por poner un ejemplo conocido—. One Piece no es una historia sobre un flipado que quiere encontrar un tesoro, One Piece es una historia sobre la libertad. El viaje para llegar a dicho tesoro es el medio con el que trata este tema. Es la sustancia de una historia, es lo que hace que tenga sentido.
Esto en Summer Time Render no queda del todo claro ¿Nos habla de la familia, la identidad, el duelo,…? Parece que este anime se aproxima a estos temas pero apenas los roza y se queda en lo más obvio y superficial: la supervivencia. Sin hacer mucho spoiler, una historia como esta podría dar pie a conflictos y dilemas —como el caso de la madre de Tokiko— que se resolvieran con algo más que una simple frase. Podría haber dado mucho más de sí en cuanto a los temas que toca, pero la historia prioriza que haya acción y giros inesperados —algo en lo que definitivamente no falla—. Además, es cierto que no todas las historias necesitan ser profundas y a veces una lucha por la supervivencia es suficiente para mantener al espectador atrapado.
Esto es justo lo que sabe hacer este anime: mantener el interés del espectador incluso cuando se ha olvidado de que se había presentado como una historia puramente de misterio. A esto se le suma la facilidad que tiene para hacer sentir que ha llegado el clímax de la obra —aunque luego al final no sea así— y para sorprender aun cuando parece que las bases de la historia ya están asentadas. Sin olvidar la excelente animación y la ambientación puramente veraniega que consigue Watanabe —director de Hijos del Mar y Amor es Cuando cesa la Lluvia—. Puede que esto sea motivo suficiente para ignorar las carencias que tiene Summer Time Render.