El One Piece del Foreshadowing

Hace escasos días salió un capítulo de One Piece —la eterna obra magna de Eiichirō Oda— que resultó ser extremadamente revelador en términos de trama y eventos en las constantes aventuras de Luffy y compañía. Un evento de tal magnitud que incluso ha hecho temblar ciertos cimientos que se daban por supuesto en la serie, y ha hecho a los fans volar.

La reacción de la gente no se ha hecho esperar, la recepción general ha sido mayoritariamente positiva. Pero también ha habido voces discordantes, no pocas como para considerarlas marginales. «Se han venido cositas» como bien me suele decir mi amigo Jack Norman. Y esas cositas han llevado a cientos de teorías y análisis sobre lo que ha sucedido y el porqué de todo. Pero ha habido un elemento particular que ha captado mi atención.

Tranquilidad, que no entraré en spoilers sobre lo que sale o deja de salir, sino que quiero concentrarme en un tema en particular. Y es el debate del foreshadowing en One Piece.

Probablemente Luffy se me quedaría así después de leer este artículo. Toei Animation©

Para quienes no sepan que es ese anglicismo del demonio, una explicación sencilla: son pistas que salen en partes particulares de la historia y que estas vaticinan eventos futuros de esta. Básicamente son miguitas de pan que ayudan al espectador a prepararse, de forma más o menos vaga, de lo que sucederá. En general suelen ser elementos sutiles, temas que se tocan o acciones que se hacen que tendrán sus sentido y protagonismo más tarde.

Y es que los hechos ocurridos en el último capítulo de One Piece, han provocado que la gente valore si lo que ha pasado lo había avisado Oda de alguna forma antes. Intentado localizar esas pruebas que confirmen esas teorías ya sea en los primeros episodios del manga, como en arcos mucho más avanzados de la franquicia. Y esto me preguntarme una cosa.

¿Vale la pena el esfuerzo en intentar encontrar alguna pista que valide lo que ha sucedido en los últimos compases de la historia? Supongo que cada persona tendrá una opinión bien distinta: los que consideran que es una pérdida de tiempo buscarle tres patas al gato, y otros que creen que estar viendo durante múltiples horas, analizando con casi obsesión, los cientos de viñetas servirán para demostrar que todo estaba en el gran plan de Oda.

En mi caso, creo siempre es interesante buscar en la trama si de verdad la peli te contaba de forma sutil sus revelaciones o giros de guion. No pocas veces parte de la satisfacción que te da una historia viene gracias a las propias pistas, aunque no lo veamos directamente. Al fin y al cabo, el foreshadowing hace que lo que pase tenga sentido, aunque en apariencia pueda no tenerlo. Es una herramienta útil que permite poner en la mesa cosas que incluso podrían romper la suspensión de incredulidad.

El Foreshadowing da breves pistas (visuales, textuales, etc.) que sirven para contextualizar eventos futuros de la historia. Gainax©

Imaginad que en una escena concreta de cualquier obra se necesita de un objeto particular para resolver un conflicto. Si dicho objeto saliese de la nada sin haberse mencionado nunca antes, la sensación que daría sería de truco barato o deus ex machina para poder salir del paso de un problema sin ninguna repercusión. Pero si avisas previamente sobre su existencia, sin que quede obvio que es importante — tampoco es cuestión de spoilear tu propia historia—, se siente como un giro inteligente y satisfactorio para esta. Como este hay ejemplos mil que se pueden encontrar en cualquier producto cultural, y oye, no será uno de los elementos de guion más nuevos, pero sigue siendo igual de efectivo desde el primer día.

Ahora bien, eso no implica que el foreshadowing este en todos lados. A veces puede que las pistas sean muy crípticas, o directamente ni existir, pero hay algo que parece hacerle referencia, aunque no lo esté. Y he aquí el debate que se ha generado en One Piece: qué era lo que entreveía que iba a ocurrir. Y como este, otras tantas obras como Lost, Juego de Tronos, Evangelion, Harry Potter, Shingeki No Kyojin…miles de foros tipeando una y otra vez posts kilométricos donde se tratan de justificar, falsear, rechazar o aceptar teorías sobre si tal parte de tal momento dejaba entrever ese momento de esta otra parte en ese momento.

Y aunque creo que está bien teorizar, me da la sensación que algunas veces esto deviene en un intento de justificar algo que no ha convencido al fan y busca una explicación. Como un niño al que le comentan las incoherencias detrás de la trama de los Reyes Magos, y decide buscar desesperadamente teorías que intenten justificar esas cuestiones.

Hay veces que los foros donde se debaten estos temas tienen un ambiente así.

No pocas veces esto termina con que si es más importante que tal teoría refuta esta otra que el disfrute de la propia obra. No hablo de que no se pueda criticar o debatir sobre ella, pero creo que no debería convertirse en el núcleo central de POR QUÉ estás viendo algo.

A no ser que lo hagas precisamente por ese motivo. En tal caso adelante, no juzgo.

Al final lo que importa es, que la obsesión por buscarle a todo una explicación es algo que puede dañar la experiencia. Las obras las hacen personas, con sus aciertos y sus fallos. Hay veces que se tiene que aceptar que ni todo está planeado, ni todo está atado y bien atado. Y no pasa nada por ello, porque lo importante es sí al final es la obra lo que te ha llenado, y no que tengas que buscar si tal elemento se justificó anteriormente.

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