Jugando con la narrativa es una sección dedicada a analizar la forma en que nos relacionamos con las historias de los videojuegos y las emociones que generan ciertas mecánicas o estructuras. No es fácil medir la madurez del videojuego como magnitud, puesto que su longevidad no se equipara necesariamente con su reconocimiento mainstream ni, a … Sigue leyendo Jugando con la narrativa: El mito de la libertad
Jugando con la narrativa
Jugando con la narrativa: Las dos formas de escribir juegos de misterio
Sería razonable afirmar que Disco Elysium es uno de los videojuegos más aclamados de los últimos años y es sencillo entender por qué. El apartado artístico del título es impresionante, tanto por los hermosos retratos de cada personaje, pensamiento o elemento de la interfaz, como por los efectos visuales, de sonido e incluso la banda sonora. Y esto es solo el envoltorio que recubre su guion, el cual podríamos considerar la virtud clave de la obra. Pese a que la aventura de nuestro amnésico protagonista transcurre casi totalmente en el distrito de Martinaise, aprenderemos una sorprendente cantidad de datos acerca del mundo que hay más allá de las fronteras de nuestra pantalla. Se nos plantea una compleja red de países, con sus diversos gobiernos e ideologías, con tal de aportar verosimilitud y peso a nuestro papel como policía de Revachol. Asimismo, este worldbuilding está al servicio de su genial plantel de personajes, que tienen motivaciones y creencias plenamente coherentes con las culturas de las que se han empapado y los acontecimientos históricos que les ha tocado vivir. Pero hoy vamos a abordar un aspecto en específico de este videojuego, así como de otros de su género, que es la forma en que traduce el oficio de detective al plano jugable.
Jugando con la narrativa: La estructura no lineal
Desde los albores mismos de la cultura cuentacuentos, ha existido un inexplicable impulso hacia constreñir y definir, buscando un rigor que borda lo científico, las claves de una historia bien contada. Casi dando a entender que cualquier distanciamiento respecto de estos cánones se castiga con caer en el olvido y volverse nada menos que un chascarrillo. En el fondo esto tiene sentido: los seres humanos funcionamos mejor cuando tenemos parámetros fijos y seguros a los que atenernos, esa visión categórica nos brinda un extraño pero certero género de seguridad. Ronald A. Knox publicó en 1929 el celebérrimo decálogo de las historias de detectives, un teorema pobremente contrastado que ni mucho menos debe constituir una Biblia de estilo para quienes chocan pluma con papel. Pero no por nada se sigue hablando de tales mandamientos; tal vez albergaban algo de verdad. De lo que no cabe duda es que mucho ha llovido desde entonces y, hoy día, el videojuego permite posibilidades únicas donde es posible incluso sortear la clásica estructura de planteamiento, nudo y desenlace.