La accesibilidad siempre suma. Ya la abordábamos hace un tiempo y, para esta ocasión, queremos echar un vistazo a las distintas formas en que el videojuego trata de adaptarse a la realidad del colectivo LGBTIQ en específico. Porque, aunque algunos intenten negarlo —en vano—, es una realidad con todas las letras. Cada vez se nos da más visibilidad como comunidad y, por tanto, se incrementan las expectativas de cara a una representación adecuada y palpable de nuestras inquietudes en el arte. Al fin y al cabo, no es posible separar una obra de las circunstancias en las que se haya creado, por lo que es lógico que cada vez sean más las que integran mensajes o temáticas de esta índole. Ahora bien, conviene advertir que el presente artículo no tiene pretensiones academicistas de ningún tipo y que se trata de un simple acercamiento a estas ideas desde un apartado lúdico y narrativo.