Más de tres lustros nos separan ahora de una obra críptica como pocas, que fue pionera tanto por su animación como por su narrativa y quizás sea este el momento de acompañar de nuevo a Re-L Meyer y a Vincent Law por los páramos siberianos.
Más de tres lustros nos separan ahora de una obra críptica como pocas, que fue pionera tanto por su animación como por su narrativa y quizás sea este el momento de acompañar de nuevo a Re-L Meyer y a Vincent Law por los páramos siberianos.