El lanzamiento de Yakuza Kiwami 3, el remake de Yakuza 3 tan esperado y pedido por los fans de la saga durante años, ha estado envuelto en polémica; ya desde su anuncio hubo ciertas decisiones que hicieron arquear la ceja a la parte más crítica de la fanbase. Pero lo cierto es que hace ya unos años que los proyectos de la saga empiezan a generar desconfianza y RGG Studio, que otrora fuera un desarrollador respetado, comienza a ver cómo la fe depositada en sus juegos poco a poco se precipita en picado.
Muchos fans, tanto veteranos como nuevos, temen por el incierto futuro de Yakuza/Like a Dragon, y no es para menos, pues las declaraciones de las cabezas pensantes del estudio no ayudan demasiado. Sin embargo, cabe hacerse algunas preguntas: ¿de dónde vienen todo este pánico y desengaño? ¿Cuánto está fundamentado y qué parte es simplemente odio incendiario en las redes para generar interacciones? ¿A dónde podemos esperar que se dirija la saga Yakuza en el futuro? En estas líneas intentaremos responder estas cuestiones y reflexionar sobre el porvenir de una de las series de videojuegos más populares y queridas de SEGA.
En el año 2021, Toshihiro Nagoshi, el creador original de Yakuza, anunció que dejaba SEGA tras 32 años trabajando para la compañía japonesa para pasar a unirse a la plantilla de NetEase y, posteriormente, crear su propio estudio con el nombre de Nagoshi Studio bajo el ala de la nombrada empresa china. Esta noticia sentó como un jarro de agua fría a los fans de la serie centrada en el mundillo criminal japonés, por no hablar de la incertidumbre que generó en el público, y más teniendo el precedente de Hideo Kojima haciendo algo similar con Konami. Eso nos llevó a preguntarnos a muchos si Nagoshi había acabado mal con SEGA o RGG Studio, pero según aclaró él mismo un año después en una entrevista, su marcha del gigante japonés se debió a que SEGA pretendía que asumiera roles relacionados con la gestión, cosa que no le gustaba porque él prefería centrarse en el desarrollo de videojuegos puro y duro, clarificando además que su partida no se debió a diferencias creativas con el resto del equipo.

Sin embargo, es evidente que las cosas para la saga Yakuza empezaron a cambiar después de su partida. Ahora sabemos a ciencia cierta que no existían diferencias creativas en el seno del equipo o, al menos, desde luego, no fueron el motivo por el que Nagoshi dejó RGG Studio; sin embargo, Nagoshi sí que parecía tener bastante claro el futuro de la serie antes de su marcha. En una entrevista otorgada a Famitsu en 2017, la mente detrás de Yakuza habló sobre los nuevos títulos anunciados en aquel momento, entre los que se incluyeron Kiwami 2 y Ryu Ga Gotoku Online, un juego gacha para móviles que no ha llegado a Occidente de forma oficial. Precisamente este último anuncio generó preocupación en el público, que creyó que la compañía se centraría entonces en juegos de móviles, dejando abandonados los títulos para consolas, pero Nagoshi dejó bien claro que seguirían creando nuevos juegos para consolas en lo que llamó la «nueva era de Ryu Ga Gotoku (Yakuza)». Asimismo, Nagoshi menciona que la historia de Kazuma Kiryu acaba con Yakuza 6, y que los siguientes juegos tendrían como protagonista a Ichiban Kasuga, personaje que tuvo su primera aparición en Ryu Ga Gotoku Online antes de protagonizar Yakuza: Like A Dragon. Esta visión, como bien sabemos, choca frontalmente con el que verdaderamente fue el futuro de la saga tras su marcha, y es que Kiryu ha seguido protagonizando juegos como Gaiden: The Man Who Erased His Name o Like A Dragon: Infinite Wealth, donde comparte protagonismo con Ichiban Kasuga.
Parece que RGG Studio se niega a dejar marchar al legendario Dragón de Dojima, a pesar de que Yakuza 6 supuso un final muy digno para Kiryu. En esta web ya os hablamos en su momento de este problema y de que el estudio debería dejar descansar al personaje. No habría sido un problema si sus apariciones se limitaran a cameos o peleas de jefes, como ocurre en Yakuza: Like A Dragon, pero ha generado bastante malestar entre los fans el que Kiryu vuelva a ser un protagonista hecho y derecho, hasta el punto de acabar desplazando al que ahora debería ser el eje de la saga, Ichiban, que hasta el momento solo ha podido protagonizar un juego y medio. Es cierto que cambiar de personaje principal es complicado, y más en una saga con un protagonista tan querido y respetado como lo es Kiryu —sobre todo si, para más inri, el cambio de protagonista va asociado también a un cambio radical en el gameplay, como es también el caso—, pero con Ichiban RGG ya lo había conseguido: tienen un personaje que goza del favor del público, con el que es fácil sentirse identificado y que recoge perfectamente el testigo de la serie, pero prefieren seguir explotando la historia de Kiryu en vez de centrarse en Ichiban, relegando a este muchas veces a ser skins de DLCs de los minijuegos de la saga, lo cual resulta desolador.
Por tanto, no cabe duda de que la dirección creativa de la saga ha acabado tomando un rumbo muy distinto al que tenía planeado Nagoshi; si bien no fue el motivo de su marcha, es posible que esta afectara indirectamente al camino que está siguiendo actualmente Yakuza. Otra pista que nos hace pensar esto es que en 2021 Daisuke Sato, productor de la serie, comentó que no había intenciones de hacer un spin-off centrado en Majima, pese a la popularidad del personaje. Hoy sabemos que existe Pirate Yakuza in Hawaii, por lo que los planes sin duda cambiaron por el camino desde entonces. Mucha gente también culpa casi exclusivamente a Masayoshi Yokoyama, quien ahora está a cargo de RGG Studio tras la partida de Nagoshi, pero lo cierto es que este ha estado involucrado en algunos de los títulos más queridos de la serie, como Yakuza 0, sin ir más lejos. Por lo tanto, parece poco probable que las decisiones cuestionables a nivel de trama y personajes que se están tomando sean atribuibles a una única persona.

Hablando de esas decisiones, una de las más criticadas ha sido la de reimaginar algunos puntos narrativos importantes. Especialmente, se pone en tela de juicio una práctica que en los últimos años el estudio lleva a cabo, que es la de retconear muertes de personajes, haciendo que no sucedieran. Además del impacto que tiene eliminar estas muertes de la historia global de la saga, es algo negativo porque hace que el fallecimiento de los personajes deje de tener valor. ¿Cómo podemos saber si un personaje que muere en una entrega no resucitará por arte de magia en una revisión de ese título, ya sea en forma de remake o con escenas añadidas, como es el caso de Yakuza 0? Eso reduce drásticamente la carga dramática de la historia, que es precisamente uno de los fuertes de la saga.
También en Kiwami 3 se ha criticado que se hayan cambiado ciertos aspectos de la historia original, pero no es la única queja que existe sobre este remake. No entraremos en discutir la calidad del juego sin haberlo jugado, pero sin duda hay algunas cuestiones que nos hacen tener dudas sobre el futuro de la saga. Una de ellas es la decisión de eliminar Yakuza 3 Remastered de las tiendas digitales para comprarlo de forma individual; sigue pudiendo adquirirse, pero en conjunto con otros juegos de la saga. Parece que, de alguna forma, quieran forzar a los nuevos jugadores a pasar por la versión remake del juego. Por otro lado, ha sido muy criticado el hecho de eliminar muchas de las subhistorias originales —algunas de ellas bastante queridas—. Es cierto que es un remake y este tipo de comportamiento es lo esperado, pero hay que tener en cuenta que, en este caso, se hace referencia a algunas de las misiones eliminadas en Like A Dragon: Infinite Wealth, generando así un problema de continuidad.
Aunque, sin lugar a duda, la polémica más grave relacionada con este remake es la decisión de contratar a Teruyuki Kagawa para interpretar a Go Hamazaki pese a las graves acusaciones de abuso sexual que pesan sobre el actor. El fandom de la saga impulsó la iniciativa #REMOVEKAGAWA en redes para hacerse oír y que RGG sustituyera al intérprete por otro, pero el estudio no solo hizo caso omiso, sino que se dedicó a silenciar y ocultar los post y comentarios de denuncia que ponían los fans durante meses. Hay que tener en cuenta que este movimiento no ocurrió poco antes de la salida del título, sino bastante tiempo antes, por lo que RGG perfectamente podría haber sustituido al actor, sobre todo teniendo en cuenta que es algo que han hecho en otras ocasiones con otros personajes de la serie, y con acusaciones menos graves que la de abuso sexual, como consumo de drogas.

No cabe duda de que no todo son sombras en lo que respecta a Kiwami 3 y que mucha de la negatividad vista en redes está claramente sobredimensionada, como suele ocurrir en estos casos, pero tampoco podemos ignorar las críticas legítimas que rodean al título y que, como poco, siembran dudas más que razonables sobre el futuro de la saga. Cabe la posibilidad de que el estudio prefiriera centrarse en su nueva IP, Stranger than Heaven, que en un principio no tendría nada que ver con Yakuza —aunque, como siempre, los fans están ya especulando si este juego no contará la historia del origen del clan Tojo o de los Daidoji—, antes que en el remake de Yakuza 3, que hicieron por petición popular deprisa y corriendo para quitárselo de encima y contentar al público. Nosotros ya os hablamos sobre la necesidad o no de este remake, pero más allá de discutir sobre este aspecto, lo cierto es que hay una verdad absolutamente indiscutible: no corría ninguna prisa lanzarlo. Es posible que el modelo de sacar un juego anual esté empezando a herir gravemente a la saga; sabemos que Gaiden: The Man Who Erased His Name fue desarrollado en seis meses y mucha gente, jugándolo, tuvo la sensación de que era un DLC estirado con mucho relleno para venderlo como un juego completo. Es un hecho que los nuevos juegos de la saga principal centrados en Ichiban requieren más tiempo de desarrollo y por eso RGG está centrándose en lanzar spin-offs, remakes y otros juegos entre entrega y entrega numerada de la serie. Cabe preguntarse en este momento si no sería más beneficioso para todos que los juegos simplemente se espaciaran más entre ellos, lo cual beneficiaría a la calidad de los títulos y al bolsillo de los jugadores.
Otro acontecimiento que ha hecho saltar las alarmas entre los fans ha sido el que recientemente Masayoshi Yokoyama declarara que Kiwami 3 sería el último título de la serie Kiwami y que, a continuación, habría una nueva serie centrada en una línea distinta. Esto ha hecho que la gente especule sobre si habrá dos nuevas líneas de historia y si el estudio planea reescribir acontecimientos para que se acomoden precisamente a esa segunda línea alterna que tienen planeado crear. Esto también ha disparado el miedo a lo que ocurrirá con Ichiban en el futuro. La mayoría de la comunidad quiere que los juegos se centren en el nuevo protagonista, pero RGG podría tener otros planes. ¿Planea la compañía que Kasuga comparta protagonismo con otros personajes antiguos en el resto de los juegos? ¿Seguirían sus entregas una línea temporal y los otros juegos otra totalmente distinta?
Lo cierto es que, en este momento, solo podemos especular y teorizar, por desgracia; pero no cabe duda ninguna de que los seguidores de la saga de SEGA tienen motivos más que de sobra para mostrarse escépticos y, hasta cierto punto, decepcionados por el posible futuro de la saga por todo lo expuesto en este artículo más las cosas que nos habremos dejado en el tintero. Solo podemos esperar y ver cuál será el siguiente movimiento de la compañía y sus planes de cara a los próximos años y, desde luego, esperamos que nuestra visión peque de pesimista y que la realidad se muestre mucho más halagüeña para la serie Yakuza.