Crónica de la TLP Tenerife Summer: Santa Cruz de Tenerife, 16-07-2025

Es por todos conocida la leyenda de los doce trabajos de Heracles, aquellas aventuras realizadas por el semidiós a petición de su primo Euristeo para lograr su redención tras acabar con la vida de su familia. Una de las tareas más sonadas consistía en robar una manzana dorada del Jardín de las Hespérides, un enigmático páramo situado «en los límites del mundo» que, conforme a la tradición, era un huerto privado de la diosa Hera custodiado por las homónimas ninfas. Aunque el detalle concreto sobre su ubicación está abierto a debate, una teoría muy popular apunta que los griegos se estarían refiriendo a las también denominadas Islas Afortunadas o Bienaventuradas, esto es, las actuales Islas Canarias. En concreto, se dice que de la sangre del dragón con el que el semidiós combatió brotaron árboles como el drago milenario de Icod de los Vinos, al norte de Tenerife. Así y siguiendo el ejemplo de Heracles, desde Futoi Karasu hemos viajado al archipiélago canario para acudir a la feria de ocio alternativo más relevante de la Comunidad Autónoma, la TLP Tenerife Summer, para disfrutar del delicioso néctar de la manzana con sabor a eventos de anime, manga, videojuegos y mucho más.

El lindísimo cartel del evento, cortesía de la artista local Tangerine (@tangerine_mess en Twitter).

A primera hora de la mañana, el termómetro superaba los 30 grados en la capital tinerfeña y vaticinaba un abrasador miércoles para las juventudes frikis del archipiélago, que se reunían en el Centro Internacional de Ferias y Congresos de la ciudad para celebrar su pasión por sus obras favoritas. Aprovechando las capacidades del recinto, la organización preparó una fila para prensa y acreditados especiales y otra más general que incluía una taquilla para comprar entradas. Quizás por la distancia entre ambas o por la falta de una señalización más clara, sin embargo, la confusión entre las filas reinó durante las primeras horas, lo cual complicó y demoró nuestro paso al evento generando una primera toma de contacto un poco agridulce. También hubo incidencias con la entrega y el escaneo de las acreditaciones, lo que acrecentó la sensación de fatiga. Es necesario subrayar que el staff de la TLP fue agradable en todo momento y se vio tan afectado por estas incomodidades como los visitantes, con lo cual comprendemos que es un aspecto de la gestión a mejorar para que la experiencia sea más agradable para todo el mundo.

Como el propio nombre indica, la TLP nació como una LAN party y su esencia como tal continúa en primer plano a la hora de abordar el evento. La planta alta del recinto ferial acogía cientos de ordenadores que se aprovechaban de la conexión mejorada para ejecutar videojuegos multijugador de forma fluida y estable. Todo esto, además, mientras se podía disfrutar de una temperatura ambiente relativamente agradable para combatir el calor rampante. Es destacable la novedad que, en estos últimos años, ha supuesto el establecimiento de un supermercado interior en el pabellón, cortesía de la cadena líder del sector en Canarias y patrocinadora de la feria. Así, tanto los participantes de la LAN party como los demás visitantes podían aprovisionarse de forma cómoda, asequible —evitando así los costes desorbitados de los puestos de comida típicos de esta clase de eventos— y sin tener que aventurarse al exterior. En cualquier caso, quien quisiera un almuerzo con más consistencia podía acercarse al centro comercial que hay a un par de calles del recinto, ya que se podía entrar y salir libremente mientras se conservara el código QR acreditativo.

Ahora bien, desde su creación lo que la TLP engloba ha ido aumentando y en la actualidad comprende un abanico mucho más amplio de actividades, entre las que cabría destacar: charlas sobre desarrollo de videojuegos, ciencia y tecnología, bajo la rúbrica TLP Innova; partidas de eSports en el contexto tanto de la propia semana de evento, como pertenecientes a ligas nacionales en progreso; espacios reservados para la escena del videojuego indie canario, por un lado, y para grandes tiendas que traen multitud de consolas de prueba para promocionar las grandes novedades, por otro; y, finalmente, los entretenimientos de rigor de una feria de estas condiciones —como podría ser, por ejemplo, una Japan Weekend en el ámbito peninsular— bajo el denominador de Summer-Con, con sus stands comerciales y de artistas, sus invitados y su sinfín de talleres. La amplia oferta es coherente con su duración, pues aunque nosotros solamente tuvimos la ocasión de acudir a la jornada de apertura al público, el recinto continuará recibiendo visitantes hasta el domingo, 20 de julio.

Nintendo Switch 2 fue uno de los protagonistas de la conversación en el evento. / ©Raúl Alonso

Tras resolver las incidencias iniciales en la entrada, no disponíamos de mucho tiempo como para explorar con calma el pabellón, dado que se aproximaba uno de los platos fuertes del día —tan fuerte como un delicioso escaldón—. A las 12:30h, la música y streamer Elesky nos traía un concierto en el que tocaría rendiciones de piano de videojuegos y animes varios. A decir verdad, teníamos nuestras dudas sobre la calidad del audio, pero lo cierto es que nos sorprendió muy gratamente lo bien que se escuchaba en todo momento, a la par que la nada desdeñable puesta en escena, que combinaba caricaturas de la personalidad con imágenes de las obras representadas en cada arreglo. Así, tuvimos el placer de escuchar temas míticos de Pokémon, Final Fantasy, Dandadan e incluso de Clair Obscur: Expedition 33, que se coló en la setlist a pesar de su relativa novedad —eso sí, lo hizo muy merecidamente, pues la banda sonora es uno de los puntos fuertes del título de Sandfall Interactive—. Fue sonada la opción de la artista de representar Frieren con una estupenda versión de Zoltraak, no así del mucho más popular opening Yuusha, de Yoasobi, lo cual ella misma justificaba explicándonos que también tiene un gusto por composiciones menos representativas de sus respectivas obras.

Finalizada la fase más canónica del concierto —de unos 45 minutos—, siguió una ronda de igual duración de propuestas del público, con una dinámica habitual para quienes sigan a Elesky. Ya se tratase de canciones que conocía de antemano o de improvisaciones, lo cierto es que la pianista afrontó con un razonable éxito la tarea de cumplir con las peticiones de la audiencia, que incluían el décimo tema de apertura de Black Clover, el espectacular tema de combate contra Cintia de Pokémon Diamante y Perla o incluso el segundo opening de No me rayes, Nagatoro —en serio—. Es preciso subrayar la calidad del espectáculo pese a tratarse de una actividad gratuita en el contexto de una feria de estas características, pues aunque tampoco se llegó al nivel de lo que se vería en una producción profesional y más dedicada —siendo justos, tampoco era la intención—, podía mirar a la cara tranquilamente a la competencia.

Como se puede observar, el escenario era bastante grande y había unas gradas preparadas para ver a la personalidad de forma perfectamente cómoda. / ©Raúl Alonso

Satisfechos tras escuchar buena música y hacer una socorrida pausa para comer, comenzamos la obligatoria expedición por el artist alley. Una particularidad de la TLP que se deriva, quizás no tanto de la voluntad de la organización, sino más bien de las limitaciones logísticas del recinto ferial de Santa Cruz de Tenerife —que es moderadamente grande, pero no se compara con lo que se puede ver en otras ciudades— es que suele haber muchos menos stands que de ordinario. Se pueden hacer varias lecturas de esto e innegablemente supone una menor cantidad de merchandising a disposición para los visitantes, sin embargo, un número más acotado de artistas permite un cribado más orientado a que los estilos sean heterogéneos y a que se distribuyan los compradores en potencia de una forma más beneficiosa para ellos. Otro punto fuerte fue la presencia de la artesanía, pues los dioramas preciosísimos de pokémones saliendo de la pantalla de una consola y los ganchillos siempre aportan a la sensación de variedad. En cuanto a las franquicias representadas, la gran sorpresa fue la película de Las guerreras K-pop, pues nos encontramos multitud de pegatinas, láminas y acrílicos que representaban a las protagonistas de lo nuevo de Netflix. Suele ser habitual que la mayoría de productos se correspondan con lo que esté de moda en un momento dado, sin embargo, la velocidad con la cual los artistas se han puesto manos a la obra es prueba del gran éxito que la cinta de animación está disfrutando.

Con un poco más de energías tras haber dejado reposar el café, había llegado el momento de probar los juegos de mesa y, en esta ocasión, nuestra atención se dirigió hacia Las torrres errantes, de Pif Games. Las reglas consistían en recorrer un circuito con forma de círculo con nuestras fichas, con forma de mago, hasta que todas se infiltrasen en un castillo que va cambiando de casilla cada vez que los jugadores anotan un punto. Ahora bien, la cuestión no es tan sencilla, ya que también hay unas torres que se van moviendo y pueden atrapar a los magos de una forma tan caótica que, si no prestamos atención, hará que perdamos la pista de nuestros activos. Está muy bien que se ofrezcan actividades más tranquilas o, incluso, acomodadas para los más jovencillos, que sirvan como excusa para acercarse a juegos que quizás no probaríamos en cualquier otro contexto. Acto seguido, pasamos a la zona de videojuegos —aunque sería más apropiado decir que transitamos entre ellas, pues había una por cada planta— y nos echamos unas partidas a Taiko no Tatsujin, Dragon Ball: Sparking! Zero y, como no podría ser de otra manera, Mario Kart World. La nueva entrega de conducción de la Gran N no formó tantas colas como uno se habría podido imaginar, pero también es cierto que contamos hasta tres televisores y un proyector —respecto de este último echamos en falta una calidad de imagen un poquito mejor, pero es comprensible que se optara por un display amplio ya que era la única demostración para cuatro jugadores— dedicados a la misma, por lo que no cabe duda de que varias decenas de personas salieron de aquella tarde de miércoles con un poquito más de ganas del título.

Es así como, tras un día largo y lleno de emociones muy diversas, nos despedíamos de la TLP. Nunca sabremos con certeza si Canarias era de verdad la tierra prometida de la que se hablaba a veces en la mitología griega, pero si de algo se debería ir hablando más es de la forma en que esta feria se posiciona tranquilamente entre las mejores ofertas del país. Aunque solemos no tratar de comentar directamente el precio de las entradas, consideramos relevante para este caso en concreto señalar que mientras que el pase para los cinco días de evento sí estaba dentro de mercado, quienes quisieran acudir una sola jornada podían hacerlo pagando «solamente» siete euros. Lo decimos usando comillas porque quienes se acuerden de los primeros años de las ferias de ocio alternativo en España sabrán que esto es más o menos lo que costaban todas en su momento. Se ha tratado de justificar el cada vez mayor coste en atención a la mejora de la propia oferta, sin embargo y aunque evidentemente el recinto ferial de Santa Cruz de Tenerife no es de las características de, por ejemplo, el IFEMA, desde el archipiélago la narrativa es totalmente distinta. También se podría valorar que la LAN party es una fuente de ingresos alternativa de la que otros eventos no disponen, no obstante, podemos concluir que también hay un factor de calidad sobre cantidad que se aplica a todas las actividades e impregna la TLP de un muy gratificante aire de rigor o profesionalidad. Os invitamos encarecidamente a darle una oportunidad, ya sea en los próximos días —pues a fecha de publicación de este artículo, todavía sigue en curso— o de cara a las próximas ediciones. ¡Gracias por leer!

Un comentario en “Crónica de la TLP Tenerife Summer: Santa Cruz de Tenerife, 16-07-2025

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