Natsume Yūjin-Chō es una de esas series que te reconforta el alma, te pone el corazón calentito y te devuelve un poco la fe en la humanidad. Es una historia centrada en Natsume, un muchacho tímido e introvertido que tiene la habilidad de ver espíritus. Habiendo quedado huérfano desde muy temprana edad, Natsume lidia diariamente con el rechazo de su actual familia y su incapacidad de adaptarse a una vida normal, debido principalmente a su poder espiritual.
Los encuentros con los espíritus se producen prácticamente a diario y Natsume vive aterrorizado durante gran parte de su vida. Cuando empieza la serie le vemos viviendo en una pequeña casa en un pueblo remoto junto a un matrimonio bastante mayor y llegando a un instituto en el que no conoce a nadie y tiene que empezar de cero, otra vez. Y es que Natsume ha pasado la mayor parte de su vida de casa en casa, de ciudad en ciudad y de colegio en colegio, yendo de un lado para otro sin conseguir adaptarse del todo a ningún lugar. El rechazo que su familia le profesa y sus traumatizantes encuentros con espíritus le hacen casi imposible llevar una vida normal en ningún ámbito. Todo ello sumado a que mantiene su habilidad en secreto, lo que aumenta aún más la dificultad de Natsume de adaptarse a un entorno que ya de por sí era tremendamente hostil para él.

Natsume despierta después de quedarse dormido en un pequeño templo del pueblo en el que vive de pequeño, tras haber salido corriendo porque un espíritu le ha asustado y sabiendo que en su casa no puede estar /@Crunchyroll
Todo este escenario comienza a cambiar de forma muy sutil, sin que Natsume se dé cuenta y sin que tampoco lo haga el espectador. Y es que la narrativa de esta historia está tan bien hilada y enlaza cada acontecimiento de una forma tan cuidada que apenas nos percatamos del crecimiento y desarrollo de los personajes. A pesar de ser una serie con casi 90 episodios podemos estimar que la trama ocurre a lo largo del primer año de vivencias de Natsume en ese pueblo y que el cambio que experimentan los personajes se produce igualmente en ese periodo de tiempo.
Dentro de las diferentes historias entrelazadas de los espíritus que se exponen en la serie hay una temática bastante recurrente y que se visita con mucha frecuencia, pues es el pilar principal de la personalidad de nuestro protagonista. Hablamos del trauma y el abuso.

Momento en el que Touko y Shigeru (el matrimonio con el que Natsume termina viviendo) le preguntan si quiere que le adopten e irse a vivir con ellos /@Crunchyroll
Como comentábamos anteriormente, Natsume creció siendo huérfano desde muy temprana edad y como consecuencia de este acontecimiento tuvo que vivir alojado en casa de unos familiares. Se muestra en la serie que su familia no le quiere, no aceptan tener que hacerse cargo de él, lo ven como una carga y como una molestia. Natsume aprende a hacerse pequeñito, a no estorbar, a no molestar, aprende a desaparecer cuando es necesario.
Saber que el hogar en el que le acogían le rechazaba hizo de Natsume un muchacho tímido y muy introvertido, acostumbrado a sentirse inferior a los demás y a no expresar sus emociones o sentimientos por miedo a ser aún más repudiado. Su experiencia en el colegio no era mucho mejor. Debido a su habilidad de ver espíritus y poder comunicarse con ellos, el joven vivía día a día asustado y eso se reflejaba en su incapacidad para hacer amistades, ya que siempre que expresaba que veía «algo» los demás le tildaban de mentiroso y le acusaban de hacerlo solo para llamar la atención. Este ciclo, que se repite cada vez que un familiar se aburre o cansa de tenerle en su casa y tiene que mudarse a una ciudad o barrio nuevo, le convierte en una sombra de lo que podría ser.
¿Es posible restaurar un corazón tan roto? Poco después vemos que el matrimonio que termina acogiéndolo y que conocemos cuando empieza la serie se da cuenta de que Natsume está vacío por dentro. Tantos años de abuso han hecho mella en él y cuando le conocen solo es un cascarón vacío, sin emociones ni ilusión por nada. Llevados por la compasión, deciden adoptarlo y, con la aceptación de Natsume, se lo llevan a su pueblo. Con muchísima paciencia, cariño y dedicación, este matrimonio poco a poco rompe la coraza de nuestro protagonista y consiguen hacer que se sienta cómodo en ese nuevo hogar.
Tal vez es porque es un pueblo en el que todos se conocen, tal vez es porque cada uno ha tenido sus propias experiencias paranormales, pero Natsume descubre que sus compañeros de clase están dispuestos a conocerle y más que contentos de ser amigos suyos y aceptarle tal como es, con sus gritos de susto, sus miedos y sus sobresaltos. Para él todo esto es nuevo y por eso tiene miedo. Un miedo atroz a que se enteren de su secreto y le dejen de lado una vez más.

Escena en la que Natsume está con una de las que se convertiría en su amiga, Taki, junto a Nyanko sensei y Chobi /@Crunchyroll
La historia de Natsume es la historia de un muchacho que creció en un ambiente abusivo y que tuvo la suerte de encontrar personas con la suficiente fuerza en su corazón como para dar un paso al frente y sacarle de ahí. Personas con la suficiente paciencia y amor como para esforzarse en hacerle entender una y otra vez que ya no hay nada a lo que tener miedo, que da igual lo que haga, nadie le va a echar de casa. Personas que, a pesar de sus arrebatos, de sus gritos y de su comportamiento aparentemente inexplicable, deciden seguir a su lado día tras día, formar parte de su vida y de su rutina y que quieren conocerle mejor. Personas que han generado en Natsume la sensación de responsabilidad, de proteger todo lo que ha conseguido en ese pequeño pueblecito, rodeado de todos aquellos que han conseguido que esté feliz de estar vivo.
Tal vez una de las principales lecciones que podemos extraer de esta historia es que no todo mal es eterno. Que aunque sintamos que estamos en un pozo podemos encontrar personas que quieran ayudarnos, que a pesar de sentir que no hay nada bueno en nosotros habrá alguien que podrá verlo y tendrá la paciencia y la amabilidad de hacer que nos demos cuenta. Tal vez la moraleja es que siempre hay que tener esperanza, porque aunque esté todo a oscuras y la noche parezca eterna, siempre habrá luz, siempre llegará el momento del amanecer. Una de las principales razones por las que Natsume Yūjin-Chō llega tan bien al espectador es porque hila los momentos presentes con retazos del pasado. Porque es una realidad innegable que nuestro pasado forma parte de quienes somos y de cómo enfrentamos la vida en el presente y es innegable también que en el presente hay muchas razones para sentir que merece la pena estar vivo.

Foto de la nueva familia de Natsume, Shigure y Toujo a los lados y Nyanko sensei en los brazos de Natsume. En esta escena se dio cuenta que por fin tenía un hogar. /@Crunchyroll