El momento de elegir película para una tarde de cine puede ser una odisea. Puede que lo tengas clarísimo: acaba de salir algún título interesante o has estado con la mosca detrás de la oreja para ver otro. Pero a veces se da el caso de que encuentres una pequeña película en el gran cajón virtual que es internet. No has oído hablar sobre ella, quizás alguna vez leíste a alguien twittear sobre ella o incluso puede que te hayas topado con alguna review suelta. Así es como conocimos One Cut of the Dead, una producción muy pequeña de la mano del director Shin’ichirô Ueda. Queremos tanto recomendaros esta película como recordar que a veces lo único que hace falta para crear un largometraje es querer mostrar y contar algo. En este caso, mostrarnos la maravilla que es el mundo del cine.
Pero antes de empezar, un pequeño aviso: vamos a dividir este artículo en dos partes. En estos primeros párrafos hablaremos del argumento, producción, recepción y terminaremos con su recomendación. Y no acabaremos ahí: después analizaremos la segunda mitad de la película, donde está el punto en el que realmente destaca. ¿Cuál es el problema? Habría que destriparla para hablar de ella. Sin embargo, también nos gustaría que la vieseis. Así que, si os da curiosidad, parad de leer cuando lo indiquemos e id a ver la película. Si ya la habéis visto o aún así queréis leer así, no os vamos a detener —porque tampoco podemos, básicamente—. Dicho esto, ¡todos a escena! ¡Es hora de grabar!
One Cut of the Dead es una producción de 2017 dirigida por el ya mencionado Shin’ichirô Ueda. No es un nombre especialmente conocido dentro del paradigma general de la filmografía de Japón. Y tampoco es que lo sean su productora o su distribuidora. Como dato curioso, podemos añadir que su esta última, Asmik Ace Entertaiment, está más dedicada a la distribución de videojuegos que a la de películas. Con todo esto, podemos asumir que One Cut of the Dead es una producción pequeña. De hecho, el coste fue de 3 millones de yenes, lo que sería el equivalente a 22.800 euros aproxidamente —acorde al cambio de aquellas fechas— Cabe decir que Ueda utilizó un crowdfunding para alcanzar su meta y llegar al presupuesto mencionado.

La producción de la película se llevó a cabo en ocho días. Yuzuki Akiyama, que interpretó a una de las protagonistas de la película, describió la experiencia como <<muy agradable pero también muy agotadora>>. Fue sin duda un trabajo alternativo del que incluso habría controversia: en 2018 se acusó a Ueda de plagio por parte del dramaturgo Ryoichi Wada. Éste afirmó que Ueda había creado una adaptación de su obra de 2011 Ghost in the box. Tras diversas discusiones, se sentenció que Ueda se había inspirado en la obra de Wada, teniendo que reconocerlo en los créditos de la película.
La recepción de One Cut of Dead fue sorprendentemente un éxito. Se convirtió en la séptima película nacional más taquillera de 2018, recaudando un total de 3120 millones de yenes —unos 19 millones de euros—. Esto fue considerado algo histórico en la historia del cine japonés. Además, las críticas acompañaron; las notas no bajaban del notable alto y en Rotten Tomatoes recibió el aclamado 100% de »Certificado de frescura». A lo largo del mundo, los críticos calificaban la película de sincera, divertida, armoniosa pero, sobre todo, dedicada a su cometido.
Pero hablemos de la película en sí. Hablemos de esta comedia de horror que toma acción en una vieja fábrica abandonada en los bosques. Un director de cine apellidado Higurashi decide grabar allí una película sobre zombis, pero en el rodaje la moral está algo baja debido a las quejas de los actores y algunas rigurosidades del proyecto. Sin embargo, las cosas empiezan a cambiar cuando los zombis que aparecen en la obra… son algo más que pobres asalariados.

Hasta aquí podemos escribir sin indagar más en el argumento de la película así que, ¿te ha interesado lo que hemos narrado? Seguramente estarás pensando que la razón por la que no se puede hablar más es por no desvelar la gracia del filme. Pues bien pensado. Este largometraje combina el humor con la intención de mostrar lo arduo que es llevar una película a la gran pantalla, las mil y una cosas que pueden pasar en el rodaje pero, sobre todo, cómo no se debe abandonar la pasión por tu vocación y que nada te impide contarle al mundo las historias que quieres contar.
Aquí concluye la parte de la reseña sin destripes de One Cut of the Dead: una película sencillita pero divertida a la que esperamos os hayamos animado a echar un ojo. Os dejaremos unos segundos para que cerréis este artículo y os plantéis verla. Si ya la habéis visto o sois lo suficientemente impacientes, quedaos aquí para llegar hasta el fondo de esta grabación. Pensáoslo bien, se vienen spoilers.
¿Ya? ¿Ya se han ido? ¿O ya habéis vuelto? Vayamos directos al grano: todo el argumento que os contamos, como habréis o no visto, es solo la primera parte de la película. Durante esta primera parte ocurren cosas en la película que podían quedar raras: planos en ángulos extraños, personajes que no deberían estar ahí y a veces se podía notar hasta improvisación. Te quedabas extrañado, pero la película seguía y acababa con la protagonista habiendo acabado con la amenaza zombi y un siniestro final abierto.
La segunda parte nos lleva a un mes atrás, a cuando a Higurashi se le ofrece la oportunidad de crear una nueva película de terror con una peculiaridad: para anunciar un nuevo canal de televisión, la grabación será en directo. Todo esto conllevaba un gran riesgo, pero aún con todo aceptó. Piensa así que no solo hará un gran trabajo para su carrera, sino que quizás llame la atención de su hija, de la cuál andan distanciándose lentamente. En el resto de esta parte veremos como todo empieza a marchar, para bien como para mal, cayéndose gente del reparto a días del rodaje. Pero el espectáculo debe continuar.

Así llegamos a la tercera parte: el día de la grabación. Volvemos a ver la película que se grabó en la primera pero ahora desde un ángulo distinto: veremos todo con la cámara; veremos todo lo que ocurrió para que la grabación no se detuviese y todo lo que se tuvo que improvisar y solucionar. Es simplemente grandioso. Grandioso y divertido. Una vez el rodaje empieza, estamos en un viaje de principio al fin y revivimos la escenas con un nuevo toque que te sorprenderá aún más que la primera vez. Puede que te llegues a quedar sin palabras. Y, sin embargo, no deja de ser verosímil: estas cosas pueden pasar en un rodaje, en directo. El mundo del cine y la creación artística son un esfuerzo muy grande en el que, si las cosas salen mal, todo puede ir cuesta abajo en un suspiro. Y esta película lo enseña mediante unos trucos y una magia poco mostrada.
One Cut of the Dead se atreve a hacer lo que otros cineastas hicieron atrás: jugar con sus géneros y sus metaanálisis para traer al espectador una nueva perspectiva. Da igual que tengas mucho o poco; si puedes contarlo, lo vas a hacerlo. Es lo que Ueda quiso hacer y nos alegra un montón que lo hiciera. Espero que disfrutaras de la película tanto como lo hicimos nosotros. Aún hay un par de títulos con estos graciosos giros que se pueden explorar en esta web. No os vayáis muy lejos del nido si queréis estar informados. Y tranquilos: os prometemos que no tardaremos minutos infinitos en traéroslos.
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