A partir de este punto:
—Aquellos que dañen a otras personas.
—Aquellos que rompan algo.
—Aquellos con intenciones perversas.
Todos y cada uno, sin excepción,
serán purgados por la Wind Breaker.
En abril del 2021 inició su andadura el anime de Tokyo Revengers de la mano de Lindenfilms, adaptación de un manga de Ken Wakui que llevaba en publicación desde 2017 y que, a fecha del estreno de la versión animada, acumulaba más de diez millones de copias distribuídas. Desde ese momento, las ventas, ya bastante destacables, se multiplicaron por siete en comparación a las cifras previas. Esto llevó de nuevo la mítica y atrayente figura del pandillero a ser el centro de atención de propios y extraños dentro del mundillo del anime y el manga.

Como se ha mencionado, la obra ya gozaba de buena salud previa al estreno del anime. Pocos meses antes de ese suceso, en enero de 2021, se estrenó el primer capítulo de Wind Breaker en Magazine Pocket. Este manga de Satoru Nii, autor que únicamente cuenta con Secret Badminton Club como otro manga en su haber, nace del respeto y admiración del susodicho por el trabajo de Ken Wakui. A pesar de que la premisa inicial parte de un protagonista que se une a una banda y se ve envuelto en diversos conflictos, aquí es donde terminan las similitudes entre ambas obras. El foco en la figura del adolescente macarra y pandillero se combina con las ganas del autor de realizar un manga sobre héroes.
Nos quedamos con una obra que huye de los viajes en el tiempo, los personajes insufribles, las oscuridades interiores y las peleas territoriales basadas en el afán expansionista para centrarse en las relaciones interpersonales de diversos adolescentes que solo tratan de encontrar su lugar en un mundo hostil que aún no comprenden. Todo esto aprendiendo quiénes son y qué quieren hacer con su vida en el proceso.
El protagonista es Haruka Sakura, un joven de ojos y pelo bicolor que acaba de llegar al barrio para entrar a estudiar en el instituto Furin. Sakura es respondón, tiene cara de pocos amigos, una altísima habilidad para pelear y la mentalidad de que solo aquellos que son poderosos merecen su atención. ¿Su objetivo? Convertirse en el más fuerte de un instituto famoso por sus alumnos conflictivos y llegar a la cima tras haberlos derrotado a todos.
A las pocas páginas, Haruka se revela como un chaval tímido, de escasas capacidades sociales y con mucha menor entereza para encajar la amabilidad y los cumplidos que los puñetazos y las patadas. Un joven reticente a abrirse a las personas tras varios años sufriendo discriminación por su aspecto y sintiéndose rechazado por su entorno. No obstante, también se muestra su espíritu noble y diligencia para pelear por defender a otros, como la ocasión en la que no duda en meterse en una pelea que no era asunto suyo para defender a una mujer del acoso de unos pandilleros.

Al igual que el protagonista no es lo que parece, el instituto Furin tampoco lo es. Ese centro educativo ya no es el edificio lleno de pandilleros agresivos que solía ser. Cambiaron para convertirse en un apoyo para el barrio, realizando labores comunitarias, ayudando a sus habitantes en lo que necesiten y defendiendo el territorio de las bandas rivales que lo invaden con malas intenciones. Esos alumnos son la Wind Breaker, una fuerza destinada a proteger el lugar que los vio crecer de los vientos que lo azotan. Todos ellos unidos bajo el liderazgo de alguien a quien respetan. No por su fuerza física, sus habilidades de combate o por las consecuencias de desobedecer sus órdenes en una relación de jefe y subordinados. Su líder tenía un objetivo noble, unas intenciones puras y un ánimo contagioso. Sin darse cuenta, los demás lo escogieron como tal. Y su objetivo pasó a ser el de todos.
¿Por qué me convertí en líder? Para que siempre pudiésemos comer todos juntos como ahora. Si todos son felices, si todos sonríen, puedo disfrutar la comida al máximo. Pensé mucho en cómo hacer eso realidad. Me convertí en líder porque ellos me eligieron. Porque simpatizaron conmigo y querían ayudarme a conseguir mi objetivo. Entonces, cuando me di cuenta, mi objetivo ya no era solo mío. Por ello, no importan las dificultades, si estoy rodeado o si todo parece perdido. Haré todo lo posible por hacerlo realidad.
Hajime Umemiya
Así, Wind Breaker nos habla sobre qué es ser fuerte, para qué es necesaria esa fuerza, cómo usarla, la satisfacción de ayudar a los demás por el simple hecho de hacerlos felices, el abrirnos para mostrarnos como somos, la responsabilidad de liderar, el compañerismo, la empatía y el arte de hablar a través de los puños. Reflexiona sobre la condición humana desde una perspectiva inequívocamente optimista, que aboga por el cambio a mejor de las personas, por su redención y madurez.

El pasado mes de marzo se anunció que la serie sería adaptada al anime por parte de Cloverworks. Aún no se han revelado demasiados detalles de la misma, y la trayectoria previa del estudio está llena de altibajos, lo cual hace mucho más difícil determinar la calidad de la adaptación. Solo podemos esperar que entienda y haga justicia al espíritu de jóvenes nobles e inexpertos que buscan hacer del mundo un lugar más amable, un lugar más humano.