Después de dormir, comer es una de las necesidades básicas a las que dedicamos más horas al día. Alimentarse es necesario para nuestra subsistencia, pero al mismo tiempo hemos hecho del acto de comer una actividad para socializar, descansar y evadirnos de nuestra vida diaria. Por ello, no es de extrañar que tantísima gente —la mayoría de seres humanos, nos atrevemos a decir— disfrute enormemente del placer de comer y espere con ganas este tipo de momentos: ansiar comer tu plato favorito, querer salir a comer o cenar fuera para probar algo nuevo…
Tanto es así que, sin ir más lejos, la gastronomía es una base importantísima de la cultura. De hecho, cuando pensamos en nuestra cultura propia o en la de otro país, seguramente lo primero que se nos venga a la cabeza sean platos típicos. Además, con el auge de Internet y las redes sociales, hace años que existe toda una subcultura que gira alrededor de la comida, que cuenta incluso con términos propios, como foodie o foodporn. También en Internet son sumamente frecuentes las discusiones que giran alrededor de comida: ¿tortilla con cebolla o sin ella?, ¿pizza con piña o sin piña?; es seguro que más de una vez habréis visto estos debates absurdos en Twitter u otras redes.
En resumen, llegamos a la conclusión obvia de que la comida es parte fundamental de la vida para la mayoría de seres humanos y culturas. Por ello, no es de extrañar que nuestro amor por los alimentos haya permeado en la ficción que creamos y consumimos, y el anime y los videojuegos no son una excepción. Aunque la existencia de la comida en estos medios es prácticamente ilimitada y podría escribirse un libro completo al respecto, nosotros vamos a hacer un repaso de la gastronomía en el anime y los videojuegos, ateniéndonos a algunos ejemplos concretos y limitándonos a analizar su significado y presencia.

En primer lugar, hay que decir que en los videojuegos la comida suele cumplir un papel muy importante, y es el de recuperar salud. En no pocos títulos los alimentos son una forma de volver a recuperar puntos de vida que nos han restado los enemigos. Es más, muchos juegos premian al jugador que cocine y no se limite a recolectar y consumir alimentos crudos. Pero es que, además, en otros títulos la comida también es una forma de reforzar o subir stats. Es el caso de The Legend of Zelda: Breath of the Wild (que, además, es un ejemplo perfecto de juego que te premia por aprender a cocinar, merece la pena intentarlo aunque muchas veces fracasemos) o de Final Fantasy XIV. Otro ejemplo serían los juegos de Pokémon, en los que, en las entregas más recientes, podemos cocinar curry o bocadillos que nos aportan distintos beneficios. Aquí quizás también podríamos englobar Persona 5, donde podemos hacer café o curry, que son objetos muy útiles que nos sirven para recuperar puntos de magia.
Pero es especialmente interesante cuando la comida, además de servir para un propósito útil, pasa a formar parte y moldea el lore y el worldbuilding de la obra en que se inserta. Decimos que es algo destacable porque es, ni más ni menos, igual que lo que ocurre en la vida real: la comida, como decíamos en la introducción de este artículo, es un elemento definidor de culturas. Esto ocurre más en títulos con mundos muy grandes que presentan diversos países o culturas; es el caso del ya citado Final Fantasy XIV, donde a través de las comidas y las bebidas podremos conocer las diferentes naciones que nos muestra el juego. Además, existe un trabajo concreto dedicado a cocinar: el Culinarian, que aquellos más cocinillas deben plantearse subir al máximo.
También, y ya pasando al anime, es este el caso de One Piece. Oda suele hacer hincapié en la comida porque el protagonista, Luffy, es un tragón, como ya saben quienes siguen la obra, y por ello a veces no desperdicia la oportunidad de mostrar platos de diferentes islas; en la mente de la redactora de este artículo siempre está la escena de Dressrosa que, además, es un guiño a nuestra querida gastronomía española, pues no podemos dejar de recordar que Dressrosa está basado en nuestro país.

La mayoría de las veces la comida es también un elemento más del escenario; forma parte de esos detalles que tanto gustan a los que adoran fijarse en esas cosas y que, si lo pensamos bien, ayuda a construir el mundo del juego o la serie (esto es especialmente evidente en videojuegos). Esto se debe a que nos ayuda a entender cómo viven los personajes, qué comen y por qué. En el reciente remake de Resident Evil 4, vemos repartidos por las casas del pueblo muchos alimentos, y también mucha comida podrida o de aspecto dudoso que contribuyen a comprender la ambientación y a generar sensación de inquietud, algo especialmente relevante al inicio del juego, cuando sabemos que algo extraño pasa con los aldeanos, pero todavía no captamos qué concretamente.

En el anime muchas veces pasa algo similar, pero en otro sentido distinto, y es que la comida es algo estético que en ocasiones aporta valor visual a una escena y que sirve, ya de paso, para hacer babear al espectador. Aquí el mejor ejemplo posible son las películas de Studio Ghibli, que siempre se ponen como caso de comida apetecible e irresistible en animación.
Pero también el anime es un espacio para recalcar la importancia de la alimentación: en Dr. Stone se habla del primordial papel de la ciencia de los alimentos en la forma en que nos alimentamos; lo que comemos y por qué lo comemos no es solo una cuestión cultural, sino también temporal: no todos los alimentos han estado disponibles siempre y los avances científicos han determinado que ahora sea posible comer cosas que hace cientos de años eran impensables.
Obviamente, hay series específicamente dedicadas a la cocina y la gastronomía, algunas siendo spin-offs de sagas famosas. Es el caso de Emiya-san Chi no Kyou no Gohan, popularmente conocido como «el Emiya cocinillas». Se trata de un slice of life del universo Fate en el que Emiya, el archiconocido protagonista de Fate/Stay Night, cocina diferentes platos junto al resto de personajes. Este manga y anime cuenta, además, con un videojuego para Nintendo Switch.

Pero quizás una de las obras más conocidas dedicadas a la comida sea Shokugeki no Soma, una curiosa mezcla de cocina, manga de peleas y ecchi que aguanta bastante bien y sorprende, al menos hasta la recta final. Es aún más recomendable ver el anime porque los platos a color ganan muchísimo y más de una vez han despertado el hambre de la que firma estas líneas, incluso después de haber comido.
Shokugeki no Soma tiene en la raíz de su éxito las expectativas que crean los concursos de cocina a lo Masterchef, incluido el salseo. Los platos apetitosos no son lo único atractivo de la serie, ya que también los diseños de personajes y el estilo de dibujo (si hablamos del manga, claro) juegan a su favor.
En definitiva, como parte importantísima de nuestras vidas y nuestra cultura, la comida tiene un papel fundamental e ineludible en un porcentaje muy alto de obras de ficción. Quizás este artículo sirva para que el lector a partir de ahora se fije más en los platos que aparecen en lo que consume, pero también como recordatorio de que la ficción siempre influencia a la realidad de alguna forma: tanto es así que existen incluso libros de cocina de juegos y series famosos, y gozan de mucha popularidad. No poca gente desea probar la comida que aparece en las obras que le gustan y, además, es una buena oportunidad para descubrir una afición tan interesante y creativa como es la cocina. ¡Que aproveche!
Pingback: Detalles de diseño: Pescar | Futoi Karasu