Roll the Dice: los Juegos de Rol en Japón

Desde la década de los 60, los juegos de rol han sido uno de los pasatiempos principales dentro de los círculos «frikis”, abarcando toda serie de temáticas y estilos: desde las aventuras de mazmorras más básicas en las que apalear un par de goblins hasta settings a lo James Bond, e influenciando por el camino a los videojuegos de rol que aparecerían más adelante.

Ahora bien, esto que comentamos se da desde la óptica occidental pues en Asia, concretamente en el país del sol naciente, la entrada de estos juegos de rol se producirá de una forma distinta, tanto como para que la designación de “juego de rol” se le adjudique a los videojuegos, y tuviese que surgir el término “Table-talk RPG” para referirse a los juegos de rol de mesa.

La razón de que en Japón se asocie antes la idea de juego de rol con los videojuegos se debe a que uno de los primeros contactos que tuvieron con el género vino de la mano de Wizardry en la década de los años 80, que llegaría a las pantallas niponas antes de que se editase el primer juego de rol de mesa en el país, a saber, la edición roja de Dragones y Mazmorras.

Una resuelta aventurera nos invita a entrar en la Japan Weekend para hablar de Dragones y Mazmorras / ©Wizards of the Coast

Si bien para encontrar los primeros juegos de rol propiamente japoneses tendríamos que esperar un par de años, hasta 1986, momento en que SNE publica una “repetición” de una partida de D’n’D, que apareció en la revista Konputīku, y que sería el germen de Record of Lodoss War.

En 1989 este mismo grupo sacaría Sword World RPG convirtiéndose por pleno derecho en el primer juego de rol netamente japonés –a fin de cuentas, Record Of Lodoss War había sido utilizado como módulo de Dungeons and Dragons–, y que, para agrado de sus jugadores, incluiría el escenario de Forcelia, donde podrían jugar la campaña de la isla de Lodoss.

Bueno, da lo que promete: hay una espada / ©SNE

Junto a SNE, hay que remarcar a una segunda compañía que aparecería en 1990, F.E.A.R., acrónimo de Far East Amusement Research, la cual lanzaría en 1993 Tokyo NOVA, dando el primer setting Cyberpunk en Japón y presentando una serie de novedades interesantes, como que se jugase utilizando una baraja de cartas de póker en vez de los clásicos dados. Sin embargo, su llegada tardía a la isla impidió que estos modos de juego se asentasen lo suficiente antes del boom de los juegos de cartas, que desplazarían al nicho del nicho a los TRPG.

A pesar de que nunca llegaron a explotar en popularidad, sí es cierto que se empezaron a crear espacios para realizar partidas, las cuales no difieren mucho del modelo occidental: se habilita un espacio donde reunirse –normalmente en karaokes– y se realizan sesiones de diversa durabilidad horaria que se dan con una asiduidad mensual.

Sin embargo, sí aparecen una serie de elementos que los diferencian. El más claro, que en Japón no se utiliza el sistema de dado de 20 caras, si no que se prefiere el uso del clásico dado de 6. Otra de las peculiaridades radica en torno a la creación de personajes, si bien sabemos que esto es un mundo propio con cada grupo, es cierto que en Japón hay una preferencia hacia los personajes prediseñados o a contar con sistemas de creación rápidos y sencillos, como en el mencionado Tokyo NOVA, en el que los personajes se crean a partir de una carta de Tarot.

¿Sistema de creación de personaje en Tokyo NOVA o colección de la vidente de tu calle? / ©F.E.A.R.

Aunque, sin duda alguna, la peculiaridad más importante son las “repeticiones”, que no son sino ediciones en novela o manga de partidas de rol, es decir, una suerte de registro de la partida, pero “novelizado” para su lectura –ni afirmamos ni desmentimos que uno de cada diez redactores de Futoi Karasu haya hecho lo mismo– y que se han convertido en el elemento más popular relacionado con los TRPG.

Esperemos que este breve repaso al origen y exiguo desarrollo del juego de rol de mesa os haya resultado interesante y os despierte el gusanillo de darle un tiento a algunos de los juegos mencionados, además si sois principiantes os resultara más barato, no tendréis que desembolsar dinero en un dado de 20 caras, os valdrá ese que utilizabais para jugar al parchís con la abuela o la baraja que usabais para el strip-póker en la universidad – por favor, no uséis la baraja para jugar con la abuela–.

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