Los logros de Kharon’s Crypt y el síndrome de los juegos abandonados

Hoy en día jugar a videojuegos no podría ser más fácil. Los puedes pillar en físico o digital. Hay rebajas de hasta el 75%, bundles de apenas 10 euros con múltiples títulos mínimamente reputados. ¡Incluso regalan juegos con suscripciones o en las propias tiendas digitales como la Epic!

Hoy en día comprar un juego ya no es un salto al vacío si no quieres. Puedes esperar a las reviews, ver gameplays de YouTube o que tus streamers favoritos lo prueben y te hagan sacar alguna conclusión. Incluso si te quedas atascado, puede haber mil guías que te ayuden a sortear ese obstáculo que te impide avanzar.

Hoy en día, en el momento en el que escribo este artículo, tengo 286 juegos en Steam. Y no he jugado ni a la mitad de ellos, puede que haya podido superar el tercio. Con suerte.

Quizás este dramatismo sobre un poco. ¿Quién no ha dropeado algún juego en su vida? Ya sea porque no convence, por estar ocupado o porque es muy largo. ¿Quién no ha tenido un cierto impulso consumista y ha pillado un pack de varios juegos a los que quizás algunos de esos títulos ni los toque? Que tire la primera piedra quién no haya hecho algo así.

Pero la realidad es la que es, veo mi biblioteca de Steam, de Epic, incluso la de mi PS5 que es la más reciente, y veo juegos que no he jugado. Muchos. Menos que en las dos últimas plataformas, claro, pero ahí siguen. Intocables. Inamovibles. Una maldición que les condena al polvo digital y a la estulticia.

Las dos eternas rivales.

Hablando con Hebi Lee, el creador de Kharon’s Crypt (juego que analicé la semana pasada, echadle un vistazo aquí), me comentó el por qué metió los logros en la versión de Steam. La razón de ser no es otra que una forma de hacer seguimiento a los jugadores en el propio juego, una especie de lista de tareas a completar que indican por dónde van. Es una de las formas de saber si alguien ha llegado hasta el final o se ha quedado en una parte concreta. Parece una obviedad, pero tiene más miga de la que parece, porque es algo que hacen si no todos, casi todos los videojuegos. ¿Y por qué se haría algo así? ¿Acaso les importa si alguien se ha pasado el juego o no? Pues la respuesta es sí. A los desarrolladores les interesa que la gente se pase sus juegos. Pero este problema va más allá de si el juego gusta o no.

Como ya dije antes, hoy en día es imposible no tener una amplia biblioteca de juegos, las ofertas, los que dan gratis o en bundles. Una persona puede conseguir al año, como mínimo, casi una docena de juegos con el desembolso de lo que cuesta un Triple A (datos sacados de la Universidad de mis Untanned Balls, pero es para daros una idea). ¿Y qué implica esto? Pues que el que haya tanta oferta y tanta cantidad de productos culturales hace que sea, prácticamente, imposible consumir el todo lo que hay en el mercado.

Cada mes salen cientos de títulos, mayores y menores, caros y baratos, importantes y secundarios. Cualquier persona que intente mínimamente comprar y jugar a la mitad de lo que se ofrece es probable que: se quede sin dinero al tercer mes y esté a punto de volverse loco por pasarse todo para llegar al nivel.

A veces hay tanto que elegir, que al final no decides nada. Life is Strange©

El mercado está masificado y el hiperconsumo puebla cada rincón posible de este, nuestro querido medio. Mientras me pasaba Kharon’s Crypt, decidí dejar todo lo que estaba jugando de lado porque quería hacer la review lo más fresca y temprana posible, y al menos estaba con 4 títulos más de fondo.

Este tema no es en absoluto desconocido, ya en el 2014 había artículos que hablaban del tema. El cómo una buena parte de los jugadores, a veces incluso la mayoría de esos porcentajes, no se terminaban los juegos. Es una tendencia que parece ir en alza, la gente compra múltiples títulos, pero pocos llegan a terminarlo. Si hasta en algunos juegos, los logros indican que el 90% han pasado del primer punto de guardado, ¡y apenas son 10 minutos! A lo que quiero llegar es que el abandono es un tema mucho más grande de lo que parece, la industria y el mercado han moldeado en buena parte esa cultura. Ya sea de forma directa o indirecta. Hace poco eran las rebajas del Año del Tigre en Steam, y acabé comprando al menos 5 juegos que me interesaban porque estaban baratos, ¿los he jugado? Me temo que ya sabéis la respuesta.

Este artículo es también para mi una confesión, una manera de abrir mi melón de que compro mucho. No gasto en exceso precisamente, pero las compras son una realidad. Y debería controlar esa parte. Deberíamos ser más conscientes de ello y centrarnos más en los juegos que tenemos que en los que queremos comprar. Porque es muy bonito ver tantos cuando pasas tu biblioteca de juegos digitales. Pero también está cierto regusto algo agrio de que algunos jamás los tocarás, y no será porque no te interesen.

Deja un comentario