Death Note fue una de esas historias que, dicho mal y rápido, nos desvirgó a la mayoría en nuestro paso al decadente y maravilloso mundo del manganime. Durante un buen tiempo, la obra de Ōba y Obata, dos jóvenes que ni siquiera se conocieron durante la escritura de la misma, definió las normas del juego en una Shonen Jump que trataba de vomitar historias de aventuras, del poder de la amistad, peleas, y personajes con gran corazón. Ha pasado a ser un referente cultural, y no hay otaku que no quiera dejar claro cómo, según ellos, el anime se acaba de forma no-oficial en su capítulo 24, que Naomi Misora es uno de los personajes más interesantes de la obra, que Matsuda es un personaje infravalorado, o que de una forma extraña —a la par que comprensible— Ryuk es uno de los personajes más sexys de la historia del manga.
Pero últimamente existe una afirmación en redes que se está volviendo bastante popular a la par que peligrosa. Respeto bastante las opiniones divergentes, pero siento que con esta se desvela cierta incomprensión sobre lo que supone este personaje y el significado de la obra en su totalidad. Y es que Light Yagami, protagonista de la obra, era un chaval muy normal que simplemente se fue emborrachando de los poderes del cuaderno hasta convertirse en lo que al final vemos.
Esta afirmación, aunque parezca normal y entendible, es bastante más dañina de lo que parece. Ya no sólo para la obra en sí misma, sino por cómo entendemos a los seres humanos. Y muestra demasiada compasión por un personaje que, de hecho, dejó claro en bastantes momentos que tampoco era trigo limpio aunque lo pareciera.
Desde el principio de la obra podemos apreciar como Light es un joven brillante, el estudiante perfecto. Con un futuro académico y laboral por delante que más de uno desearía. Es querido por su familia, apreciado por sus amigos e incluso es popular entre las chicas. Light tiene ante él una vida perfecta, sin fisuras, e incluso parece un buen chaval. Entonces, ¿de dónde sale esta afirmación de que realmente no fue corrompido por la Death Note?

Veréis, para explicar por qué Light no era en un principio el niño bonito que todos piensan hay que dejar claro primero que en Death Note existen otros propietarios del cuaderno a lo largo de la historia principal. Tenemos a Misa Amane, Higuchi Kyousuke y Teru Mikami y cada uno, con sus propios objetivos y personalidades, usa la Death Note de una forma o de otra: Misa decide usarlo para ayudar a Light e intentar que se enamore de ella; Higuchi Kyousuke, como el empresario muy importante que es, se deshace fríamente de sus más grandes competidores; y Teru Mikami decide dedicar su vida entera a ayudar a Kira por su gran ideal de justicia. Todos y cada uno de ellos usan la libreta a sabiendas de para que sirve y con el fin de cumplir ciertos objetivos o llegar a ciertas metas.
A los que puede que no conozcáis son Taro Kagami y Minoru Tanaka, que forman parte del capítulo piloto del manga y del oneshot especial del 2020 respectivamente, y su uso del cuaderno es bastante más peculiar. Taro encuentra la libreta y la usa como diario personal sin saber que él es el que está matando a sus compañeros de clase mientras narra en esta los abusos que sufre en la escuela. Cuando conecta los puntos se da cuenta que ha sido él y es cuando se le aparece Ryuk. Y ahí todo lo arrepentido posible, el shinigami le entrega un objeto que no se vuelve a mostrar en ninguno de los contenidos relacionados a Death Note —y por eso se suele considerar este capítulo como no canónico—, una goma de borrar que al pasarla por los nombres escritos por Taro revive a las personas que este haya escrito. Minoru, por otro lado es un chico que no tiene interés alguno por el cuaderno y decide ponerla a la venta ante los demás líderes mundiales y así llevarse cierta cantidad de dinero.
Si bien ha sido mencionado que el capítulo piloto del manga no se suele contar como canónico, hay que especificar que se habla respecto al lore de la obra original. Por lo que no significa que no podamos fijarnos en Taro, sus reacciones, sentimientos e ideales como personaje. De hecho, gracias a la existencia de Taro y a la de los demás portadores podemos concluir precisamente que no existe una única forma de usar el cuaderno y que el único poder sobrenatural que tiene la libreta es la capacidad de matar a gente, no el de absorbernos y cambiar por completo nuestra cosmovisión y valores al respecto del mundo. El cuaderno, al final, solo es un arma como lo puede ser una pistola o una espada. Entonces, ¿cómo esto nos habla de Light Yagami?
Digamos antes que nada que con todo esto no se está queriendo decir que la Death Note no fuese un factor importante en su deterioro como persona sino, más bien, que desde el principio Light mostraba ciertas conductas que no deben de pasarnos desapercibidas. Su complejo de Dios desde el inicio, el hecho de que estar aburrido le pareciese suficiente motivo como para ponerse a matar a gente… La más clara de todas estas es cómo siempre vislumbró el mundo como un estercolero, lleno de escoria y como él se superponía por encima de los demás. En el mismo primer capítulo, tras matar por segunda vez a una persona para comprobar fidedignamente que el cuaderno funcionaba, Light tiene un pequeño momento de culpa. Pero se retracta bastante rápido y nos comunica un pensamiento que hasta ahora había ocultado: que este mundo está podrido y lleno de gente que es mejor que no siga con vida. La clave de que Light se acabara convirtiendo en un genocida narcisista es precisamente su anterior vida, y como todo el mundo le adulaba constantemente. Se acostumbró tanto a escuchar y entender que él jamás podría equivocarse y que los demás eran los que erraban que se intoxicó con su propio ego.

Siempre habrá gente sacará el arco de la Yotsuba para poner en duda esta información, ese en el que Light, para disipar las sospechas que apuntan hacia él, decide renunciar durante un tiempo breve a la Death Note y con ello pierde todos sus recuerdos. En este momento en el que Light se nos presenta sin recuerdos, lo vemos de nuevo como un chico normal que parece que hasta tiene principios, como por ejemplo cuando se niega a usar a Misa para llevar a cabo los planes de L. Pero esto tampoco es cierto del todo, pues si retomamos al anterior párrafo recordaremos que tardó dos segundos en dejar de estar arrepentido de los dos asesinatos cometidos, además de que analizando la forma de actuar de Kira reconoció que se parecían tanto el uno al otro que le asustaba.
Tampoco hemos de olvidarnos de mencionar que Light inicialmente quería convertirse en policía, una ocupación que, como todos sabemos, no está llena para nada de abusos de poder y en la que no se dudaría en lo absoluto en reprimir al pueblo en base a las leyes que el poder de ese momento decida.
El final del manga original supone la mayor cura de humildad que se le podría haber dado a Light jamás. Cuando está todo perdido, Light da un discurso a sus perseguidores de cómo él es el mismísimo Dios en la tierra y, durante una mínima distracción, intenta aprovechar para matar a Near. Es entonces detenido por Matsuda, que le dispara unas 3 veces en el hombro. Sangrando, y arrastrándose como un gusano, implora ayuda a Ryuk. Este hace caso omiso y le apunta igualmente, pues el shinigami sólo quería entretenerse un rato. Ahí Light muere, rodeado entre sangre y suciedad, mientras recuerda que al final él no era nadie más que un joven con un ego desmedido se creía más poderoso e importante de lo que jamás podría ser. Y aquí, es cuando el anime toma una de las peores decisiones posibles y cambia esta escena, distorsionando al final al personaje de Light para siempre.
En el anime, Light tras los disparos huye y se encuentra con un borroso recuerdo de él mismo siendo un joven de 17 años que simplemente se aburría y veía la vida pasar ante sus ojos. Tras mucho correr y cansado, se esconde en un pequeño edificio. Y mientras esta sólo y agonizando, recuerda a L, la única persona que le hizo sentir diversión. Refugiado y acariciado por los rayos del atardecer, Light muere en paz tras que Ryuk apunte su nombre en la libreta.
Esta muerte serena, en contraposición a lo fría y sucia que es en el manga, es la principal contribuyente de esta repentina compasión que estamos viendo en las redes ante nuestro megalómano favorito. El hecho de darle un momento tan pacífico, solitario y compasivo en el instante en el que su corazón deja de latir está hecho adrede para que sintamos simpatía por él. Tetusuo Araki, el director de la adaptación animada de Mad House dejaba claro tanto en entrevistas como en ciertas escenas de la propia serie que estaba bastante del lado de Light, y es en esta en concreto donde mejor podemos contemplar este apoyo.

Seré franca: no suelo meterme con la interpretación que tenga cada uno con las obras que este consuma. Al final, el arte es subjetivo, y es tanto de su creador como del público. Y que nos gusten personajes moralmente cuestionables no es algo malo, estos a veces llegan a ser los más interesantes y los que más fascinan al consumidor medio. De hecho, a pesar de que yo jamás haya tomado el bando de Light —ni siquiera cuando era la emotaku más edgy de mi barrio—, este siempre me ha parecido uno de los personajes más interesantes de la obra. Y sin duda Death Note no habría sido la misma si se hubiese escrito a Light de otra forma. Pero hay una diferencia bastante grande entre apreciar a un personaje malvado con sentir compasión y lástima por un genocida narcisista que ansiaba tener el destino del mundo en la palma de su mano.
Así que no, Light no se trataba de un pobre muchacho con buenas intenciones que fue corrompido por estar borracho de poder. Light Yagami no era más que narcisista deseoso de dominar a los demás y que estos le adularan como ya hacían habitualmente en su antigua vida.
Pingback: Ética y Death Note: ¿por qué tanta gente cree que Light Yagami es un héroe? | Futoi Karasu
Para mi el final ideal es que hubiese ido de cabeza al infierno. Como «buen» sicopata solo se queria a si mismo y el resto eran herramientas, igual que el libro, una herramienta. Me gusta que el protagonista sea mas malo que un veneno, pero como final ideal me hubiese gustado un gran castigo, como segunda mejor alternativa, sin duda una muerte bochornosa mejor que una muerte poetica.
Me gustaMe gusta
Parece que se confundieron con la desastrosa película de Death Note de 2017
Me gustaMe gusta
todo esto se desmiente en el arco donde light pierde la memoria. Literalmente vemos a un light que está en extremo desacuerdo con Kira y se siente extremadamente frustrado que Kira exista y no solo eso, que lo comparen con el. Nos permite ver la diferencia de opiniones del light con la death note y el que nunca la tuvo
Me gustaMe gusta