Quien escribe estas líneas tuvo una infancia dura en lo económico. La capacidad de comprar más de uno o dos juegos al año estaba fuera de mi alcance. Esto tuvo repercusiones en mi forma de consumir el videojuego, con costumbres tan arraigadas ya en mí como intentar exprimir cada juego al que me enfrento al … Sigue leyendo El desafío autoimpuesto y la rejugabilidad.