Coger el metro todos los días para ir a tu lugar de estudio o trabajo es algo más peliagudo de lo que parece. Algo tan mundano como entrar en esos largos pasillos sinuosos o en ese sinfín de escaleras puede encerrar una sensación de falso bienestar. No es de extrañar que, allá por 2023, fuera la inspiración de un desarrollador japonés conocido como Kotake Create se inspirase en ello para traducirlo al plano jugable. Tras trabajar unos años en la industria del videojuego, publicó The Exit 8, al que se había dedicado durante su tiempo libre. Recomendamos leer esta entrevista en la web inglesa Automaton para indagar más en su proceso de creación. El objetivo de este artículo es, además de recomendar este interesante título de terror, analizar su reciente adaptación a la gran pantalla. El filme Exit 8 se emite actualmente en cines internacionales tras recibir varios galardones en festivales durante el año pasado. Con el fin de demostrar que este largometraje es un ejemplo notorio de cómo adaptar un videojuego a otro medio, es hora de adentrarnos en este insondable pasaje del que, avisamos de antemano, salir no será tan fácil.
The Exit 8 nos plantea el objetivo de salir de un corredor dentro de un metro japonés. Una vez lo recorremos, parecerá que siempre volvemos a la entrada del mismo con un cartel amarillo, el cuál luce un gran número 0. Habrá otro letrero que nos avisará de cómo encontrar la salida 8 y escapar. Para ello, debemos estar pendientes de la presencia de anomalías en ese pasillo. Si el jugador ve una, debe volver sobre sus pasos o avanzar si no detecta ninguna. De esa forma el número del cartel amarillento irá subiendo, así como nuestra posibilidad de escapar. Las irregularidades a las que deberemos prestar atención van desde un cartel mal colocado hasta presencias extrañas o visiones escalofriantes. Este título juega con tu concentración, agudeza mental y el uso de la retentiva, a la par que el miedo a lo desconocido, para alimentar una pequeña sensación de paranoia que incitará al agobio y al pánico. Es así como este título ha ganado su aprecio entre los amantes del terror psicológico y ha recibido buenas valoraciones desde su lanzamiento.

Al año siguiente, el escritor y cineasta Genki Kawamura anunció que su próximo trabajo sería una adaptación de este videojuego a largometraje con el nombre de Exit 8. Hizo faltta otra vuelta al sol más para que esta siniestra galería cobrase vida. El ambiente del equipo era uno de solidaridad y cooperación, como afirmaba Kazunari Ninomiya, el actor principal. En una entrevista para Buzzfeed Japan, Ninomiya declaró que Kawamura le había acreditado como guionista porque, como había jugado a The Exit 8 y quería ayudar a representar fielmente la visión del juego dentro de la película, participó en la concepción del protagonista y su entorno.
La primera proyección se realizó en el Festival de Cine de Cannes, aunque no optó a premio alguno en aquel. Pasó por varios festivales y fue nominada a mejor película del año en el certamen celebrado en Sitges —en el cual luego ganaría un galardón por su apartado musical—. El estreno formal de Exit 8 fue el 29 de agosto de 2025 en Japón y, a partir de ese punto, fue cuestión de tiempo que llegara en formato digital al resto de países, con Estados Unidos a la cola pues allí la proyectarán en cines a partir del 10 de abril de este año. En España podemos disfrutarla actualmente a través de plataformas como Movistar+ y Filmin. Su recepción ha sido positiva por parte de numerosas webs que premian su compromiso con el thriller, el terror subliminal y su interpretación de un concepto tan complejo pero introspectivo poniéndonos en la piel de sus personajes.
Exit 8 pone rostro al protagonista anónimo al que encarnamos en el juego. Sin embargo, no sabremos ni su nombre ni el de ninguno de los individuos que conoceremos por este corredor. Nuestro héroe, al que se refieren como el hombre perdido durante la historia, acaba de recibir la noticia de que será padre sin esperarlo. Este retorcido viaje vendrá a ser una representación metafórica de la incertidumbre por su futuro, en el cual no quiere perderse de la misma manera que lo está durante el largometraje. Y con respecto al resto de transeúntes de este lugar, debemos prestar suma atención al hombre que camina, que ahora tomará un rol más allá de andar sin parar en el continúo bucle. Sin embargo, hasta aquí leeremos para no destriparos las sorpresas.
Como adaptación, esta obra encuentra una relación perfecta entre este aspecto y su propia identidad como película. El ya mencionado pasillo sufre modificaciones, como la adición de un módulo de taquillas que no aparecían en la versión jugable. Del mismo modo algunas de las anomalías más famosas del juego, como la aparición de un misterioso hombre camuflado en las baldosas, no harán acto de presencia. Es una elección adecuada para el medio pues la adaptación no se siente obligada a replicar cada detalle exactamente como es para buscar el aplauso fácil del público. Este filme quiere tener su propia voz narrativa y contar la historia de un grupo de personas perdidas que buscan el sendero de vuelta a su hogar y a sus vidas.

No podemos proceder a la conclusión de este artículo sin antes alabar la fotografía de Keisuke Imamura. Los planos secuencia, conocida técnica de rodaje en una sola toma, no son fáciles de capturar aunque a día de hoy sean menos imposibles de inmortalizar en vídeo. Pero era de vital importancia ponernos en los ojos del protagonista, ver lo que él veía para lograr una inmersión perfecta. Os recomendamos, si os animáis a su visionado tras leer este artículo, que os fijéis en cómo el plano trata a los carteles colocados en la pared izquierda. Es uno de los detalles a los que más merece la pena prestar atención.
A día de hoy, las adaptaciones de videojuegos a otros medios son cada vez más numerosas y muchas traen consigo olas de alabanzas y duras críticas por igual. Mientras que algunas de estas buscan rendir un justo homenaje a una obra que merece su difusión por medio de otras representaciones artísticas, otras se contaminan con la visión pretenciosa de ciertos creadores o productoras que ansían el ya mencionado aplauso fácil que apenas arañe la superficie del arte referencial y que con eso baste para ganar millones. El equipo de Genki Kawamura solo quería traer a la vida un espacio tan único como es la Salida 8 y dotarle de una historia que respetara su concepto a la par que sirviera de base para una narrativa terrorífica y evocadora. De este modo, tanto Exit 8 como su original, The Exit 8, se consolidan como experiencias distintas pero igual de recomendables. Estos trenes se encuentran en la estación en todo momento para cualquiera que esté preparado para montarse.