Podríamos empezar y terminar este texto de una manera muy, muy sencilla. Sí, para empezar a jugar a Kingdom Hearts tienes que jugar al primer juego. Pero aquí vienen las curvas y, pese a que la respuesta más obvia y que os ahorraría leer este texto es ver los lanzamientos y jugarlos de forma cronológica, vamos a aprovechar vuestra atención para hacer un repaso a todas las entregas, con todas sus versiones y relanzamientos para así entender, de forma cómoda, cómo acompañar a Sora en su viaje por los mundos de Disney.

Kingdom Hearts
En el año 2002 salió a la venta la primera entrega y, en esta, encarnaríamos a Sora, un joven isleño con ansias de conocer qué había más allá del mar. Tras un incidente, nuestro protagonista se verá forzado a abandonar la isla y, acompañado de Donald y Goofy, tendrá que viajar por mundos basados en películas de Disney, portando la legendaria llave espada, un arma capaz de abrir todas las cerraduras, mientras busca a sus amigos, Riku y Kairi.
La primera entrega es, prácticamente, una compilación de cuentos para niños. Cada mundo funciona dentro de su propio contexto y, aunque nuestro trío siempre será ajeno a este, se entrometerá en los eventos de las películas originales sin jamás revelar que son viajeros. El propio juego introduce esto como regla intradiegética, obligando al grupo a funcionar dentro de las reglas establecidas en las propias películas. No, Sora no puede decir que conoce la existencia de mundos más allá, ya que ese conocimiento rompería el status quo de la diégesis. Lo divertido es ver a los protagonistas interactuar con obras originales, sin arrancar a los personajes de sus propias ficciones. Esto es clave para entender la saga pues, pese a que siempre habrá grandes tramas ocurriendo por encima de lo que pase en los eventos de los mundos e incluso paralelismos con el guion central, hay que entenderlos como pequeñas aventuras y disfrutarlos como experiencias cerradas, como si fuese un serial.
Otra cosa propia de esta entrega es el control. Es un juego único dentro de su propia franquicia, pues Kingdom Hearts II acabaría por ser el molde jugable sobre el que se han diseñado los demás. Este primer título estaba muchísimo más orientado a la exploración que al combate, pues convierte a Sora en un personaje algo pesado y le da más relevancia a las mejoras. A lo largo de la aventura, se consiguen habilidades que permiten saltar más alto o planear, lo cual es muy importante de cara a volver a visitar los mundos anteriores y descubrir áreas, cofres o pequeños secretos, como si fuesen Metroidvanias muy acotados.
Para rellenar el espacio entre el lanzamiento japonés y el europeo, la entonces llamada Squaresoft —antes de su fusión con Enix, su eterna rival, en el año 2003— aprovechó el tiempo para desarrollar nuevo contenido exclusivo para el público occidental. A esto se le sumó Name-In-Game, un evento que se hizo en Estados Unidos, en el cual la gente escribía su nombre para aparecer de alguna forma en el juego. El ganador de este fue una persona llamada Kurt Zisa y, por lo tanto, uno de los nuevos jefes secretos tendría su nombre. Sin embargo, no sería la única nueva incorporación, ya que esta versión tendría como invitado al mismísimo Sephiroth de Final Fantasy VII, el cual se convirtió en el combate más duro del juego. Se incluirían también pequeños cambios y algún arma nueva.

Esto era una costumbre en la Squaresoft de la época, es decir, realizar primero un lanzamiento japonés, después la salida occidental con nuevo contenido y, por último, una tercera edición definitiva en exclusiva nuevamente para Japón. A finales del mismo año 2002 saldría Kingdom Hearts Final Mix, incluyendo todo el contenido occidental y, aprovechando, alguna escena más, algún cambio menor aquí y allá y, lo más importante, un nuevo jefe secreto que sería foreshadowing de cara al futuro de la saga.
Kingdom Hearts: Chain of Memories
La primera secuela de la franquicia, contra todo pronóstico, no sería Kingdom Hearts II. Sí, había una secuela directa en desarrollo, pero a GameBoy Advance llegaría una entrega principal que introduciría a la Organización XIII, los villanos principales de la saga.
La aventura continúa justo donde lo dejó el juego anterior. En su búsqueda, Sora entraría a un misterioso castillo y, tras adentrarse en este, descubriría que se trata del Castillo del olvido. Bajo la influencia de dicho espacio, olvidará todas sus habilidades y tendrá que enfrentarse a los enemigos cumpliendo las misteriosas reglas del lugar. Gracias a esta excusa dejaríamos atrás el combate del primer juego y tendríamos un sistema de construcción de mazos. Esto fue una apuesta muy arriesgada y que aún a día de hoy divide a los fanáticos, pero, con un poco de perspectiva, lo que sí se puede asegurar es que se arriesgó. No obstante, sobre este molde, se podría construir una secuela espiritual.

En lo narrativo, Kingdom Hearts: Chain of Memories es un juego muy potente, que indaga mucho en el personaje de Sora y en su relación con su entorno. Tiene el peso de ser la secuela de un juego autoconclusivo y es que, pese a que el jefe secreto de la entrega anterior ponía el foco en el futuro, esta entrega sería la que realmente plantearía a sus villanos y al conflicto general. La primera entrega podría haber terminado asilada como un juego independiente, pero esta sería la primera pieza del futuro próximo de la franquicia.
Años más tarde saldría Kingdom Hearts Re:Chain of Memories, un remake para PlayStation 2. Pero, de momento, dejaremos esto para un poco más adelante, ya que esta versión no llegó jamás a Europa y fue exclusiva de Japón y Estados Unidos.

Kingdom Hearts II
Y, por fin, la secuela directa del primer juego. Tal y como comentábamos antes, esta entrega es el molde sobre el que se construye el resto de la franquicia. Kingdom Hearts II llegó en el año 2005, pero aún a día de hoy es un juego de acción absolutamente vigente y reivindicable. La exploración pasa a un segundo plano y se refuerza el combate. Sora ahora tendría acceso a las Formas —fusiones con sus aliados que le darían habilidades únicas y formas de jugar alternativas— y también entrarían los Límites —finishers espectaculares que ejecutarías de la mano de tus aliados—. La saga ya no volvería a darle importancia a las animaciones pesadas, permitiendo a Sora saltar por los aires con muchísima facilidad; a cambio, el combate aéreo se potenciaría, lo cual da lugar a una acción desenfrenada para el ojo novato y, para los más expertos, un sistema complejo con muchísimas capas a analizar. En lo referente a la acción, Kingdom Hearts II se planta a la altura sin ningún tipo de vergüenza delante de titanes como God of War II o Devil May Cry 3.
Como curiosidad, esta entrega tuvo doblaje a todos los idiomas a los que se tradujo: japonés, inglés, francés, italiano, alemán y, por supuesto, castellano. Puede que, en parte, por eso se recuerda al juego con tanto cariño y, por desgracia, nunca más volvería a darse esta circunstancia. Sin embargo, siempre es un buen momento para elogiar el increíble trabajo que se hizo aquí, pues se contó con la mayoría de los actores de doblaje de los personajes de Disney volviendo a sus papeles, o incluso compartiendo voces con Final Fantasy VII: Advent Children —la película que salió por aquellos años—.
De nuevo, vuelven las versiones definitivas exclusivas de Japón, pero el caso de Kingdom Hearts II fue mucho más allá. Sí, tendríamos un nuevo jefe final que enlaza con el futuro de la saga. Y tampoco faltarían nuevas escenas que conectaban y desarrollaban a los personajes, pero, sin duda, lo más grave era una nueva zona llamada Gruta de la Evocación.
Se trataba de una mazmorra que, de forma completamente atípica, sí requería usar las habilidades de plataformeo. Gracias a las fusiones podríamos desbloquear de forma opcional los movimientos que permitían a Sora saltar más alto o volar, pero al no ser necesarias para terminar este juego, lo normal es completar la aventura sin conseguir todas estas. El hecho de que la gruta obligue a desbloquearlas es una declaración de intenciones, ya que solo aquellos que han exprimido el juego hasta el final tendrían una oportunidad aquí. Una vez dentro, tras derrotar a los enemigos más poderosos, descubrirías que todo este camino era solo la punta del iceberg y que el verdadero contenido adicional estaba ahí dentro, escondido.

El Edén de la Convergencia es una sala secreta donde el jugador puede enfrentarse a réplicas de los trece miembros de la Organización XIII, incluidos aquellos que solo salían en la entrega de GameBoy Advance. Algunos combates ya estaban en la aventura, pero las réplicas serían combates exigentes, que requieren preparación y estrategias muy específicas para derrotarlos, lo cual obliga a conocer sus sistemas hasta el más mínimo detalle. Una de las mayores críticas a la versión original es lo fácil que era, así que para compensar a los jugadores que realmente quisieran un verdadero reto, aquí tendrían catorce jefes secretos —no nos olvidemos del ya clásico enfrentamiento adicional que enlaza con la siguiente entrega ya que, encima, es el más poderoso de todos—. Por si no era suficiente, también llegaría el modo Maestro, una nueva opción de dificultad. Con todo esto en perspectiva, parece una venganza.
¡Pero esto no es todo! El título oficial de esta versión definitiva es Kingdom Hearts II Final Mix+, con ese plus porque, como contenido adicional, incluía un disco con el ya anteriormente citado remake del Chain of Memories. Tiempo más tarde saldría por separado en Estados Unidos, pero aquí tardaríamos unos años en poder jugar a esta edición de forma oficial. Pese a todo, esta versión se siente algo pobre, mientras que el original se siente como lo que es: uno de los juegos más potentes de la plataforma de Nintendo.
La trilogía portátil
En la Tokyo Game Show del año 2007 se pudo ver el anuncio de tres nuevas entregas para la saga, enfocadas al mercado portátil. 358/2 Days sería el primero en llegar a la Nintendo DS, como una intercuela que sucedía en paralelo a los eventos de Chain of Memories. Por otro lado, en PlayStation Portable tuvimos Birth by Sleep, una precuela ubicada diez años antes de los acontecimientos del primer juego. Por último, Coded era un título menor, pero el único que continuaba tras los eventos de Kingdom Hearts II. Anunciado en exclusiva para teléfonos japoneses, los smartphones con Android aún no estaban en todos nuestros bolsillos, así que por desgracia se trata de una entrega que hasta hace relativamente poco se consideraba perdida.

358/2 Days no tendría una versión definitiva, pero Kingdom Hearts Birth by Sleep sí que seguiría la tradición. Tal y como pasó con entregas anteriores, la edición europea trajo nuevo contenido, así que la versión Final Mix era inevitable. Coded no salió jamás de los teléfonos y, en primera instancia, tampoco era un juego que tuvieran intención de localizar, ya que desde primera instancia se diseñó como una entrega menor. Pero ante las peticiones del público occidental a no quedarse sin un pedazo de la historia, buscaron una solución que llevó a darle más importancia al proyecto de la que inicialmente tenía, desarrollando un remake para la Nintendo DS. Como os podéis imaginar, siguiendo las nomenclaturas de la saga anteriormente usadas, esta entrega se llamó Kingdom Hearts Re:Coded.
Y ahora Kingdom Hearts III… ¿no?
Pues esa fue la gran pregunta que preocupaba a todos. Todo el mundo se emocionó con el anuncio de estos tres juegos en el año 2007 y durante los siguientes cuatro años estuvimos recibiendo cada una de esas entregas. Teniendo en cuenta que Coded era una secuela menor, lo esperable era una entrega principal en la cual el foco protagonista volviese a Sora, pero tuvimos que esperar un poco más. En el año 2012 llegó Kingdom Hearts 3D: Dream Drop Distance para Nintendo 3DS, el cual se vendía como un prólogo hacia los sucesos de la tercera entrega numerada.
De nuevo, es curioso ver cómo la saga usa sus títulos secundarias para experimentar. Los experimentos en cuestión pueden estar mejor o peor, pero no deja de resultar ambicioso que hubiese un sistema de combate por cartas en exclusiva para una entrega y, aquí, experimentasen con la captura de monstruos. Los compañeros en este caso no serán Donald y Goofy, sino unas criaturas oníricas, provenientes de los reinos de ensueño por los que Sora y Riku —el cual sería jugable en esta entrega— viajarían. También a destacar el flowmotion, una nueva capa de profundidad al control de la saga, el cual nos permitía saltar y rebotar por las paredes, que permitió otra forma de explorar los escenarios y de poder incentivar el combate aéreo.

Se trataba de uno de los juegos con mayor pedigrí técnico de la plataforma, pero vino acompañada de un trágico lanzamiento en España. Hasta la fecha, todas las entregas se habían publicado en castellano, así que lo esperable era que el nuevo juego también lo estuviera. Por parte de la distribuidora así se anunció, pero, a dos meses del lanzamiento, se publicó un comunicado a modo de disculpa porque solo iba a llegar en inglés. El público, que a estas alturas de la historia venía ya cansado de tener que tener varias plataformas para seguir la saga y que, muy probablemente, se había comprado la consola portátil de Nintendo para este juego, montó tanto ruido que, a fecha de lanzamiento y como medida de contención, pasó a costar 24,95 €, frente a los 44,95 € habituales de los juegos de 3DS. Nunca se ha visto un caso así nunca más, pero tal vez como consumidores deberíamos aprender del pasado y que esto se repita más a menudo.
Los recopilatorios
Tras Kingdom Hearts 3D lo esperable era, al fin, la tercera entrega. Esta se anunció en el E3 de 2013, pero no saldría a la venta hasta 2019. Dream Drop Distance celebraba el décimo aniversario de la franquicia y, en retrospectiva, fue una década llena de lanzamientos y novedades. Pero los tiempos de desarrollo para la industria cambiaron y, lo que antes eran entregas relativamente humildes cada par de años, pasó a ser una carrera armamentística en la cual importaban más los presupuestos millonarios y la ambición. Así, lo esperable de un proyecto tan ambicioso y esperado como este era cargar con una producción de más de un lustro. Tras diez años de juegos, lo que le esperó a la franquicia en esos otros seis fueron los recopilatorios y varios juegos como servicio.
Para hablar de los packs que recopilan la saga, necesitamos atención. Los nombres asustan un poco de primeras pero, una vez los desglosamos, entenderéis que realmente esto no es un jeroglífico. Dicho esto, en el año 2013 llegó Kingdom Hearts HD 1.5 a PlayStation 3. En esta remasterización llegó por primera vez a occidente la versión Final Mix del primer juego, el remake del Chain of Memories y, por último, 358/2 Days como película. Todas las escenas se recrearon con el motor más moderno y venían completamente dobladas. Además, se podían leer los diarios del protagonista, como en la entrega original, creando una especie de mezcla entre animación y novela. Lamentablemente, ni el Chain of Memories original ni el 358/2 Days volverían a estar disponibles en ninguna plataforma moderna, ya que desde aquí en adelante siempre que se ha relanzado la saga es en una de estas versiones.

Un año después llegó Kingdom Hearts HD 2.5, un segundo recopilatorio que abarcaba la segunda entrega, la precuela y una versión fílmica de Re:Coded. Esta sería la primera vez que en occidente se pudo jugar de forma legal al ambicioso contenido adicional de Kingdom Hearts II, a pesar del sacrificio de los doblajes. Por el lado de Birth by Sleep, también vendría con su versión Final Mix, además de controles adaptados para jugar con un mando tradicional, frente a su versión original portátil. Lo irónico es Re:Coded, que pese a mantener la nomenclatura de los juegos que son un remake, solo sería una película y se convierte en la tercera forma de ver esta historia.
El salto a la nueva generación llegó con una primera oleada de relanzamientos en HD. Kingdom Hearts no se quería perder esta fiesta, así que en el año 2017 tuvimos Kingdom Hearts 1.5+2.5, el recopilatorio de recopilatorios que no incluía nada nuevo, pero fue la forma de mantenerse vigente con la no retrocompatibilidad de la plataforma. A partir de esta versión todos los juegos pasarían a jugarse a 60 frames frente a los 30 originales, así que, pese a que en su momento con el hastío y las ganas de continuar no se recibió con muy buenos modos por parte del público, en retrospectiva fue una mejora bastante agradecida y sería la forma en la que ahora, una generación más tarde, se puede acceder a la saga de forma cómoda.
Pero en el año 2017 recibimos otra entrega más: llegó Kingdom Hearts 2.8, un tercer recopilatorio. Al hacer un recuento de las entregas, ya apenas queda nada por recopilar. Sí, efectivamente, Kingdom Hearts 3D: Dream Drop Distance estaría aquí, pues pese a ser la entrega original más reciente, ya habían pasado cinco años desde su lanzamiento y, de no haberse recopilado, se habría perdido en la Nintendo 3DS. Decir que el trato que le dieron a este juego fue bastante notorio, e incluso puede considerarse de alguna forma un remake. El juego original le daba muchísima importancia al plataformeo y dejaba a Sora prácticamente volar por los escenarios; sin embargo, pese a que Square Enix voló alto, la 3DS era una consola muy pequeña para este juego. Técnicamente infalible, pero necesitaba el stick adicional que se vendía por separado para jugar mínimamente cómodo y en la pequeña pantalla la acción era minúscula, muy difícil de leer. Esta nueva versión vendría con una cámara mejorada, controles adaptados a mandos más convencionales y muchísimo mejor rendimiento. La tradición de los Final Mix murió para siempre, pues no había contenido exclusivo al que Occidente pudo acceder por primera vez de forma legal, pero sí que hubo una aproximación muchísimo más fina a la idea original y le dio brillo a una entrega divisiva.

Pero no era suficiente con relanzar Kingdom Hearts 3D. Al fin y al cabo, si era un recopilatorio tenía que venir acompañado de otra entrega más y de una película, así que así fue. Por un lado tenemos Kingdom Hearts 0.2 Birth by Sleep — A Fragmentary Passage, una nueva sección jugable con el motor de Kingdom Hearts III, que nos cuenta qué pasó con uno de los personajes de la precuela tras el final de esta. Dura solo un par de horas y, pese a que nunca se vendió como tal, es bastante claro que fue una demo glorificada de la ansiada tercera entrega.
Por otro lado, está la película. No se puede hablar de Kingdom Hearts χ Back Cover sin hablar de los juegos como servicio de Kingdom Hearts, ya que durante estos años una serie de títulos se lanzaron para navegadores japoneses y, posteriormente, para móviles. Desde el año 2013, el único contenido original que llegó a la saga fue a través de aquí, con una trama que aún a día de hoy tiene consecuencias y la cual dio nuevas lecturas a personajes que ya conocíamos, por lo cual no es una cosa que simplemente podamos ignorar. Este es el principal problema de la película, pues en vez de hacer una versión fílmica de los eventos del juego para que todos puedan estar en la misma línea, decidieron hacer una serie de escenas sin ningún tipo de conexión entre ellas, en las cuales podíamos ver qué decían y hacían ciertos personajes en ciertos momentos, con matices que solo eran resaltables para los jugadores más involucrados con el guion del juego móvil. Este es, sin duda, el producto más café para cafeteros que han sacado jamás y, pese a que las tramas del juego de móvil son interesantes e importarán en un futuro, tal vez no sea tan importante ver esta película para seguir las aventuras de Sora.
Sería genial pasar, por fin, al ansiado tercer juego, pero estos no fueron los únicos recopilatorios que tuvimos. En el año 2018 salió Kingdom Hearts -The Story So Far-, recopilando 1.5+2.5 y 2.8, para presentar en una sola caja todo lo necesario para lanzarte de cabeza a Kingdom Hearts III. Tiempo atrás entrar a la saga era muy complicado, los juegos estaban repartidos a lo largo de diferentes plataformas y era obligatorio entrar a foros a leer ciertas cosas para entender qué estaba pasando exactamente en las versiones japonesas, pero a día de hoy queda demostrado que Square Enix hizo todo lo posible para que Kingdom Hearts fuese una saga accesible para todos.

Y, al fin, Kingdom Hearts III
Ver la perspectiva del tiempo y pensar en Kingdom Hearts III es complicado. Sin desmerecer a las entregas portátiles, lo que quería el público realmente era una entrega con la ambición del segundo juego. Pero claro, aquel salió en el año 2005 y la ansiada tercera batida se lanzó para PlayStation 4 y Xbox One en el año 2019. No fueron catorce años de nada, pues entre estas tuvimos cuatro entregas y el relanzamiento de la saga en múltiples plataformas. Había muchísima gente cansada, bajándose del barco hasta que llegase una entrega a la altura de sus expectativas e, inevitablemente, estas se tornaron irreales.
Kingdom Hearts III es un juego excelente, pero con unos problemas más que evidentes. Se anunció en el año 2013 en el E3 de Sony y, al comparar el tráiler original con el juego definitivo, tal vez podríamos aventurarnos a confirmar que lo que se nos enseñó en esa conferencia era una versión muy previa, aún en momentos iniciales del desarrollo. Sin entrar en detalles de la trama, se nota que en el acto final hay una ambición a la que el juego es incapaz de corresponder, ya que propone unos esperados momentos álgidos para los personajes que se han construido a lo largo de la saga y que, debido a un desarrollo accidentado, se sienten insatisfactorios. Evidentemente, más tiempo podría haber sido una solución, pero hablamos de catorce años para una secuela real de las aventuras de Sora, seis años desde su anuncio. A veces las cosas simplemente tienen que salir, comernos el peso de la expectativa y, a partir de ahí, seguir adelante.
Con todo, Tetsuya Nomura no iba a dejar las cosas así. A diferencia de las entregas de PlayStation 2, ahora podían actualizar los juegos sin necesidad de un relanzamiento. Por ello, en el año 2020 salió a la venta Kingdom Hearts III: ReMind, el DLC del juego. Por un lado, vendría un final revisado que, sin ser perfecto, sí que dignificaba muchísimo más los combates finales y volvía el clímax muchísimo más intenso e interesante. Por otro lado, recogió el testigo de las versiones Final Mix con un nuevo escenario en el cual podrías enfrentarte a jefes finales, postgame, para responder y callar a las críticas de que el juego original apenas tenía contenido al terminar la aventura.
Estas batallas son letales y solo están recomendadas a los jugadores que, realmente, quieran explorar las mecánicas hasta el límite. Sin el nivel máximo y un equipo y armamento perfecto puedes despedirte de tener una oportunidad, así que es imprescindible completar todo el juego si de verdad se quiere enfrentar a estos enemigos letales. Por supuesto y, como ya es tradición, se incluyó un nuevo enemigo secreto que enlazará con la trama del futuro Kingdom Hearts IV.

Y una vez lanzado Kingdom Hearts III, ¿qué pasó después?
Pues por un lado, no hay que perder las costumbres. No hubo un relanzamiento físico del juego con el DLC, pero sí que tuvimos Kingdom Hearts All-in-One Package, el cual incluía todos los recopilatorios anteriores y la tercera entrega con el DLC.
Además, en el año 2020 también se lanzó la, hasta la fecha, última entrega de la saga. Kingdom Hearts: Melody of Memory es un juego de ritmo con más de 145 canciones de toda la serie. Irónicamente, es otro repaso más a todos los eventos de todos los juegos, pero esta vez de forma musical. También incluiría un pequeño epílogo con un pequeño avance en la narrativa, para ir calentando para la próxima entrega pero, seis años después sin ver esa continuación, más que calentar, enfría.
Melody of Memory llegó a PlayStation 4 y a Xbox One, pero también llegó por primera vez a Nintendo Switch. Un par de años después se dejarían ver el resto de entregas en la híbrida de Nintendo, pero se trataría de versiones en la nube. Con una pésima recepción del público y jugando un poco a ser Nostradamus, no sería raro que cuando sea más cercano el lanzamiento de Kingdom Hearts IV se anunciaran versiones nativas de todos estos juegos, esta vez para Switch 2.

En general, en los últimos años el vacío se ha llenado con la llegada de la franquicia a más plataformas. También han aparecido poco a poco en PC, con un primer lanzamiento en la Epic Games Store y un más reciente lanzamiento para Steam, en el cual se aprovechó para actualizar con modelos escalados a 4K.
Es, en parte, bastante gracioso ver cómo la saga ha pasado de ser complicada, repartida por plataformas y con contenido que llevaba más de un lustro siendo exclusivo de las versiones Final Mix japonesas a ser una serie accesible, que ha salido en todas las plataformas y que, a día de hoy, se puede comprar completa por muy, muy poco. Sabiendo esto, podemos responder a la pregunta inicial de una forma muy sencilla. Sí, se empieza por el primer juego y recomendamos los recopilatorios, ya que incluyen básicamente todo lo relevante. Pero vamos a dejar una pequeña lista, punto a punto, de cuál es el orden a seguir:
- Kingdom Hearts Final Mix
- Kingdom Hearts Re: Chain of Memories
- Kingdom Hearts II Final Mix+
- Kingdom Hearts 358/2 Days, película
- Kingdom Hearts Birth by Sleep Final Mix
- Kingdom Hearts Re:Coded, película
- Kingdom Hearts 3D: Dream Drop Distance HD
- Kingdom Hearts III + ReMind
- Kingdom Hearts Melody of Memory
Podríais ver Kingdom Hearts χ Back Cover antes de Kingdom Hearts III, pero todo lo relacionado al juego de móvil funciona mayoritariamente en su propio contexto. Si os involucráis lo suficiente con la saga como para llegar a ello, en lo personal vuestro redactor os recomienda este vídeo de Dani Agudo, en el cual se resume toda la historia en unos veinte minutos y después, si queréis, podéis veros la película.

Lo que está por venir
Kingdom Hearts IV se anunció en abril de 2022. Supuestamente, tendríamos que haber cubierto este vacío de contenido con Kingdom Hearts Missing Link, un juego para móviles que continuaría los eventos del juego anterior. Lamentablemente, presenta de nuevo un desarrollo problemático, ya que es un título que iba a lanzarse poco después de su anuncio en el año 2023 y, a meses de su salida, tuvo un retraso indefinido que pasó a cancelación en el año 2025. Esto tiene como resultado la absoluta nada en la saga durante seis años y sumando desde el lanzamiento de Melody of Memory.
Kingdom Hearts III cerró la Saga del Buscador de la Oscuridad, de modo que Melody of Memory es un interludio entre esta y la siguiente, de la cual aún no sabemos su nombre. Entre la cancelación de Missing Link y el foco del marketing en Final Fantasy XVI y Final Fantasy VII Rebirth, entendemos el porqué del silencio. Pero el tiempo pasa y ya no quedan recopilatorios por recopilar, así que lo único que nos queda es, si no queremos volver a tener una situación como la de Kingdom Hearts III, ser pacientes y moderar las expectativas.