Especial de Halloween 2025: nuestros monstruos favoritos

¿Cuál es la esencia del miedo? Para algunos, se trata de una vista terrorífica, la confirmación de nuestras peores pesadillas, el momento de éxtasis final. Para otros, lo inquietante se halla en lo inmediatamente anterior, la incertidumbre insuperable sobre todo cuanto desconocemos, el misterio sobre aquello que acecha y que atormenta —esta es la tesis que mantenía el legendario David Lynch, quien por primera vez no nos acompaña para estas tenebrosas fechas; descanse en paz, maestro—, aquel grito ahogado que nunca se materializa. Conforme se cierne sobre nosotros la noche más escalofriante del año, en Futoi Karasu rendimos un homenaje a aquellas criaturas del anime, el manga y los videojuegos que más han ahondado en estos conceptos para la redacción de la web. Desde obras explícitamente centradas en el terror hasta aquellas que sorprenden con coletazos de tensión y peligro ineludible, esta selección os acercará a aquellos seres que más nos han hecho reflexionar sobre la monstruosidad como concepto y cómo, a veces, lo surreal guarda una conexión muy íntima con sentimientos muy reales. ¡Feliz noche de Halloween!

La familia Kito — Dandadan

Dandadan presenta una gran variedad de escenarios y representaciones inquietantes de diferentes realidades de Japón y mundos alternativos, como lo espiritual y lo alienígena. Sin embargo, normalmente los elementos que más angustian a todo tipo de espectador son aquellos que pueden encontrarse en su vida cotidiana. En la segunda temporada de la serie también se retrata notablemente a estos personajes, concretamente a través de la familia Kito. Si bien hay un aspecto que relaciona esta familia con la ufología, pues se trata de un conjunto de monstruos subterráneos que llevaban a cabo sacrificios humanos para calmar a la Gran Serpiente, hay un aspecto de su representación que ya antes de saber estos secretos causaba una gran inquietud: su condición como secta.

Ya durante su primera aparición, una gran angustia recorre al espectador al ver a Momo sola en las aguas termales ante una horda de hombres cerniéndose sobre ella, pues es un escenario que, fuera de lo sobrenatural de la serie, puede suceder perfectamente en nuestra realidad. Esta inquietud continúa cuando se ve que la familia tiene un control aparentemente total sobre el pueblo, hasta el punto de que disfruta de carta blanca para llevar a cabo sacrificios humanos desde hace 200 años. Son estos aspectos los que causan realmente un malestar en el público, ya que incluso podemos recordar a ciertas personalidades de nuestra vida personal que disfrutan de esta impunidad para realizar todo tipo de actos deleznables sin ver ninguna consecuencia por sus acciones.

Su apariencia, con ese color de piel antinatural y las sonrisas perpetuas, forma parte de la inquietud que siente el espectador al verlos aparecer en pantalla. / ©Science SARU

Jack Baker – Resident Evil 7: Biohazard

Puede que esta elección resulte sorprendente tratándose Resident Evil de una saga con multitud de enemigos y monstruos mucho más icónicos que Jack. Sin ir más lejos, Alcina Dimitrescu, una de las antagonistas de Village fue muy popular durante la salida del juego en Internet y las redes sociales, al igual que Mr. X o Némesis con los remakes de Resident Evil 2 y 3, respectivamente. Sin embargo, lo cierto es que está plenamente justificada su inclusión en este artículo.

Pero vayamos por partes. Jack es, en primera instancia, un enemigo formidable y aterrador durante las primeras horas del juego. Su persistente persecución nos dificultará la exploración de la casa de los Baker y su IA, para ser la primera que Capcom implementó con el motor gráfico RE Engine, está muy bien implementada. Un detalle nos llamó especialmente la atención y nos asustó sobremanera en nuestra partida de RE7 es que, si el jugador se queda sin munición en las armas, Jack lo reconoce y nos lo hace saber mientras nos busca diciéndonos algo así como: “Así que te has quedado sin munición, ¿eh?”. Esto nos resultó francamente aterrador, pero la realidad es que no constituye el único aspecto por el que Jack Baker resulta ser un personaje fascinante.

©Capcom

Y es que, a lo largo del juego, descubrimos que era un padre de familia normal y entregado, una persona totalmente corriente y podría decirse que incluso buena. En cierto punto de la historia, Jack se muestra totalmente arrepentido de todo lo ocurrido. Sabemos que su actitud y ganas de matar a Ethan se debieron a que estaba siendo controlado por Eveline, al igual que el resto de su familia; resulta, pues, muy interesante ver cómo una persona completamente normal acaba sumiéndose en la locura y cometiendo actos terribles, transformándose en un monstruo aterrador, por causas ajenas a ella misma.

Legión y Nuculais – saga Castlevania

Castlevania es una franquicia que, aunque no utiliza el miedo como vehículo de forma directa, sí bebe de las mayores influencias del género para hacerlas propias dentro de su universo visual. Así, podemos ver todo el abanico de criaturas de las obras de terror icónicas cuando nos enfrentarnos a ellas con los miembros de la familia Belmont. El monstruo del que hablamos hoy, sin embargo, no viene de las obras típicas, sino de la Biblia, y se trata de uno de los enemigos más icónicos de la franquicia, Legión.

Cuando llegamos a su habitación somos recibidos con un diluvio de seres humanoides pero sin rasgos definidos, que marchan con intención de acabar con el héroe que controlamos. Si bien ya por sí mismos dan bastante miedo, no es hasta que miramos arriba que empieza el horror. Se cierne sobre nosotros una esfera de carne palpitante compuesta de miles de seres iguales a los que persiguen al jugador se cierne en el techo, protegiendo un núcleo que actúa como el objetivo a vencer y que es rodeado por estos hombres sin rostro, que cada vez que se desprenden del gran orbe, toman conciencia y se suman a la horda incesante.

©Konami

Si bien esto ya es una imagen incómoda, no es hasta Curse of Darkness que llega sus ultimas consecuencias en la forma de jefe secreto al que vencer tras la historia principal. En las profundidades del siniestro templo de Garibaldi nos encontramos con la enésima batalla contra este monstruo mientras bajamos una habitación en espiral, pero tras vencer esta vez, el núcleo que guarecían los soldados sin vida consigue eclosionar a la forma imperfecta del ser divino que quería crear este monstruo, llamado ahora Nuculais. El que es ahora el objetivo a vencer se muestra como un gigante envuelto en luz del que solo podemos identificar un corazón palpitante, que actúa como única debilidad. Ningún dios ha formado parte en la creación de este deforme ser que, lejos de hablar, solo suelta unos gruñidos de ira que realzan lo inquietante de este ser que intenta sin éxito imitar a la humanidad.

Espectro acuático – Pikmin 2

Algunos títulos principales de Nintendo, especialmente aquellos en los que Shigeru Miyamoto ha estado implicado, han introducido ciertas criaturas capaces de quitarle el sueño a más de un jugador. Aparecen de forma esporádica, pues una aventura no estaría completa sin una fusión de emociones variadas como el terror y el agobio. En Pikmin 2, una de las muchas mazmorras que pueblan cada mapa es el Castillo Sumergido. A medida que lo explora el jugador, acompañado únicamente de pikmins azules, algo cae del cielo. Es el espectro acuático, un ser aparentemente invencible que arrollará a Olimar, a Luis y a todos sus pikmins a no ser que lleguemos hasta el final del laberinto y consigamos lo necesario para derrotarlo.

El terror está en la propia identidad de este espectro. No se empareja con ninguna otra familia de seres, su comportamiento es irregular con respecto a los demás monstruos del título y sus rasgos físicos como su apariencia —semiacuática y los sonidos que emite— son escalofriantes. Olimar lo describe como la propia encarnación del miedo y que podría no ser ni un monstruo, sino el propio agotamiento y el miedo de una persona en la profundidad de ese castillo lo que manifiesta al espectro. Como concepto, es desconcertante y le da una profundidad más a una criatura que ya de por sí pone al jugador en una situación de apuro. Engendros así plagan las aventurillas más clásicas de Nintendo y el espectro destaca entre todos ellos porque el miedo a lo desconocido siempre va a ser más fuerte que cualquier otro temor. Saber qué es lo que te ataca lo hace todo más llevadero. Pero, ¿con este espectro? Solo queda huir.

©Nintendo

Gachas y eventos de verano

Los gachas —especialmente su modelo de negocio y la tendencia a la sexualización femenina— son lo suficientemente terroríficos para ocupar su puesto en una de nuestras listas, pero este es un buen día para hablar de dos eventos de verano distintos, Auguste of the Dead y Chaldea’s Thriller Night, de Granblue Fantasy y Fate Grand/Order. Comenzando con el evento de 2022 de la franquicia encabezada por Kinoko Nasu, la historia de este campamento de verano mezcla los tropos de las escuelas estivales con todo tipo de obras de terror, como Evil Dead, El resplandor o el mítico videoclip de Thriller de Michael Jackson, así como el clásico japonés La Señal. Obviamente y debido a lo efímera de la naturaleza de estos juegos, la única forma relativamente viable de leer este evento es buscando algún vídeo en YouTube que lo cubra en su totalidad.

Por su lado, Granblue Fantasy sí que ha añadido de forma permanente Auguste of the Dead este mismo verano a su amplio repertorio de contenido secundario, aunque no sin antes recomendar a los jugadores leer otros once eventos anteriores. Narra la historia de Meg, una joven que luchará contra hordas de no muertos y pescados zombis con un tiburón en lugar de brazo, al más puro estilo Evil Dead, una inspiración común de ambos eventos. Este tipo de promociones se sienten extrañas y mezclan diferentes festividades y épocas del año, lo que resulta casi una antonimia que choca con el público.

Es cierto que el objetivo del artículo es hablar sobre monstruos de este tipo de obras, pero el autor de este segmento ha preferido ahondar más en los párrafos anteriores en otros temas, porque la mera descripción de esta abominación es más que suficiente para infundir miedo en cualquiera con unas pocas palabras. Se trata de la versión voladora zombi del mítico bonito de Granblue Fantasy: el zombicóptero. Mitad bonito, mitad helicóptero, cien por cien puro material de pesadillas.

©Cygames 

Los Heaven Smile – Killer 7

Killer7 es un juego extraño. Si bien se le suenen poner ante todo las etiquetas de “Acción” y “Disparo sobre raíles”, la presentación de su enemigo principal no dista mucho del terror más primitivo: una criatura vagamente humana acercándose a ti en línea recta con la intención de matarte. Aunque cuenten entre sus filas con variantes absurdas con forma de bola o el equivalente en Texas de llevar una camiseta en la que ponga “Hincha del Betis”, los Heaven Smile tienen una fuerte presencia gracias a su aspecto y sonidos. Risas y gritos, proporcionados por el difunto Joe Lala, quien también da voz a Kun Lan, antagonista principal del juego.

Su único modo de ataque es acercarse lo suficiente como para explotar al lado del jugador, lo que también juega un papel en la historia del juego, ambientada en la paranoia internacional causada por el terrorismo de los mismos para alterar la paz mundial. Siempre que vayan a por el jugador, se carcajearán para indicar que le han visto y cuando estén cerca, se reirán de manera ensordecedora antes de cegarle con una explosión. Un enemigo memorable que se reinventa de maneras absurdas y amenazantes a lo largo del juego, un tiro en el blanco.

©Capcom

‘Papa’ Dino Golzine – Banana Fish

Vale, puede ser que el líder de la mafia corsa y principal antagonista de Banana Fish no tenga garras, colmillos ni poderes sobrenaturales. Pero con su obsesión enfermiza por perseguir y atormentar a Ash Lynx nos recuerda una verdad mucho más inquietante: los auténticos monstruos están hechos de la misma materia y respiran el mismo aire que nosotros, lo que permite explorar hasta qué punto puede corromperse la naturaleza humana.

Su forma de entender el mundo e interactuar con él hacen de ‘Papa’ Dino un personaje intrigante y retorcido a partes iguales, no solo por sus acciones, sino por su afán por arrastrar a otras personas al mismo fango que él habita. Se trata de un enemigo incansable que siempre está varios pasos por delante de todos y que es capaz de hacer cualquier cosa con tal de seguir en la cima de la cadena alimenticia

©MAPPA

«Hikaru» – Hikaru Ga Shinda Natsu

Hikaru está muerto. Su amigo, Yoshiki, lo vio con sus propios ojos. Pero entonces, ¿quién —o qué — es el «Hikaru» que lleva meses ocupando su lugar, haciéndose pasar por él con su misma apariencia, voz, personalidad y recuerdos?

Cuanto menos contemos de la trama de Hikaru Ga Shinda Natsu, más dejamos para que esta fanática combinación de Boys Love y terror folklórico os sorprenda. Lo que sí os podemos asegurar es que la personalidad de «Hikaru» —también bautizado por los fans como Hikarun’t—, en ocasiones tierna y amigable y, en otras, inquietante, nos mantendrá tan confusos como a Yoshiki mientras vamos conociendo poco a poco más sobre «él».

©Cygames Pictures

Orochimaru – Naruto / Naruto Shippuden / Boruto

Orochimaru lograba helarnos la sangre en cada una de sus apariciones durante los primeros compases de Naruto. No solo por dejar totalmente sobrepasados a Naruto y a sus compañeros, sino porque lo hasta los shinobi más poderosos, como Kakashi, se quedaban paralizados del pánico con solo verle.

Es un personaje excéntrico, misterioso y retorcido a partes iguales- Su mezcla de ambición desmedida y su falta de escrúpulos, materializados en sus perturbadores experimentos —muchas veces con niños de por medio— le dan ese toque grotesco e inquietante que le hace único dentro de la trama de Naruto. Demuestra una y otra vez que es capaz de cruzar todas las líneas en busca de más poder, hasta el punto de haber alcanzado una aparente inmortalidad, aunque difícilmente se le puede seguir considerando un ser humano.

El colmo llega cuando consigue seducir a Sasuke para que abandone a la Aldea de la Hoja. Visto el historial que Orochimaru tiene a sus espaldas, no nos extraña la desesperación de Naruto por rescatar a su amigo de sus garras. Es cierto que su amenaza se empieza a diluir en cuanto empiezan a aparecer otros enemigos como Akatsuki, pero Orochimaru siempre queda como un personaje impredecible que siempre parece estar tramando algo.

©Masashi Kishimoto

Arkveld / La antigua civilización de Wyveria – Monster Hunter Wilds

La franquicia de caza de monstruos de Capcom no tiene el terror precisamente como su punta de lanza —da fe este redactor, sin embargo, de que algunos diseños podrían quitarle el sueño a aquel jugador primerizo que viera el opening de Monster Hunter Tri—. Al fin y al cabo, el arte de horrorizar se cimienta en gran medida sobre lo desconocido, aquella incertidumbre que se apodera de nosotros y dispara nuestra imaginación sobre qué hay más allá de lo que nuestros sentidos nos permiten percibir. Monster Hunter, en cambio, basa su jugabilidad precisamente en ir descubriendo paulatinamente los hábitos de nuestros adversarios y respetarlos como iguales en el ecosistema —no entramos en el acierto de esto último—, premisa de todo punto contraria a lo que venimos señalando. Quizás por esto es que los monstruos insignia de cada entrega se nos suelen presentar mucho antes del momento del enfrentamiento canon en la historia, pues atisbar su poderío sin que se nos conceda la oportunidad de contraatacar acrecienta las tensiones de cara a un inevitable reencuentro.

Arkveld amplifica los beneficios de esta fórmula y la adereza, al compás de la trama de Wilds, con un claro homenaje al género de las monster movies. Lo habitual en estas cintas es que, bajo la guisa de una criatura terrible, se esconda una metáfora de la arrogancia humana y las catástrofes que ha desembocado a lo largo de la historia. Así, se subvierte el concepto tradicional de «monstruo» y se invita a la audiencia a cuestionarse si somos nosotros los responsables de tales desgracias. El «espectro blanco», así denominado por la tribu de Nata, no solo diezma a los Vigilantes en un arrebato de furia, sino que da caza a los superdepredadores de las Tierras Prohibidas en aras de robarles su energía elemental, arrebatándoles la vida. La simbología de la criatura en sus primeras apariciones, en consonancia con la leyenda que lo precede, es la de una presencia fantasmagórica que arrasa con la esencia vital de todo a su paso. Es impredecible y peligroso, al igual que sus compañeros de clase a los que acabamos por conocer, los constructos guardianes. Creados por la antigua civilización de Wyveria para protegerla de enemigos todavía desconocidos, estos monstruos artificiales terminaron por volverse contra sus creadores y cayeron en el olvido, recluidos en las ruinas por una eternidad.

©Capcom

Al momento de nuestro combate final con el Arkveld guardián, nuestro temor ante su desmedido arrase por los ecosistemas de Wilds —motivo por el cual el gremio de cazadores ordena abatirlo— se ha tornado una agridulce culpa. La corrección de los errores del pasado es a costa de una vida inocente y perdida, que no es verdaderamente responsable —ni, probablemente, consciente; la violencia y el aislamiento son todo lo que ha conocido este encadenado ser— de su conducta descontrolada. Así es como, al más puro estilo de clásicos como Frankenstein o Parque Jurásico, inspiraciones innegables del título de Capcom, la obra se atreve a posicionarnos a nosotros como el auténtico monstruo.

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