Road to Time Stranger: Introducción a Digimon

Pese a que lleva más tiempo de capa caída que cuando otrora estuvo en auge, es difícil no conocer la franquicia de Digimon, ya sea de manera más reciente por los esporádicos juegos o por la época dorada en la que estaba considerada al nivel de la franquicia de Gamefreak de similares características. Las aventuras de los monstruos digitales acompañados de sus encantadores compañeros golpearon fuertemente a los jóvenes de principio de milenio y, aunque de un tiempo a esta parte la saga ha pasado sin pena ni gloria, está empezando a haber un resurgimiento de la misma por muchos frentes, capitaneado por la salida del nuevo juego de la franquicia, Digimon Story: Time Stranger. Sin embargo, hay mucha gente interesada en el próximo título que a lo mejor no conoce o no recuerda elementos de la ambientación de la saga. Así, desde Futoi Karasu hemos decidido hacer una serie de artículos donde hablaremos de lo que es el mundo digital y lo que conforma el canon de la saga, apuntando los acontecimientos principales de su multiverso. Cabe recalcar que se tratará de no destripar ninguna de las series o los juegos —aunque es evidente que este artículo no es para quien quiera acercarse a Digimon sin conocimiento previo—, salvo por la aparición y rol de un conjunto de personajes en Digimon Story: Cyber Sleuth para explicar su contexto.

Lo primero que tenemos que dejar claro es que Digimon, como franquicia, no tiene un solo contexto argumental como podría ocurrir en otro tipo de sagas y, al igual que la tecnología avanza en el mundo real, el origen de cada mundo digital y sus criaturas suele funcionar acorde a lo que cada obra exige. Aun así, todas estas interpretaciones del mundo digital —el servidor estándar, al menos— existen a la vez y actúan como mundos paralelos entre los que no se puede viajar sin el poder de unas determinadas criaturas. Hablando de los propios monstruos, estos también tienen diferentes orígenes, alejándose a veces de la idea de que tanto ellos como su tierra son de creación humana —Frontier es un ejemplo—. Así, otras interpretaciones explican que el mundo digital fue creado por un virus que le dio vida a unas inteligencias artificiales. Independientemente de esto, el resto de rasgos suelen mantenerse, definiendo al digimon como una criatura digital compuesta de datos, con un núcleo central, sin género —esto incluye a personajes con rasgos sexuales muy marcados, como Angewomon— y con la capacidad de evolucionar en formas más poderosas, con múltiples ramificaciones.

Yggdrasill_7D6, un avatar del dios del mundo digital. / ©Bandai Namco

El crisol de mundos digitales, por su parte, funciona como una línea paralela a la propia realidad y, aunque normalmente no se tocan salvo para viajar de un lado a otro, alguna vez las dimensiones de los digimones han llegado a corroer el mundo humano. Si bien hay tantas iteraciones de esta dimensión como obras, la mayoría suele mantener ciertos patrones lo que nos permite considerar la idea de un «mundo digital estándar» para hablar de las cosas que tienen en común. Estructurado principalmente en capas, este ciberespacio opera de forma muy similar al planeta que los personajes protagonistas conocen, un lugar habitable y con regiones que a grandes rasgos pueden sentirse como un reflejo del mundo real. Por su parte, su mayor regidor es la figura conocida como Yggdrasill, el ordenador central que funciona como servidor donde se hospeda la dimensión. Presentado a veces con el avatar que podéis ver en la imagen de arriba, es a efectos prácticos la figura divina del mundo digital, que actúa por encima del bien y del mal llegando a veces a ponerse en contra de las tribulaciones de los personajes centrales de la trama.

Bajo su mando existe la organización conocida como los Royal Knights, que además de ser probablemente el grupo más popular de la franquicia, funcionan como la mayor fuerza ofensiva del plano dimensional en el que suelen existir. Guerreros como Omnimon, Gallantmon o Alphamon —figura que actúa como última opción en los conflictos— son algunos de los integrantes de esta banda inspirada en los caballeros del rey Arturo. Habría que hacer una mención especial a su aparición en Digimon Story: Cyber Sleuth, obra en la cual la guerra de ideales del propio grupo los hace enzarzarse en una guerra civil y les da una capa extra de profundidad a cada miembro. Yggdrasill no es el único ser que funciona de manera diferente a los propios digimones, de modo que nos podríamos referir también al sistema Homeostasis —que regula el equilibrio entre bien y mal y tiene un rol muy importante en Adventure— pero es fácilmente el más popular.

Los doce olímpicos / ©Bandai Namco

Si embargo, la dimensión regida por Yggdrasill no es la única iteración que se ha hecho de este concepto. La más popular a día de hoy, si bien solo por su ejército de élite, es Illiad, el servidor griego que lleva cocinándose desde hace más de diez años y del que, aun así, conocemos bien poco. Teniendo como ordenador anfitrión —que, de nuevo, funciona como figura divina— a Homeros, esta tierra siempre ha sido rodeada por un halo de misterio más allá de su popular versión de los Royal Knights, los conocidos como Olympos XII. Doce héroes de nivel mega inspirados en los dioses olímpicos que son los encargados de repeler cualquier amenaza que se acerque al servidor, aunque algunas descripciones de las criaturas detallan que su conflicto es inacabable, además de que esta misma guerra genera más sangre en la forma de Titamon, un monstruo hecho del odio de las victimas de estos guerreros. Probablemente este equipo os suene, ya que tras más de cinco años dando migajas al público, Digimon Story: Time Stranger pondrá a este elenco —y al servidor en sí— en el ojo del huracán por primera vez desde su creación, al menos si no consideramos los juegos gacha.

En un principio, solamente íbamos a hablar de la versión griega al ser el único gran servidor paralelo presentado, sin embargo, recientemente Bandai Namco ha dado la primera información de un misterioso nuevo servidor. Shambala, conocido también como el «mundo digital oriental», es como se llama la tierra que Susanoomon dio a los digimones tras destruir y recrear el mundo que estaba antes. La desaparición de este demiurgo ha hecho que el ordenador central de este mundo, Kunlun, llamara a su propio elenco de guerreros como ya es tradición, los Tentei Hachibushu y formado por monstruos tanto de origen japonés como chino, marcando el tempo de como va a ser la temática de este nuevo e interesante mundo. Aunque los ojos están ahora mismo centrados en el mundo gestionado por Homeros, quién sabe si el siguiente Digimon Story nos lleve a buscar por qué desapareció el ya legendario héroe originario de Frontier.

El creador de Shambala es ni más ni menos que el legendario Susanoomon. / ©Bandai Namco

Pese a que son los que más están —o van a estar— en el punto de mira, Illiad y Shambala no son las únicas dimensiones conocidas alejadas del mundo digital básico que conocemos. De forma contemporánea a la existencia de los monstruos digitales, existió una serie de mascotas virtuales encerradas en una suerte de libros mágicos. Este producto, llamado Magical Witches, estaba diseñado por Kenji Watanabe —uno de los autores más importantes a la hora de hablar de Digimon— y bastantes años después de la salida de este juguete, el mundo que actuaba como ambientación de éste, Witchelny, se reformuló para formar parte del universo de los monstruos digitales. Con un estilo más centrado en la hechicería y caballería, esta dimensión es hogar de una escuela mágica a donde van muchos monstruos para mejorar sus poderes elementales, además de que es origen de varias criaturas populares, como el archiconocido Wizardmon. Este no es el único cruce que tenemos entre Digimon y otra serie de mascotas virtuales, ya que descripciones oficiales apuntan que Nanimon procede originalmente de los famosos Tamagotchi.

Y esto es solo una pequeña introducción de todo lo que gira alrededor del mundo digital en la que hemos explicado cómo es el mundo y un poco de su contexto, pero esta franquicia tiene mucho más aspectos de interés que presentar. Si os ha picado el gusanillo, recomendamos coger el primer juego o serie que os llame la atención y darle una oportunidad. O, si necesitáis algún apoyo, siempre podéis consultar nuestra guía de entrada a la serie Digimon. En cualquier caso, el mundo digital siempre tiene sus puertas abiertas para nuevos elegidos.

Un comentario en “Road to Time Stranger: Introducción a Digimon

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