Hablemos del anime de Uzumaki

Desde el pasado mes de octubre, es posible ver en la plataforma HBO Max la adaptación del archiconocido manga Uzumaki. Puede que a muchos esto no os pille por sorpresa, pero la recepción de sus cuatro capítulos fue mixta, por decirlo de alguna manera. Actualmente tiene un 6,5 de puntuación en la página IMDb y se formaron numerosos debates durante su emisión hasta que, una vez terminada, la producción cayó en el olvido de la audiencia generalista. De lo que no cabe duda es que se ha quedado con la reputación de «otra adaptación fallida de la obra de Junji Ito». Pero, ¿es esto realmente así? En este breve paseo por el pueblo espiral, Kurouzu, queremos intentar detallaros qué ocurrió con la producción de la serie, cuál ha sido el resultado final y terminar con una reflexión sobre la propia obra Uzumaki.

Uzumaki de por sí no necesita una introducción. Se estrenó en 1998 y tiene una duración de 20 capítulos, divididos en tres volúmenes. La trágica historia de dos jóvenes, Kirie y Shuichi, que contemplan con horror en qué se convierte su pueblo y sus vidas es de los mangas más notorios de Junji Ito, dado que recibió varios premios por ella y se percibe generalmente como una de las obras más importantes de su carrera. No es de extrañar, así pues, que esta retorcida caída en la locura se llevara a otros medios. Así como se hicieron dos pequeños videojuegos —ambos para la WonderSwan— y una adaptación al cine en los 2000. Era cuestión de tiempo que alguna productora se atreviese con un anime.

La portada de Uzumaki: Noroi Simulator /©OmegaMicottInc.

Sin embargo, la obra de Junji Ito y la animación son dos conceptos que nunca han terminado de casar del todo. La primera adaptación que nos llegó fue Gyo, la cinta lanzada en 2012. En 2018 y 2023, respectivamente, recibimos dos series que adaptaron a modo de antología muchas de sus historias cortas. Algunos replican que los mangas de Junji Ito son demasiado complejos para cualquier otro medio que no sea aquel en el que el autor escribe con su pluma. Otros sostenían que la fuerza tan oscura e hipnótica que tiene su dibujo se ha consolidado tanto en nuestras mentes que verlo dotado de dinamismo rechaza la naturaleza de las obras en sí mismas. La verdad que podemos afirmar es que todas estas adaptaciones tuvieron una acogida poco favorable y reafirmaron la creencia popular de que «los trabajos de Junji Ito son difíciles de llevar al anime». Es entonces cuando llegó Adult Swim.

En 2019, se anunció la adaptación de Uzumaki a una miniserie especial de cuatro episodios. La novedad de esto es que sería un trabajo conjunto entre el estudio japonés Production I.G y el canal televisivo estadounidense Adult Swim —hogar de gran variedad de series orientadas a un público adulto—, en colaboración con la empresa productora Williams Street. Su productor principal, Jason DeMarco, quería impulsar la idea de que estudios tanto americanos como japoneses aunaran esfuerzos para traer al público algunas obras aclamadas y así exprimir las fortalezas de ambas corrientes de animación. Sin embargo, los siguientes años no serían muy provechosos para este proyecto. Para empezar y aunque DeMarco lo negase, la pandemia global que comenzó en 2020 fue el primer agravante de los problemas de producción. Uzumaki sufrió varios retrasos, cambios de equipo y hasta de estudio de producción. La cosa llegó hasta el punto de que Hiroshi Nagahama, el principal director del anime, no estaría presente en la ficha técnica de uno de sus episodios.

Al final, se dividió bastante el trabajo sin control.

El resultado final lo veríamos finalmente el 26 de septiembre de 2024. Los meses previos a su estreno fueron una pequeña calma antes de la tormenta, pues los últimos tráileres convencían al ojo crítico y se preveía que este ardua espera fuese recompensada. Y, en un principio, así fue. El primer episodio recibió críticas muy positivas, no solo mezclándose con sentir que la espera había merecido la pena sino que además parecía que la creencia popular que sobre las adaptaciones de la obra de Junji Ito llegaba a su fin. Se alabó la elección de plasmar de forma tan directa el apartado artístico de Uzumaki, que literalmente daba vida al manga original. Durante una semana, vivimos este sueño tan placentero sin saber que la espiral solo comenzaba a retorcerse.

El 6 de octubre de 2024 se lanzó el segundo capítulo. Las redes sociales se volcaron a la hora de comentar este capítulo, en especial, esta escena. Los problemas de producción se vieron finalmente reflejados en todo este capítulo, el cual chocaba abruptamente con las luces del anterior y arrancaba de un plumerazo toda esperanza que se podía haber tenido en esta adaptación. Fue prácticamente la comidilla de aquel día en el mundo de la animación, era imposible perdérselo. La espiral siguió su curso y, por desgracia, las mismas evidencias se encontraron en el tercer y cuarto episodios. Aquel estreno había sido un sueño efímero y los problemas continuaban. El quid de la cuestión estaba en la falta de dinamismo, pues los personajes se expresaban de una forma muy rígida y sus movimientos parecían inacabados. En la actualidad, pensar en el anime de Uzumaki puede ser algo desolador. Todo se limita a decir peyorativos y lamentarse que, una vez más, se hayan confirmado las sospechas populares y nos hallemos ante otra versión que, como las de sus demás trabajos, no captan la terrorífica magia de su sensacional autor.

Episode 4 : r/Uzumaki
Todo cayó, al igual que Shuichi, a la espiral. /©AdultSwim

Ahora bien, con este artículo no queremos limitarnos a recapitular lo ocurrido con esta producción. De hecho, entre la marea de —todo sea dicho, merecidas y comprensibles— críticas, hay algunos puntos favorables de la serie a destacar que nos permiten hacer una lectura un poquito más positiva. Además de lo evidente, que sería la espectacular calidad de ese primer episodio —lo recomendamos de forma casi obligatoria a cualquier fan de la obra—, también es interesante sacar a relucir el sentido de la existencia de esta adaptación, esto es, la colaboración internacional entre Estados Unidos y Japón. No negamos que Jason DeMarco tenía una visión muy idealizada de que era posible combinar los puntos fuertes de ambas industrias, si bien sigue habiendo potencial para que surjan más proyectos de esta índole y que no se vean afectados por problemas similares. Por muy inestable que sea el mundo de la animación occidental, siempre habrá estudios y productores que estén dispuestos a colaborar y puedan desarrollar su trabajo de la forma más eficiente —y menos accidentada— posible.

El horror se implementó bien, las cosas como son. /©AdultSwim

Hay otro aspecto muy importante y es que esta obra sigue siendo Uzumaki. Incluso con los problemas existentes, no deja de ser una de las historias de terror más desquiciantes que Junji Ito nos ha dado. Muchos espectadores han captado esta sensación porque el original es así de hipnótico. De hecho, la reacción lógica de algunos fue ir directamente al manga original y, aunque esta no es la razón más positiva por la que visitarla, ya es motivo de interés en sí.

Es posible que esta no sea la última vez que oigamos de un intento a la hora de adaptar los trabajos de Junji Ito. Igual la próxima vez que esto se dé estamos ante una producción más fructífera o igual queda en el olvido como las otras. Sin embargo, esta versión de un clásico ha servido para acercarnos un poco más a la obra del gran maestro del terror japonés. Su primer capítulo puede ser aún visualizado en HBO Max, por si queréis pasar un rato de horrores entretenidos o, por su parte, ver el resto de la serie para comprobar de primera mano lo que ocurrió. La espiral va a seguir girando, toméis la decisión que toméis.

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