El pasado 17 de octubre llegó la nueva fiesta que Mario y sus amigos han estado celebrando desde hace ya más de 25 años. Se trata del tercer título de la saga Mario Party lanzado para la ya veterana Nintendo Switch y el segundo en la propia sub-saga Super Mario Party que cuenta con un título más en la misma consola. Unas semanas tras su lanzamiento y después de haber disfrutado un poco de este jolgorio, venimos muy emocionados a contaros por qué deberíais darle una oportunidad a este título si queréis haceros con un Mario Party recurrente al que jugar con amigos. Que sea uno de los mejores o no sí es opinión de cada uno; lo que si creemos es que Super Mario Party Jamboree es la experiencia definitiva de Mario Party hasta la fecha.

Hagamos un poco de memoria, el primer título de Mario Party llegó en 1998 y desde entonces hemos tenido una gran lista de juegos en el que tiramos dados y competimos en minijuegos. Contamos con las entregas numeradas de Mario Party de la 1 a la 10, los Super Mario Party de Switch y los spin-offs para las consolas portátiles entre los que destacamos increíbles títulos como Mario Party DS. ¿Cómo ha podido triunfar una saga cuya fórmula se ha mantenido prácticamente igual exceptuando ciertas divergencias? Pues la verdad es que esto fue todo ensayo y error. El tradicional modo de tablero al más puro estilo juego de mesa con minijuegos es algo que fue asfixiando a sus jugadores poco a poco, título tras título, solo salvándose en contadas ocasiones. Siempre que la saga intentaba innovar, el cambio quizás podía ser demasiado radical. Mario Party 9 y 10 fueron criticados por cambiar completamente la forma de jugar en el tablero y a la hora de ofrecer modos adicionales al clásico, siempre se ha hallado el problema en la poca variedad que podía ofrecer un título individualmente. Es decir, Mario Party es una saga llena de diversión que nunca ha sabido exprimir al máximo el potencial que la saga puede ofrecer.
Entonces fue cuando nos ha llegado Super Mario Party Jamboree, anunciado en un Nintendo Direct de este mismo año. La gente tenía sus reservas y dudas respecto a este título ya que parecía haber salido de la nada y podría ser otro título simplón para rellenar más el catálogo de la Nintendo Switch en su última etapa. La sorpresa que nos llevamos muchos cuando pudimos probar este título, ya que, de primera mano e incluso desde el propio tráiler, pudimos ver cuál era la jugada maestra de este título. Que no es otra que la gran variedad de modos que ofrece, cubriendo las necesidades de cada jugador, tanto acérrimo como novato a esta saga.
Primero hablemos de la parte más tradicional, Super Mario Party Jamboree ofrece un modo de tableros para cuatro jugadores. Podremos elegir entre cuatro nuevos, así como tres desbloqueables que los iremos consiguiente conforme consigamos Puntos Mario Party. Estos tableros son bastante variados entre sí, trayendo temáticas que ya hemos visto durante la saga con esos pequeños toques que mantienen fresca su rejugabilidad. Junto a estos, vuelve algo muy importante, los objetos que usar durante las partidas y que compraremos con monedas. Esta vez este título ofrece 37, la cifra de objetos más alta hasta la fecha en un Mario Party.

Luego están los minijuegos, con una friolera de 112 para probar —otra vez, la cantidad más grande hasta la fecha—. Algunos son totalmente nuevos y otros vuelven de títulos anteriores. Y si bien es cierto que esta cifra se engorda debido a que cuenta mini juegos menos tradicionales como los fugaces de objeto para los tableros, la verdadera salsa de champiñones está en la variedad de tipos de estas pequeñas diversiones. Por un lado, la jugabilidad de estos. Podremos elegir si jugarlos al viejo estilo de botones o usar los controles de movimiento de los Joy-Cons. Pero aquí viene la gracia, tú mismo puedes seleccionar antes de empezar en un tablero qué tipo de minijuegos quieres, incluyendo si quieres dejar de lados los que sean de movimiento o no. Esta opción, inexistente en otros títulos que ofrecían dualidad de estilos de juego, ha llamado la atención de muchos jugadores de manera muy grata.
Otro tipo de juegos que destacamos vienen ligados a la nueva mecánica que incluyen los tableros y estos no son otros que los Colegas Jamboree. Super Mario Party Jamboree incluye 22 personajes jugables —otra vez batiendo records— con dos desbloqueables, Ninji y Pauline. Pues bien, diez de ellos; como pueden ser Mario, Waluigi o Estela; ofrecerán algo a los jugadores si no se han elegido como jugables, la opción de unirse al jugador durante turnos concretos. Esta mecánica, que ya podríamos tildar de propio de Super Mario Party, trae consigo dos novedades muy jugosas. En primer lugar, cuando tienes un Colega Jamboree contigo, cada uno de ellos ofrece un poder único al jugador —Peach hace que compres estrellas a mitad de precio y Waluigi roba monedas a otros jugadores—. Además, cada colega duplica el efecto de la casilla en la que caigas, puedes, por ejemplo, desde comprar hasta dos estrellas de una vez hasta perder seis monedas por caer en una casilla roja. En segundo lugar, para reclutarlos tienes que ganar unas serie de retos ambientados en el propio personaje, los minijuegos con carácter. Mario nos llevará por los más clásicos de la saga, Daisy nos deleitará con un día en el campo y Wario trae la esencia de sus alocados micro-juegos de WarioWare. Más variedad a las partidas, que nunca está de más.
No penséis que la novedad acaba en los tableros y en los juegos, ni mucho menos. Sin llegar a salir de la personalización de las reglas, Super Mario Party Jamboree incluye un «modo competitivo» para jugar con unas reglas más estrictas. Esto hace que el jugador dependa más de su habilidad que de la tradicional suerte aleatoria del juego. Estos modos también pueden disfrutarse en línea, lo cual le añade un extra de competitividad. Con los modos centrados en Bowser, por ejemplo, tenemos desde sus Desafíos hasta el Bowserathlón, rescatado del pequeño spin-off Mario Party: Star Rush. Estos se ofrecen principalmente para jugar en línea con ocho y hasta veinte jugadores. Además, otros modos como Fábrica de Toad y Cocina Rítmica llegan para ofrecer diversión a los jugadores que tengan ganas de hacer uso de los Joy-Con.

Esto no acaba aquí porque incluso contaremos con un pequeño modo historia, el Paseo Servicial. Iremos por los mapas ayudando en su preparación antes de las fiestas, encargándonos de pequeñas tareas, ganando retos y venciendo a un jefe al final de cada fase. Esto último era una implementación de los Mario Party 9 y 10 que más gustaban a los fans. Lo que queremos resaltar es que, con el mero hecho de rescatar modos de títulos anteriores, lavarles la cara y meterlos resulta un absoluto acierto. Con todo esto, Super Mario Party Jamboree bate otro record más y es ofrecer más modos de juego que ningún Mario Party hasta la fecha, pensando en si juegas solo, con amigos, en línea o con el mando sujeto de una forma u otra.
El juego no es perfecto, ni mucho menos. Mario Party siempre ha tenido algunos pequeños fallos en su diseño. Por ejemplo, el modo Paseo Servicial es original pero bastante básico, sin ofrecer un desafío como tal a no ser que sea para los más pequeños de la casa. Los propios tableros han demostrado tener sus fallos y es más, el numero de casillas rojas ha disminuido. Esto parece una nimiedad, pero teniendo en cuenta que según la casilla que caes jugarás un minijuego u otro, esto puede quitar un poco de variedad a las partidas. Por supuesto, ningún juego va a ofrecer una experiencia 100% satisfactoria, así que es importante reconocer sus pequeñas fallas para poder disfrutar de todas sus virtudes.
Sin embargo, hay un elemento más que hemos de destacar antes de ir finalizando. Ya que este juego es sin duda una carta de amor a la franquicia. Super Mario Party Jamboree rescata personajes de entre toda la saga Mario, creado múltiples referencias. Se puede ver en todos sus elementos y en el cariño con el que se los ha diseñado y por supuesto nos ha gustado muchísimo que así fuese.
Reiteramos nuestras recomendaciones previas y os animamos a que le deis una oportunidad a Super Mario Party Jamboree. La crítica y los fans ya están haciendo lo mejor que se puede hacer con este juego, tener una copia en sus estanterías. Si os apetece Mario Party, ya sea con colegas o desconocidos de internet, nos apostamos a que este título tiene exactamente lo que esperáis de la saga en ese momento. No sabemos qué le deparará en el futuro, aunque seguramente veamos más de esta en futuras consolas de Nintendo. Ahora os dejamos a que os unáis a la fiesta, agarrad bien esos dados y disfrutad de esos minijuegos. ¡Qué empiece el jolgorio!
