Es normal que, tras más de 1100 capítulos, One Piece haya mostrado y desarrollado un gran número de personajes. Algunos han estado con nosotros desde el inicio de la serie y otros fueron una sorpresa de última hora. Oda no es ajeno a las introducciones graduales: Jinbe, el actual timonel de los Sombrero de Paja, es el mayor ejemplo de ello. Su primera mención fue en el capítulo 69, simplemente como exposición para la situación actual en la que se encontraban Luffy y compañía. La primera aparición de Jinbe no sería hasta el 528, aunque ya supiéramos pequeñas cosas de él. Y esto ocurre con un montón de personajes y conceptos durante la obra que, mientras más tenía que alargarse, se cocieron, cuecen y cocerán en este mar tan vasto.
Pero un caso singular, y el que nos atañe hoy aquí, es el de cierta banda pirata que fue introducida en el capítulo 222 —en verdad, son mencionados muy vagamente en capítulos anteriores—. Solo se mostró a dos de sus integrantes en dicho capítulo y ni siquiera sabíamos su bando, pero era solo la introducción a los que serían el grupo de viles sanguinarios retorcidos que darían al mundo un espectáculo que jamás podrían olvidar: los Piratas de Barbanegra. Hoy vamos a recorrer su historia, ya no solo la de su afamado comodoro, sino la de toda su temible tripulación. ¿Qué ganamos con ello? Aparte de rememorar momentazos de este maratónico manga, observaremos cómo su aparición gradual en la serie está bien segmentada, planeada y puede llegar a asombrar hasta cierto punto.
Antes de hacer la primera parada, deberíamos decir que ya se nos habló mucho antes de su aparición de estos piratas. Durante la saga de Drum, se dijo que el tiránico rey del reino que da nombre al arco, el villano Wapol, huyó del país ante el ataque de una peculiar banda. Sabríamos que esta banda serían los piratas de Barbanegra, aunque no sabemos qué hacían en Drum. Más tarde, durante el arco de Arabasta, conoceríamos al hermano de Luffy: Ace. Ace navega solo por los océanos en busca de un hombre llamado Barbanegra. Estas pequeñas semillas fueron plantadas poco a poco, dejando claro que conoceríamos a un peculiar hombre con el sobrenombre de Barbanegra.
La primera parada nos devuelve al mencionado capítulo 222, que marca la llegada a la pendenciera ciudad de Mock Town. Se nos presenta a tres personajes muy peculiares: primero a un misterioso francotirador que pudo disparar a tres gaviotas a tal distancia que cayeron en el barco de los Sombrero de Paja, sin saber estos de dónde venían los disparos. A continuación, se nos mostró a un corpulento hombre que se jactaba de ser el autoproclamado «campeón». Estos dos hombres se llamarían Van Augur y Jesus Burguess. El lector ya se percata de que no debería perderlos de vista con tan estrambótica aparición. Luego, en el episodio posterior y al entrar en la isla, nuestros protagonistas se encuentran con un peculiar hombre que apenas se puede mantener en pie —mucho menos su caballo—. Este le ofrece a Luffy una rica manzana que muerde sin dudarlo. Pero al momento, algo explota en una calle continua mientras oyen que es debido a una manzana que un hombre les había dado. La de Luffy no explotó, alegando el misterioso doctor que «el chico tiene suerte». Este hombre será conocido como Doc Q, que con esta sutil referencia a Blancanieves y los Siete enanitos, así como con su mortuoria personalidad, nos suma otro personaje peculiar a la lista.
Todo esto culmina y empieza en el mismo capítulo 223 con la introducción de otro hombre más. Este personaje aparece en una escena muy peculiar, donde él y Luffy comen sentados uno al lado del otro. Comen lo mismo y presentan opiniones totalmente contrarias que casi les llevan a pelear. A día de hoy, se sigue teniendo en cuenta esta humorística escena, pues es una buen metáfora de la relación entre ellos. Y más teniendo en cuenta lo que pasaría dos capítulos más adelante, cuando este corpulento hombre diría una de las frases más recordadas del manga. Esto, acompañado del enigmático «no es él, son ellos» que diría el capitán y contramaestre de los Sombrero de Paja, se nos introduciría a Marshal D.Teach.

Lenta pero remarcable: así es la primera aparición de Barbanegra en el manga. Poco después, en el capítulo 234, estaríamos en mitad de un gran evento: la reunión del Gobierno Mundial con los afamados piratas, miembros del Sichibukai. Y cual polizón, sin que nadie se percatase, se coló un misterioso hombre con un polémico pasado a sus espaldas: Lafitte. Venía a recomendar a su capitán como el próximo miembro de los Sichibukai. ¿Y quién es su capitán? Pues como será revelado justo unas páginas más tarde, es Marshall D.Teach, acompañado de los tres hombres que mencionamos antes. Su objetivo: cazar a un gran pirata con una gran recompensa para su gran plan. Más tarde, veríamos que intentan atrapar a Luffy, pero sin éxito, pues su penoso barco no les dio para mucho más.
Pero ya se ha mostrado la primera carta: ya conocemos a Barbanegra y a su tripulación. Quien eche la vista atrás, y más ahora que los hemos recordado, no dudará de que tuvieron una impactante introducción. Pero no sería hasta muy adelante en la obra que no los volveríamos a ver. Sin embargo, su siguiente aparición marcaría el inicio de uno de los eventos más importantes de toda la obra.
Capítulo 440. Isla Banaro. Marshall y sus compañeros se encuentran con el segundo comandante de los Piratas de Barbablanca: Portgas D. Ace. Este hombre, hermano de nuestro protagonista, le ha seguido la pista a Barbanegra desde que eran compañeros en el mismo barco hasta que cometió el mayor crimen entre piratas: asesinar a un compañero. Muchos estaban en contra de que Ace persiguiera a Barbanegra por lo que podrían desencadenar. Y vaya si desencadenó: Barbanegra derrotó a Ace usando su espectacular fruta del diablo, que le permitía controlar la oscuridad y anular efectos de otras frutas. El vencedor entregaría al perdedor a la Marina y así conseguiría ser nombrado Sichibukai. Con esto azotó el mundo y sentaría los cimientos de la que sería conocido como La Batalla en la Cumbre, que tuvo lugar durante uno de los arcos más importantes de One Piece: Marineford.
Pero ¿qué está intentando conseguir Barbanegra? Con el rango de Sichibukai, puede gozar del privilegio de visitar la mayor prisión marine: Impel Down. Durante el arco del mismo nombre, veríamos que nuestro hombre va hacia ella mientras Luffy se ha infiltrado allí para rescatar a Ace. Mientras Marshall bajaba al nivel inferior y era frenado por el alcaide de la prisión, fue rescatado posteriormente por el exalcaide: un sanguinario espadachín llamado Shiryu de la lluvia. Este exalcaide se unió a Barbanegra, alegando que «era el hombre que estaba esperando». Es curioso cómo la idea del «destino» está tan presente con Barbanegra. Son estos truquitos literarios como dar cierto sentido místico a las vagas descripciones lo que sigue cociendo el propósito de esta banda a fuego lento. Ya casi al final de La Guerra en la Cumbre, en el capítulo 575, algo llegaría para sacudir aún más la ya sacudida base: al frente de batalla llegarían los Piratas de Barbanegra.

Pero no solo veríamos a los ya presentados miembros: junto a ellos estarían Shiryu y cuatro nuevos integrantes: San Juan Wolf, Avalo Pizarro, Vasco Shot y Catarina Devon. La razón de que entraran a Impel Down era para conseguir presos de lo más infames para unirlos a sus filas. Y vaya si lo consiguieron. El objetivo de Barbanegra era claro: dar al mundo el mayor espectáculo que jamás nadie habría dado. Su forma de empezar a hacerlo fue brutal: asesinar a sangre fría a Barbablanca, su antítesis, y —mediante un raro proceso que 600 capítulos después aún no sabemos— consiguió su poderosa fruta que crea terremotos para convertirse en el primer hombre conocido de la historia con dos frutas del diablo.
Y el resto es historia. A partir de aquí, tanto dentro como fuera de la obra, el nombre de Barbanegra sería ya uno de los principales a la hora de las discusiones. Es considerado el antagonista principal de la obra por una razón: todo lo introducido anteriormente de este pirata cuajó y su nombre salía mucho más a la palestra. Sin embargo, lo más maravilloso es que, a pesar de todo, sabemos muy, pero que muy poco de este hombre y su tripulación.
Incluso 600 capítulos después, y a pesar de sus múltiples apariciones a lo largo de ellos, lo que nos revelan de ellos son pequeñas dosis. Centrándonos en sus miembros, del que más supimos era del timonel Jesus Burguess, pues fue alguien a tener en cuenta en el arco de Dressrosa. Entre arcos veíamos además a otros tripulantes disfrutar de su posición, puesto que ahora Barbanegra, en dos años, había ascendido al puesto de uno de Los Cuatro Emperadores del Mar.
De hecho, sin entrar en mucho detalle, el caos sigue sumándose y sumándose. Su siguiente objetivo tras hacerse con un puesto tan grande en el mundo fue la recolección de frutas de diablo. Para hacer esto, asesinan a poderosos usuarios y se las quedan ellos mismos. No dejan de acumular frutas y no dejan de conseguir poder. Hasta día de hoy, la única dirección a la que se dirigen los Piratas de Barbanegra es hacia arriba.

Sinceramente, esto nos fascina. Han sido más de 800 capítulos —900 incluso— desde que se introdujo el concepto de una temible banda pirata hasta que ahora es una de las principales fuerzas antagónicas. Y aun así solo tenemos información general de ellos: ¿de dónde surgieron?, ¿cómo se conocieron?, ¿cuáles son sus verdaderas intenciones individuales? Nada. Todo es especulación. Hablemos de ella un poco.
Los piratas de Barbanegra, junto a grandes misterios como el Siglo Vacío, han protagonizado numerosos artículos, ensayos y vídeos teorizando sobre su papel en la historia. Lo que más se vaticina de ellos es su papel como opuesto total a la Banda del Sombrero de Paja: se espera que en algún punto de la historia, ambas bandas se enfrenten. Muchos además esperan grandes combates uno contra uno, pues algunos miembros de ambas bandas parecen estar destinados a enfrentarse —desde los doctores Chopper y Doc Q hasta los francotiradores Usopp y Van Augur—. Así nos podríamos tirar todo el día con teorías y predicciones. Hay muchos elementos que no hemos mencionado. Solo para su capitán podríamos hacer un enorme «En la mente de», el cual incluso quedaría incompleto.
Entonces, ¿qué podemos sacar de todo esto? Los Piratas de Barbanegra son el ejemplo perfecto de cocción de un elemento en tu obra. En la sagas destinadas a perdurar, cuyo final puede que llegue tras siete u ocho entregas repartidas en varios años, tienes que asentar bien tus eventos poco a poco. Si los introduces del tirón, la sensación que se te queda en el cuerpo es rara. Si introduces un concepto supertemprano, pero no le haces alusión ninguna para introducirlo de sopetón, parece sacado de la manga. La obra que estamos tratando, One Piece, ha tenido tanto aciertos como errores en este aspecto. Pero con los Piratas de Barbanegra, creemos sinceramente que se ha hecho un trabajo fantástico. No sabemos de dónde vienen o quiénes son en su totalidad, pero hemos visto qué han hecho y qué están haciendo. Sus acciones valen más que mil palabras; y sus maldades han dejado ya varios huecos a lo largo y vasto del mundo. No hay duda alguna de que ya están dando al mundo un gran espectáculo.
¿Sabéis? Será curioso echar la vista atrás a este artículo una vez la obra haya finalizado y ya conozcamos en su totalidad a esta banda. Podremos decir entonces que, al igual que una buena tarta de cerezas, los piratas de Barbanegra se prepararon y hornearon lentamente hasta crear el mejor pastel que hayamos probado nunca.