Gundam y el curioso caso de Cucuruz Doan

Gundam… Ah, Gundam, uno de los cimientos de lo que hoy en día consideramos mechas junto a obras como Mazinger Z o Getter Robo, aunque siendo pionero del subgénero conocido como «Real Robot», dejando de lado el ámbito más fantástico y mágico que tienen los anteriormente mencionados, pertenecientes al «Super Robot». La principal aportación que este primero pone sobre la mesa es un uso más anclado en lo futurístico y la ciencia ficción dura, apoyado en maquinaria, energía y uso bélico.

Fue en 1979 cuando Yoshiyuki Tomino dirigió Mobile Suit Gundam, serie con especial cuidado en el diseño de sus —mayoritariamente— humanoides máquinas de guerra, junto a dos creadores estelares como fueron Kunio Okawara detrás de las mismas como diseñador mecánico y Yoshikazu Yasuhiko, diseñador de personajes, director de animación y pieza clave en la historia de este artículo. Pese a la baja atención que recibió la serie durante su emisión, remontada gracias a la posterior producción de maquetas Gunpla, la animación de Nippon Sunrise —recientemente renombrada a Bandai Namco Filmworks— se mantuvo con un buen nivel a lo largo de la acortada serie, con una marcada excepción, su decimoquinto episodio.

El Gundam RX-78-2, buque insignia de la franquicia y la Earth Federation / ©Bandai Namco Filmworks

Emitido en junio de 1979, «La isla de Cucuruz Doan» fue un episodio extraño. Nos relataba la historia de Amuro Ray, nuestro protagonista y piloto del Gundam, descendiendo a una isla al detectar una señal de socorro. Es en esta isla donde se choca contra el titular Doan y, omitiendo detalles, se queda atrapado en la ínsula, de la que logra salir al ganarse la gratitud del guardián de la misma.

Al final del día, la idea detrás de la trama no desentona con el reflejo de la guerra por el que Gundam es conocido, ¿qué es lo que hace a este episodio destacar? El infierno detrás de su producción, pues según el documental de NHK «Making Gundam: The Inside Story» la falta de recursos fue solo una de las chispas cuyo detonante final sería la caída en enfermedad de Yasuhiko por el exceso de trabajo. Habiendo tenido que hospitalizar al principal director de animación de la serie, la misma recibió un duro golpe, y el episodio de Doan fue claramenteel más afectado. En el mismo documental, Tomino recalca la problemática de no poder lograr consistencia visual, el uso de los propios dibujos realizados para dirigir la animación y el alivio colectivo de ver el número de episodios recortado.

Yoshikazu Yasuhiko describe ver los episodios que se emitían mientras estaba hospitalizado de manera poco alentadora / ©NHK World-Japan

El estigma que tuvo el episodio iba de la mano con el deseo de Tomino de ignorar su existencia y llegó a ser el único episodio que en la posterior localización al inglés de la serie nunca se llegó a doblar. En cuanto a Yasuhiko, ciertas disputas con la dirección de Gundam entre él y Tomino le acabaron llevando a crear Mobile Suit Gundam: The Origin, manga que desempeña una reinterpretación de la franquicia según la visión del animador, retocando y alterando varios detalles de la historia original.

Tras varias adaptaciones y contenido adicional al universo The Origin fue en 2016 cuando, en su quinceavo aniversario, se publica en la revista Gundam Ace un manga centrado alrededor del personaje de Doan, que relataba el efecto que tuvieron sus decisiones en el resto de su unidad. Fue unos años después, en el más reciente 2022, cuando se estrenó Mobile Suit Gundam: Cucuruz Doan’s Island, película que reanima los eventos del episodio original, pero profundizando más en sus personajes y trama. Forma parte de este universo reinterpretado de Yasuhiko, que fue el principal director de la película; la cual, como curiosidad, toma lugar en el territorio de las Islas Canarias, concretamente en Alegranza.

Tras una posterior novelización y teniendo en cuenta que a su vez también altera elementos del manga de 2016, la historia de Doan es a día de hoy un testimonio de Rashōmon, se le puede relatar a alguien que seguramente pueda no recordarlo así. El recorte de episodios en la serie origen de la franquicia causó alivio colectivo a toda la gente involucrada, pese al sufrimiento de la producción y las acentuadas diferencias de visión entre Tomino y Yasuhiko. Llegados a este punto, el episodio de Doan es una parte del legado de Gundam, recordado no solo por sus inconsistencias visuales, sino como testimonio al problema que la explotación en la animación llega a causar y que aún perdura a día de hoy.

Uno de los mejores fotogramas del episodio original, cuatro segundos estáticos sin ningún tipo de sonido con La Expresión justo antes de la cortinilla / ©Bandai Namco Filmworks

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