QQ Sweeper: El método KonMari hecho manga

Cuando se menciona el nombre de Marie Kondo, a todos se nos viene a la cabeza la palabra limpieza junto a adjetivos como minimalista u ordenado. Y es que el método KonMari ha traspasado fronteras y muchas personas lo han llegado incluso a adoptar como un estilo de vida. La creadora de este movimiento manifestaba en su libro La magia del orden la siguiente reflexión: “cuando pones tu casa en orden, pones en orden tus asuntos y tu pasado también. Y como resultado, puedes ver claramente qué necesitas en tu vida y qué no, así como lo que deberías y lo que no deberías hacer”. Esta idea no ha pasado desapercibida en el ámbito de la salud mental. De hecho, tareas tales como la limpieza de la habitación o el aseo propio se suelen mandar como actividades a completar al principio de los tratamientos en pacientes con depresión como forma de activación conductual. Así que, queridos lectores, ¿y si os dijera que existe un manga centrado en la limpieza como forma de mejorar el estado mental de las personas y así luchar por la paz mundial? Este es el caso que se nos presenta con QQ Sweeper y su secuela, Queen´s Quality.

Los sentimientos negativos pueden controlar a las personas de tal forma que acaban convirtiéndose en verdaderos monstruos. En obras tan conocidas como Noragami o Jujutsu Kaisen se aprecia cómo sus protagonistas mediante magia consiguen combatir los espíritus o demonios malignos que han sido creados a partir de las inseguridades humanas y así consiguen mantener el equilibrio en el mundo. Si bien es una premisa que engancha al lector, no son pocas las veces que los métodos para conseguir salir airosos de las situaciones pasan a segundo plano para centrarse mejor en los personajes. En QQ Sweeper, por el contrario, se nos presenta un universo donde los pensamientos pesimistas se convierten en insectos oscuros de diversos tamaños, que invaden las mentes de las personas —las cuales se representan como habitaciones— y para los cuales hacen falta una limpieza a fondo porque de lo contrario pueden acabar matando a aquellos a los que anidan. En este tipo de situaciones es donde entran en juego los sweepers, personas encargadas de hacer una limpieza masiva de las mentes humanas y de erradicar a los bichos que quieren invadir éstas.

Un ciempiés un poco metemierda, todo sea dicho/ © Viz Media

En QQ Sweeper, se nos presenta el día a día del sweeper Kyutaro Horikita y su aprendiz Fumi Nishioka, la cual esconde un secreto que se desarrolla más detalladamente en Queen´s Quality. Estos dos jóvenes se dedican a limpiar la mayor parte de su tiempo, ya sea en el instituto o en casa, siempre al acecho de posibles plagas que tengan la posibilidad de causar problemas en el mundo humano. Aún así, su trabajo no termina nada más hacerse cargo de los bichejos del subconsciente humano, puesto que también han de hacer un seguimiento de aquellas personas que han sido infestadas, ayudándoles a organizar sus habitaciones y por el camino, apoyándoles para descubrir cuáles son las circunstancias que tanto sufrimiento mental les han causado. Puede parecer a simple vista que este manga plantea un sistema de Maries Kondos personales con el objetivo de animar a las personas. Sin embargo, un hecho de suma importancia que se observa en este universo es que los sweepers y los psicólogos deben trabajar juntos. Es cierto que los sweepers eliminan los bichos, pero para llegar a la habitación donde éstos se encuentran necesitan que previamente los terapeutas tranquilicen a la persona afectada para que así puedan llegar a ella. Además, el seguimiento anteriormente mencionado es medido al detalle por los psicólogos y así, los sweepers siguen sus indicaciones para que se lleve a cabo de forma satisfactoria.

El método planteado por Marie Kondo se ha llegado a utilizar como formas de autoayuda, ignorando la terapia como una manera de conocerse mejor a uno mismo. La limpieza puede ayudar, pero ésta no puede ser sustitutiva de un profesional, y eso es una máxima que se repite constantemente en las obras de Kyousuke Motomi.

Los terapeutas y los sweepers trabajan codo con codo/ © Viz Media

Los sweepers también son humanos, y como tales, son a su vez candidatos más que probables para infecciones parasitarias dentro de sus propias habitaciones mentales. Para evitar esto, tienen su propia serie de rituales con los cuales mantenerse en un estado anímico óptimo. La limpieza en sí es un método eficaz para ellos y por eso muchas veces se encuentran barriendo, fregando, planchando o haciendo cualquier tarea doméstica del estilo para perfeccionar su habilidad y para centrarse cuando notan que las preocupaciones se desbordan. Dentro de la cotidianeidad encuentran un punto de equilibrio, pero necesitan de la compañía del resto y de una red de apoyo para verdaderamente estar protegidos. Se piden consejo, se acurrucan si tienen pesadillas, se dan la mano en todo momento al entrar en habitaciones mentales ajenas y se preocupan los unos por los otros, aunque no estén relacionados por lazos de sangre, demostrando así que al final la calidez humana es la mejor defensa ante las inseguridades.

Las pesadillas pueden compartirse, no estás solo/ © Viz Media

Limpiar el espacio en el que vivimos puede ser en muchos casos la forma de dar el primer paso hacia cambios que necesitamos en nuestras propias vidas. Puede parecer algo mundano, pero si algo nos muestran este tipo de obras es que no debemos dar nada por hecho. Algo tan simple como hacer la cama o barrer nuestra habitación es otra forma más que tenemos para cuidarnos y para demostrarnos a nosotros mismos que nuestro bienestar es importante. Así que espero que tras este artículo, no os quedéis ahí parados y limpiéis vuestros cuartos, que no queremos que a vosotros os afecten también estos bichejos desalmados.

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