El pasado 2021, poco después de iniciar la andadura de esta humilde revista online, os trajimos un artículo de Halloween en el que algunos miembros de la plantilla recomendábamos, respectivamente, algunas de nuestras obras de terror favoritas, dentro de los medios habitualmente tratados en esta web. Un año después volvemos a la carga. Para algunos, Halloween es una tradición que hay en Estados Unidos y que ha llegado aquí, para otros es algo a partir de lo cual se le puede dar justificación a todo. Para Futoi Karasu es una ocasión perfecta para volver a traeros nuestras generadoras de pesadillas favoritas en la noche más terrorífica del año.
Jack Norman – Silent Hill 4: The Room (2004)
Diario de octubre de 2021. En el especial puse Silent Hill 3 porque venía de terminarlo recientemente y, aunque su músculo técnico ya no luciese con la misma garra que en la época en la que salió, seguía helando la sangre como pocas obras de terror he catado en mi vida. Mientras escribo estas palabras, estoy descansado de una sesión de su secuela, The Room. No es tan redondo, tiene una dosis de frustración propia de un diseño más experimental y su personaje controlable, al que difícilmente podríamos etiquetar de «protagonista», no tiene mucho que decir. Pero es ese Apartamento 302, esas cuatro paredes, las que monopolizan esos picores bajo tu piel, esa angustia perenne que no puedes predecir, solo combatir con valor y velas. Obviando la psique de Henry Townsend, vive por y para la habitación que da título al juego. Un título imperfecto y a todas luces menos robusto que sus predecesores, pero su naturaleza experimental y sus escarceos con el J-Horror más genuino bien merecen una nota a pie de página de la siniestra historia del Team Silent. Nunca estaréis a salvo en esa casa. Ya podéis creer en las historias de fantasmas, queridos lectores. ¡Estáis viviendo una!

Clara – Resident Evil Village: Sombras de Rose (2022)
Si os gustó el juego original, este breve DLC —apenas dura unas tres horas, algo más si nos entretenemos— merece una oportunidad. Lo protagoniza la hija de Ethan, Rosemary Winters —ya adolescente— y la historia recuerda obligadamente a The Evil Within. En Sombras de Rose encontraremos más puzles, enemigos nuevos y viejos conocidos y tendremos la oportunidad de revisitar algunas localizaciones de la aldea. Además, en general, cuenta con una atmósfera más terrorífica, por lo que es ideal para estos días

Drazz – Folklore (2007)
Por muy estúpido que parezca, no fue hasta unos días después de publicarse la primera edición de recomendaciones de Halloween que recordé lo tremendamente relevante que es este juego para estas épocas, por lo que este año vamos a arreglarlo recomendando un título cuya temática va de la propia festividad de Samhain. Folklore ocurre en el pequeño y tétrico pueblo de Doolin, donde Ellen —una antigua habitante que ha vuelto siguiendo el rastro de una carta de su madre muerta— y Keats —un escéptico reportero que, irónicamente, escribe en una revista de ocultismo— tienen que desentrañar los misterios de este extraño lugar.
Lo interesante de Folklore es que el misterio se explora a dos niveles, por un lado en el poblado, donde la histeria de los residentes es palpable por todos los mitos que giran a la tétrica noche de Samhain, y por otro lado en el Netherworld, donde, como si de un juego de Pokémon se tratara, utilizaremos los distintos Folks que desbloqueamos en una suerte de combate de rol de acción para explorar los extraños y distintos planos del inframundo. Si bien es un juego con falta de presupuesto en varios aspectos, su carisma y la increíble ambientación de la que hace gala lo convierten en una experiencia lo suficientemente única para que se os quede un buen recuerdo en vuestros corazones. Además, esta mágica noche es probablemente el mejor momento para investigar el mágico pueblo de Doolin.

Cross – Captive (2018)
Una mujer despierta en una habitación destartalada y sucia. No sabe dónde está ni cómo ha llegado allí. La cabeza le duele y una herida en su pierna ni para de sangrar. Necesita encontrar un modo de escapar de ese lugar y de quien sea que le haya hecho esto. De otro modo, morirá. Así inicia Captive. Inspirado por las scape rooms, este juego se centra en la resolución de puzles y la presión constante del paso del tiempo. Nada más comenzar a jugar una cuenta atrás de treinta minutos nos estará avisando desde la parte superior derecha de la pantalla, estamos viviendo con tiempo prestado.
Poco a poco iremos juntado las piezas, para escapar y saber cómo hemos llegado a esa situación. La primera partida es una fuente constante de tensión, con incertidumbre ante cada puerta que abrimos y un tic-tac incesante que nos recuerda el destino inevitable si no lo conseguimos. Está a menos de 2 euros en Steam, lo considero una de mis sorpresas de este año y lo recomiendo encarecidamente

Fonsy – Pet Shop of Horrors (1995-1999)
Consideramos la obra de Matsuri Akino como una de las mejores obras con las que iniciarse en el género de terror a través del manga, gracias a su naturaleza episódica, especialmente en su adaptación al anime, en el que se van contando espeluznantes relatos relacionados cada uno de ellos con un animal del comercio. Si te gusta el suspense que va creciendo acompasadamente hacia el terror supernatural no dudes en echarle un vistazo

Ana of the Valley – Hellsing (1997-2004)
Para aquellas personas que no son conocedoras de este título, Hellsing nos narra los esfuerzos de los Caballeros Protestantes Reales, organización creada por Abraham Van Hellsing y dirigida por sus descendientes, por proteger el Reino de Inglaterra de toda amenaza sobrenatural. Entre sus filas se encuentra Alucard, vampiro derrotado por Van Hellsing, cuya existencia ahora está vinculada con dicha familia y nos ofrece una de las representaciones de los vampiros más brutales en el audiovisual reciente. Con referencias al Drácula de Bram Stoker e incluso al Cthulhu de H. P. Lovecraft, el autor Kōta Hirano construye capítulo a capítulo una historia oscura —acompañada de pequeños momentos cómicos—, con varios giros de guion que rompen toda sensación de estabilidad y con una serie de elementos gráficos que pueden llegar a causar malestar si no se está acostumbrado a la violencia más explícita. Como extra, también hay referencias a los conflictos religiosos —Iglesia Católica contra la Iiglesia Protestante— y a conflictos históricos reales —como el bombardeo de Londres en la Segunda Guerra Mundial—.
De todos los medios a los que se ha adaptado esta historia, el que más he disfrutado ha sido el manga original. En España, Norma Editorial nos ofrece 5 tomos en una preciosa edición coleccionista de tapa dura. Con todo, se debe admitir que el anime Hellsing Ultimate también goza de buena fama, pues está a la altura del manga gracias a respetar tanto el estilo de dibujo tan característico del autor como la historia original.

Hachedehelp – Boogiepop Phantom (2000)
Tanto a finales del pasado siglo como a principios del presente, MadHouse era un estudio pionero a la hora de abordar obras ambiciosas y que se salían del marco de las modas —Perfect Blue, Texhnolyze, Millennium Actress…— pero no sería osado argumentar que Boogiepop fue la más extraña de todas. Basada en las novelas homónimas de Kōhei Kadono, este anime se erige como un thriller sobrenatural con asesinatos, desapariciones y numerosos misterios a resolver. La oscura ciudad como escenario inmutable de una obra en constante evolución. Una simple y aparentemente inconexa leyenda urbana escolar sobre la aparición de unos pilares de luz y su posible relación con una fantasma que se manifiesta ante los condenados que se convierte progresivamente en una trama cuidadosamente entrelazada sobre la evolución humana, la aceptación de la pérdida y el peso de la memoria, la culpa y el dolor en nuestra conciencia.
Boogiepop tiene jumpscares, especialmente precediendo a sus violentas e incómodas escenas de acción, pero su terror es mucho más ambiental, basado en una atmósfera densa, inquietante y opresiva. El miedo llega a través de lo desconocido, del pánico a la noche claustrofóbica, a la muerte y al existencial rompecabezas que conforma nuestra existencia.

Bonus Track: Lambo – Pokémon Rojo y Azul (1996)
¿Cómo que no es un juego de terror? ¿Estás seguro? Si lo tuviste en tus manos, quizás recuerdes tu paso por Pueblo Lavanda, un pueblo bastante menos animado que los demás. Su tranquila pero incómoda música rodeaba la prominente Torre Pokémon, un tétrico lugar con música aún más tétrica que la del propio pueblo. Esta torre es un lugar de luto, de desconsolación y tragedia que actúa como cementerio de los pobres pokémon fallecidos. ¿Cómo fallece un pokémon? ¿Es un paso más allá del debilitamiento? ¿Cómo hicieron los Rockets para asesinar tantos pokémon, como dicen los habitantes del pueblo? Y mientras subes la torre, quizás aún sin el Scope Silph para detectar fantasmas… te encuentras con exorcistas poseídos y espíritus imposibles de identificar.
El terror puede estar impregnado en cualquier parte de una historia. Puede ser uno de los obstáculos en tu camino de héroe, pues superar nuestros miedos y la existencia de estos es parte de la vida misma. Pokémon como franquicia ha añadido pequeños atisbos de miedo en descripciones de Pokédex, sub-historias y lugares que dan cierto pavor. Recordad que el terror no es difícil de encontrar, y puede golpearos de mil maneras distintas. Pero puede que tras el susto te hagas más fuerte y llegues hasta el último piso de la Torre. Quién sabe.

Pingback: En la mente de: James Sunderland (Silent Hill 2) | Futoi Karasu