Cuando los juegos otome comenzaron a llegar a Occidente gracias a Aksys Games, lo fueron haciendo a cuentagotas. Hakuōki: Demon of the Fleeting Blossom fue el primer juego que nos llegó en 2012, y no sería hasta 2013 cuando llegara por fin el juego del artículo de hoy: Sweet Fuse At Your Side. Es una joya bastante infravalorada dentro de este mundillo, lo cual es una pena, dado que es uno de los mejores juegos del género que nos han llegado a esta parte del mudno, y más en una época donde brillaban por su escasez.
En este juego conoceremos a Saki Inafune, la sobrina de un famoso desarrollador de videojuegos. Ha sido invitada a la apertura de un nuevo parque de atracciones temático, basado precisamente en los videojuegos de su tío. Lo que parecía ser un día divertido se torna macabro cuando la noria explota y aparece el Conde Hogstein, tomando a todos los visitantes como rehenes. Para que sean libres, siete valientes deberán superar una serie de pruebas, a las cuales Saki se presenta como voluntaria. Las reglas son claras: si no son capaces de superarlas o alguno de los participantes huye, los rehenes morirán. Sin embargo, el Conde Hogstein nunca ha prometido jugar limpio, complicándoles la difícil tarea de sobrevivir a estas pruebas mortales.

Así, sin comerlo ni beberlo, Saki se verá atrapada con varios hombres en un Disneyland que se ha propuesto matarlos. Cada día tendrán que superar una atracción y, a la noche, tendrán tiempo libre que nos servirá para conocer más al interés romántico de nuestra elección. Hay siete pruebas en total, pero ninguna de ellas va a ser amable con sus participantes. Aun así, este viaje es mucho más que la mera supervivencia: es una historia con cierta comedia, drama, romance y tensión a partes iguales. Además, el pilar fundamental del argumento es un tema muy humano, aunque, por desgracia, también es spoiler, así que vais a tener que jugarlo para conocer exactamente de qué se trata.

Si bien, a rasgos generales, el juego parece que va a tener una historia oscura —además, siendo temporalmente cercano al 9 Hours 9 Persons 9 Doors y con una premisa relativamente similar—, al final acaba siendo una historia mucho más amable de esperanza, perdón y sobre seguir viviendo a pesar de todo. Una temática muy interesante para lo habitual en un juego otome. Sigue mereciendo mucho la pena aun así, pero sabed que no será una historia violentísima, aunque si que tiene bastantes momentos de tensión.
Entre los personajes, tenemos a personalidades de lo más variopintas: un hikikomori, un host, un idol, un detective, un periodista y un adivino, además de Saki, que es una adolescente corriente. A medida que juguemos, conoceremos que no es casualidad que este elenco tan diverso se encuentre en el parque aquel día concreto. La forma en la que la historia se va hilando a través de las rutas está muy bien hecha, pues el guion va dejando caer las pistas sutilmente para que el jugador las vaya juntando como crea conveniente, para finalmente reordenarlas y mostrarte el puzle entero. El título cuenta con seis rutas iniciales, aunque se desbloquea una última cuando hayamos sacado, al menos, un final bueno. Sin embargo, es recomendable dejar esta para una vez hayamos terminado las demás.


Cada atracción está basada en un videojuego, así que todas las pruebas son variadas: desde karts de carreras hasta un hospital maldito al más puro estilo survival horror, además de shooters y juegos de música. En cada prueba, todos los personajes van a tener que dar lo mejor de sí para poder sobrevivir, lo que nos lleva a uno de los mejores desarrollo de personajes que hemos podido ver en el género: los protagonistas se superarán a sí mismos, perdiendo sus mayores miedos y aprendiendo a cooperar con los demás, para así poder salir todos con vida de aquel maldito parque de atracciones. Lo más destacable de los intereses románticos es lo bien construidos que están, porque se sienten totalmente humanos. No son perfectos, ni mucho menos; y es que el juego no es blanco y negro, sino que está lleno de matices, y estos personajes son el mejor ejemplo de esto. Todos tienen cosas malas, cosas negativas, pero también se enfrentan a ellas, además de tener sus muchas virtudes. Es fácil empatizar con ellos y esto es una de las cosas más importantes que necesita una historia, al fin y al cabo.
En sus rutas crecen mucho como persona, dejándonos atisbar lo que tienen dentro del corazón y su evolución desde el comienzo hasta el final del juego. Incluso aquellos que os puedan parecer más sosos o no os llamen la atención en el principio acabarán teniendo una gran ruta muy bien llevada, muy interesante y con un gran desarrollo. Las dinámicas que tienen entre ellos son muy divertidas, aunque también se basan en la amistad y en el compañerismo que nace de la supervivencia. Con Saki también son dinámicas muy bonitas, donde la protección siempre es mutua y el romance también, además de ser muy amable. En ningún momento le “roban” —o más bien fuerzan— un beso, ni le imponen absolutamente nada: siempre le dan espacio y tiempo para que sepa lo que quiere y, por tanto, actúe consecuentemente.
Saki es una de las mejores heroínas de los juegos otome que existen. No solo es valiente, divertida y decidida; sino que no tiene problema en enfrentarse a nadie si es necesario, no va a soportar ningún comentario fuera de lugar ni va a consentir que la menosprecien por ser mujer. Se agradece jugar con una MC así de encantadora y de fuerte. Saki tiene una personalidad genial y os animamos a conocerla.

Quizás el arte le pese ya un poco, dado que el juego es relativamente antiguo, en comparación con títulos más actuales y de mayor presupuesto. Sin embargo, sigue siendo muy simpático, muy bonito y con un diseño de personajes muy chulo. No es un juego que destaque demasiado visualmente, pero sí es cierto que acompaña muy bien a la historia, integrándose perfectamente. Además, el diseño de los personajes corre a cargo de Tatsurō Iwamoto, ilustrador de los juegos Ace Attorney.
Para concluir este artículo, no nos queda otra que animaros a que le deis una oportunidad a este juego. No solo es entretenido y os lo vais a pasar muy bien jugándolo; sino que también tiene una gran historia, rutas muy chulas y personajes muy interesantes con un buenísimo desarrollo. Además, aunque sea solo por Saki, deberíais jugarlo. ¡Ya nos lo agradeceréis luego!
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