Even if Tempest: Amar en tiempos de brujas

Voltage es una compañía famosa por sus juegos otome de móvil, llevando activos en el mercado desde 2011 hasta la actualidad. No son pocos los juegos que han localizado e incluso porteado a Nintendo Switch, la consola predilecta para este tipo de videojuegos tanto en Japón como en Occidente. No ha sido hasta este año cuando han decidido dar el paso y sacar un juego íntegro para esta consola, el Even if Tempest, que además tuvo una salida dual: salió tanto en japonés como en inglés al mismo tiempo, algo nunca visto antes en los juegos otomes de origen nipón. De este modo, en junio vio la luz de forma simultánea en todo el mundo, aunque solo en formato digital.

En el juego acompañamos a Anastasia, la hija de una familia noble que solo ha conocido desdichas y sufrimientos desde que su padre vuelve a casarse, en un mundo donde las brujas existen. Cuando parece que por fin hay un rayo de esperanza y puede abandonar esta vida, descubre que solo ha salido de la sartén para caer en el fuego: el —aparentemente— idílico matrimonio con el príncipe que iba a salvarla termina siendo su propio final, pues acabará quemada en la hoguera, acusada de brujería. Sin embargo, una bruja le propone una segunda oportunidad, otorgándole el poder de ‘Fatal Rewind’ —con el que podrá viajar atrás en el tiempo para enmendar sus errores y obtener su final feliz— a cambio de que derrote a la Witch of Ruin. De este modo, Anastasia tiene una nueva oportunidad para vengarse de todos los que le buscaron la ruina y así poder vivir totalmente libre de ataduras pasadas. Por el camino, sin embargo, el roce hará el cariño con los hombres que la acompañan en este viaje.

© Voltage Inc.

Estamos hablando de un juego fuerte y para nada amable, como se ve enseguida en el prólogo. Las descripciones son grotescas y lo suficientemente gore para dejarnos claro que no es un título para todo el mundo. Además, no se nos permite desbloquear el final bueno de las rutas hasta que hayamos completado todas, lo que nos obliga a ver el final malo y no poder hacer nada por evitarlo. No nos queda masibon, solo angst en cantidades industriales.

Lo cierto es que el setting del juego está muy bien creado. Tiene ese aire a ciudad medieval que respira el miedo por las brujas, pues cualquiera puede haber cedido a sus deseos y haberse visto involucrado con la hechicería. De ser así, durante una noche no existe la moral para ellos, pudiendo asesinar a quien quieran de la forma más horrible que puedan pensar. Esta gente son los Membrum. Por supuesto, la existencia de las brujas implica que haya juicios y persecuciones contra estas, aunque el género no afecta a la hora de buscar culpables. Cualquiera puede haberse dejado seducir por las dulces promesas de la bruja, ya sea hombre, mujer, campesino o rey.

Sus… / © Voltage Inc.

Esto nos lleva a uno de los aspectos más chulos del juego, que ciertamente recuerda a las mecánicas de Danganronpa: los Carnivals. Son, resumidamente, los juicios contra las brujas. En más de una ocasión nos vamos a encontrar siendo acusados y, por tanto, llevados a juicio con otras cuatro personas que han corrido nuestra misma suerte —los Sacrificia, que se los reconoce por despertarse con un collar de cadenas anudado al cuello, junto con el Membrum—. De este modo, gracias a las pruebas que hemos conseguido en una investigación previa al juicio, podremos —y deberemos— demostrar nuestra inocencia y encontrar al verdadero culpable. Durante estos juicios podremos rebatir, simpatizar y defender al resto de acusados —y a la propia Anastasia—, además de presentar pruebas que apoyen nuestros argumentos o contradigan lo dicho por los otros acusados, al más puro estilo Ace Attorney.

Ojalá poder gritar «¡PROTESTO!» / © Voltage Inc.

El juego consta de cuatro rutas con personajes romanceables y un epílogo final. Estas rutas están muy bien hiladas, siguiendo casi un orden estricto que permite una ejecución brutal de la historia, permitiendo explicar los Fatal Rewinds de Anastasia de forma que no pierdan la lógica y, además, se vaya sumando a todo lo que ya hemos vivido. Este poder recuerda, de algún modo, al Raging Loop, donde el protagonista también se encuentra en una situación similar con los saltos en el tiempo y las diferentes líneas temporales. Además, en cada ruta ocurre un suceso totalmente distinto y participaremos en los juicios desde todos los bandos posibles, llegando a enfrentarnos a personajes que, en otras rutas, bien pueden ser intereses románticos o incluso amigos. En ese sentido, los acontecimientos del juego y la moralidad de Anastasia es bastante gris, llegando al maquiavelismo en más de una ocasión. A lo largo de las rutas no solo tenemos que superar los juicios, si no que además tenemos que dar con la Witch of Ruin, vengarnos y… sobrevivir a todos los peligros.

«¡Ven a darle un beso a tu tía!» / © Voltage Inc.

Los personajes romanceables tienen mucho que ofrecer a la historia, pero no tanto al romance en sí mismo, el cual puede resultar un poco forzado en ocasiones. Teniendo en cuenta que la historia de Anastasia es su búsqueda de venganza y la obra tiene una duración muy limitada, el romance se mete un poco con calzador. Sin embargo, los intereses románticos resultan muy interesantes, no son para nada lo que parecen a primera vista y tienen unas dinámicas muy interesantes con Anastasia, que es una MC con una personalidad muy marcada y fuerte. Además, uno de los puntos fuertes que tienen es que les vamos a ver desde diferentes perspectivas según las rutas, ayudándonos o enfrentándose a nosotros.

Uno de los aspectos negativos del juego es que acaba resultando ser demasiado corto para toda la historia que quiere presentar, así que muchas cosas se quedan sin resolver y sin posibilidad de encontrar una respuesta satisfactoria. Si bien los nudos principales sí se resuelven, es cierto que otros aspectos también importantes se quedan colgando, lo que resulta algo insatisfactorio. Quieren contar mucho en demasiado poco, lo que deriva en un batiburrillo de cosas apresuradas, medio explicadas y, en definitiva, un caos. Podría haber sido un grandísimo juego con una historia redondísima, y aunque se puede disfrutar perfectamente así como es, siempre quedará esa espina.

También es cierto que se echa mucho en falta que Anastasia tenga portrait y se nota la ausencia de voice acting. Sí es cierto que los juegos otome para móvil son más idóneos para el self-insert, ya que muchas veces MC no tiene un rostro oficial —para entendernos, como la del Mystic Messenger— ni mucho menos voz. Seguramente Voltage haya seguido la fórmula de estos juegos para este también, lo cual ha sido un error, porque el juego hubiera ganado muchísimo, ya que esta ausencia se hace especialmente notable en las escenas con más emoción.

También tiene puntazos como este / © Voltage Inc.

Para concluir este artículo, no queda otra que animaros a que lo juguéis si os llaman la atención los juegos más bien oscuros. Para ser el primer juego otome largo de Voltage, con voice acting incluido, es cierto que no ha estado nada mal, además de que han podido aprender mucho de cara al futuro. Un elenco de personajes muy interesantes, una historia de misterio bastante bien hilada —si ignoramos los plotholes insalvables que hay— y un arte chulo. Si os animáis a darle una oportunidad, podéis comprarlo en la eShop.

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