Black Wind, Fire & Steel: Espada y Brujería en Japón

El género de Espada y Brujería, aunque esté algo de capa —jeje, humor— caída a día de hoy, ha jugado un papel fundamental en el desarrollo del cosmos fantástico contemporáneo del mundo occidental. 

El término fue acuñado en 1961 por Frizt Leiber para referirse a las historias escritas de Robert E. Howard, principalmente a las aventuras de Kull y Conan, ya sea en la versión cimmeria, bárbara o la que se te ocurra del héroe en taparrabos. Desde estas sencillas historias de aventuras, el género iría creciendo y nutriendo sus historias de nuevos y cada vez más complejos elementos, dotándolas de mayor profundidad y temáticas más adultas, sin caer en el “grimdark” que baña ahora tanto las obras contemporáneas fantasiosas. 

El género vivió su mayor esplendor durante los años 80, momento en el que se dio el salto del papel a la pantalla, primero con películas y series de animación como Heavy Metal o Masters Of The Universe —más conocida como He-Man— para posteriormente pasar al producto live-action, con Conan, Kull, Red Sonja y demás artículos de serie B que influirían tanto en la creación de la imagen del clásico héroe de acción como en el mundo musical.

Portadas de las versiones japonesas de Conan

Pero, ¿y el país del sol naciente? Es lo que los lectores os estaréis preguntando. Pues la verdad es que el género tampoco pasó desapercibido allí, llegando las primeras novelas de Conan en los años 70. Sin duda, la llegada de estas novelas, y su apartado gráfico, tuvo una importante influencia a la hora de ambientar algunas sagas de videojuegos de la época venidera, especialmente si hablamos de Dragon Quest y, hasta cierto punto, Legend Of Zelda. Obviamente, siempre teniendo en cuenta que el cosmos mitológico nipón no es el mismo que el occidental y por ende las obras toman o trastocan algunos elementos, siendo quizás el más representativo el del aspecto del héroe sí.

Vista la llegada del mundillo a Japón, nos toca adentrarnos en la producción propia, para así poder recomendaros una serie de productos con los que deleitar vuestro gustoso paladar —quiero pensar que los cuervos tienen paladar—.

Es de recibo empezar con las mismas bases del género, por lo que tenemos que mencionar sí o sí a la autora Kaoru Kurimoto, que no solo fue una de las primeras autoras del país de este género, sino que además, hasta su fallecimiento en 2009, publicó ininterrumpidamente durante 40 años. Desde luego, una de las personalidades más influyentes en la fantasía nipona. Su opera prima fue Guin Saga, serie de novelas con más de 130 tomos en su haber, protagonizada por un humanoide con cara de leopardo —que para nada ha influido en Tekken— en una serie de aventuras que nada tienen que envidiar a las del bárbaro conocidos por todos, aderezadas además con eróticos resultados, aptos para toda la comunidad lgtb+. De la misma autora debemos recomendar también el manga Paros No Ken, de los años 80, en el que se recobra la mitología y leyendas a través de una espada mágica.

Si bien nos encantaría hacer una disertación y parar hablarnos detenidamente de cada autor y obra —estad pendientes a los podcast de la web, que nunca se sabe—, el artículo se nos podría ir de las manos en cuanto a longitud, así que vamos a pasar a hacer una serie de recomendaciones más o menos rápidas.

No es King, no es Armor King, es Guin, protagonista de Guin Saga / ©Penguin Random House

En el mundo del manga y el anime, no nos podemos olvidar de Berserk, obra que seguramente todos nuestros lectores conocerán y que posiblemente sea la que más se acerca en cuanto a virulencia y morbosidad a las clásicas sagas ochenteras occidentales, si bien esto no quiere decir que sea únicamente un festival de vísceras, pues también tiene tiempo para presentarnos personajes y tramas profundas, rotas…y no podemos decir más que si no la habéis leído os la destripamos —je—.  Otra obra también clásica sería Slayers, que posiblemente en España conozcáis como Reena y Gaudi, especialmente los que os estéis acercando a la treintena y disfrutaseis de las aventuras y desventuras de nuestra maga de fuego favorita en el canal La 2 al mediodía. Por dar algunas obras más modernas, debemos mencionar The Heroic Legend of Arslan, ambientada en el medio oriente medieval —quizás sea la que menos hechicería contenga en comparación— y Shingeki no Bahamut un anime de dioses, demonios e inesperados héroes llenos de carisma.

En los videojuegos es imposible no mencionar a Dark Souls, obra que el propio Miyazaki reconoce que está influenciada por el género. A esta saga debemos añadirle una que quizás os sorprenda, como es Nier: Replicant que, si bien tiene algunas corrientes más cercanas a la ciencia ficción, en su génesis es una historia de espada y hechicería, con una trama —y un trauma— que os enganchara y os hará preguntaros si solo estamos aquí para sufrir. Del mismo Yoko Taro debemos recomendar Drakengard 1 & 3, en los que el mundo sí tiene los elementos propios de la fantasía, si bien hasta cierto punto supone una desconstrucción de los tropos de la misma, especialmente en cuanto al protagonista de Drakengard 1.

Si os gustan los live-action japoneses, os recomendamos ver La Espada Del Inmortal de Takashi Miike, adaptación del manga de Hiroaki Samura y estrenada en 2018. Y eso es todo por hoy ,queridos cuervos, esperemos que disfrutéis de las recomendaciones, y que alcéis vuestras espadas de acero para honrar a Crom.

Deja un comentario